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«Se está criminalizando la labor policial»

Carlos H. Sanz
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Partido Popular, Ciudadanos y Vox defendieron ayer con éxito tres mociones contra la modificación de la Ley de Seguridad Ciudadana

«Se está criminalizando la labor policial»

El pleno del Ayuntamiento de la capital aprobó ayer no una sino tres mociones para mostrar «el apoyo sin fisuras a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado» y «el rechazo a la modificación de la Ley de Seguridad Ciudadana» que plantea el Gobierno de España.

Un debate bronco en el que PP, Ciudadanos y Vox defendieron cada uno distintas formas de materializar ese apoyo y ese rechazo, y en el que Ganemos y, sobre todo, el PSOE, rebatieron los argumentos del centroderecha contra los cambios en la ley. La mayoría de los primeros permitió que las tres mociones saliesen adelante.

Atento a todo estaba en el salón de plenos Miguel Ángel Gómez, presidente de Jusapol, quien valoró para Diario Palentino lo acontecido en el pleno y ofreció su opinión sobre la modificación de la ley.

¿Por qué cree Jusapol que es necesario paralizar la modificación de la Ley de Seguridad Ciudadana que propone el Gobierno?

Sí tiene que haber una modificación de la ley, pero no en este sentido. Esta norma tiene que implantar todas las medidas que tiendan a la seguridad tanto de los ciudadanos como de los policías, que somos los que la aplicamos.

La difusión de imágenes de los agentes durante las intervenciones van a quitar a los jueces la toga para ponérsela a las redes sociales, donde se puede distorsionar la realidad. Eso significará que pese a que se puedan establecer todos los procesos legales, el daño ya estará hecho y un policía estará marcado durante un tiempo. Eso no es necesario; hay que proteger la libertad de expresión, perfecto, pero también el derecho a la intimidad de los agentes.

Creemos que las manifestaciones, cuando son esporádicas, son muy difíciles de controlar, pero sí tiene que haber un control sobre sus comunicaciones, ya que tienen que ser así, esporádicas, y no estar concertadas en un ambiente para generar un caos. 

Las manifestaciones pacíficas se pueden convertir en violentas en un momento dado y pueden generar en una ciudad como Palencia un caos puntual porque tendrá que asumirlo personal que no está especializado en orden público, como son los zetas, que dejarán de atender llamadas asistenciales de sus servicios normales.

Las tres mociones que se han presentado en el Ayuntamiento han salido adelante, ¿cómo lo valora?

Valoramos el apoyo del Ayuntamiento de Palencia, y creemos que es necesario, además de este respaldo, que se refleje. Nosotros no queremos legislar, sino que se nos tenga en cuenta. Al final, el legislador escribe negro sobre blanco pero quien ejerce la ley, la trabaja y la sufre en sus propias carnes es tanto el ciudadano como el policía. 

Como expertos en esta materia, deberían haber tenido en cuenta nuestras propuestas. Estamos trabajando en ellas y las vamos a presentar aunque no nos hagan caso, porque creemos que se tenía que haber tenido en cuenta nuestra opinión.

Insisto, no queremos legislar pero sí es verdad que cuando entra en contrapartida con nuestros derechos, protección e integridad, no nos queda más remedio que defendernos y salir a contar la realidad.

Durante el debate de las mociones, ha quedado claro que existe una gran división política en este tema. No parece sencillo poner a todos los grupos políticos de acuerdo...

No, hay dos frentes que están totalmente opuestos, pero creemos que es necesario que  en este tipo de leyes exista un frente común, un pacto de Estado y un marco para todos en beneficio de los ciudadanos y los policías. 

Apoyar un policía no significa que puedas legislar para reducir su operatividad en detrimento de su integridad. Defender al policía también es hacerlo con protocolos, con respaldo legal para sentirnos protegidos y seguros a la hora de desempeñar nuestro trabajo. 

Tenemos la sensación de que se está criminalizando la labor policial, como si todas nuestras acciones no fuesen acordes a derecho. Esto es irreal y, precisamente, para eso están también nuestros regímenes disciplinarios y el juzgado, para que en el caso de que alguna actuación no se corresponda con la legalidad, seamos castigados como cualquier otro ciudadano.

Se nos está poniendo una diana sobre la cabeza para desprestigiar y que perdamos el principio de autoridad. El resultado ya se está viendo, ya que el nivel de agresividad hacia los policías es cada vez más alto.