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José María Ruiz Ortega

Estampas rurales

José María Ruiz Ortega


Las alternativas

09/10/2021

Es curioso cómo se producen encuentros en la solana y cómo surge la controversia, con argumentos encontrados en un debate sereno y, sin embargo, se llega al acuerdo. Cinco personas que en su día ejercieron profesiones distintas, sin filiación política, pero enterados de lo que nos rodea y cada uno su opinión. Una crisis general de valores, tras la triste pandemia, todos coinciden encontrarse inmersos en un ruido publicitario tan tremendo que no queda tiempo para razonar. Y tampoco es fácil la ayuda para reflexionar, aunque miremos los telediarios y la prensa con sentido crítico, no se transmite esa necesidad de provisión, de sacar la orza de la despensa en caso de penuria. 
Como la tarde se quedó serena y el cordonazo de San Francisco pasó rápido, nadie quería finalizar la tertulia sin hablar del precio de la luz o de las alternativas energéticas. Uno resumió: aquí nos hemos quedado sin colchón, y cuando las renovables empiecen a producir menos, por las condiciones climatológicas, estaremos a expensas de un precio del gas disparado. Alguien dijo que tenía guardado carbón para el invierno, «por si el gas escasea». Y es que siempre debemos guardar una alternativa. El de mayor edad señaló: recuerdo cuando llegaron los tractores al campo, en la cuadra se reservó un par de mulas o un caballo y una yegua de vientre; para desecharles tenemos tiempo, dijeron. 
 En España se han cerrado y destruido siete centrales de carbón que de haberlas dejado en modo de reposo hoy podíamos, en un momento de necesidad, ponerlas a funcionar para impedir que el precio de la luz se dispare y el gas escasee. Por ejemplo, Francia tiene resuelto el problema con su red de nucleares, en Alemania las tienen en reserva y aquí se ha desmantelado. Lo del Ministerio de Transición Ecológica es destrucción sin alternativas. Como con el lobo, no hay opciones a la gestión, prohibición total, sin alternativas. Sin embargo, en la corrupción han encontrado alternativas: no ha desaparecido drásticamente, lo que ocurre es que los corruptos son muchísimo más cautos. Al chófer o a la asistenta, se les nombra asesores y…, más cosas que se imaginen.