«Me agobia la mascarilla del público, prefiero sus sonrisas»

Sergio Borja
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La bailaora flamenca y palentina Rita Clara actuará hoy en la Plaza Mayor a las 21 horas dentro del ciclo 'Palencia en danza'

«Me agobia la mascarilla del público, prefiero sus sonrisas»

Ana Rita Ovejero Gutiérrez, más conocida comoRita Clara, es una bailaora de flamenco nacida en Venta de Baños pero criada en Valladolid. De allí es uno de sus ídolos, Vicente Escudero. Desde muy pequeña ya sabía que quería dedicarse a este mundo, el del flamenco.


Siendo aún una niña participó en un festival infantil, dando muestras de un especial talento para las artes escénicas y augurando quienes la vieron un brillante porvenir en dicho campo. Recibió clases de ballet clásico y ballet español pero pronto decidiría aprender flamenco y todo lo relacionado con ello. Países como Francia, Bélgica o Italia la han visto bailar. Ha creado espectáculos como Flamenco en el tiempo y Momentos flamencos. 


Además de bailaora es profesora de flamenco y enseña actualmente a un grupo de niñas. 
Hoy en día continúa con el baile flamenco La Dama Blanca, con representaciones teatrales sobre la droga; y Flamenco sin más, que llegará a Palencia para presentarlo ante su público.


Para quien no la conozca, ¿quién es Rita Clara?
Soy bailaora y profesora de danza flamenca, principalmente. Normalmente, es muy complicado dedicarse solo al espectáculo ya que no te da para vivir de ello. Lo demás no importa. El flamenco es mi vida y tengo la suerte de poder dedicarme a ello en cuerpo y alma.


¿Qué fue para usted el bailaor de flamenco nacido en Valladolid Vicente Escudero?
Le vi cuando yo era muy pequeña, así que ni siquiera lo conocí, pero fue un referente. Junto a Carmen Amaya fueron los artistas que me han marcado un poco el camino, aunque a la segunda no la conocí, ya que yo ni si quiera había nacido cuando ella falleció. Hoy en día hay muchos medios digitales para aprender de la gente que crees que te puede guiar, tanto en tu vida personal como en lo profesional.


¿Qué supone para Rita Clara el arte del flamenco?
El flamenco es mi forma de vida. Es lo que nadie me puede quitar. No sé vivir sin ello. Yo siempre digo que si me metieran en la cárcel, seguro que seguiría bailando, costase lo que me costase. El baile me ha acompañado siempre, tanto para bien como para mal. Al principio no sabía lo que era el flamenco, y es que, antiguamente, el único flamenco que había, por así decirlo, era Manolo Escobar y sus canciones. A mí era lo que más me llenaba, aunque en verdad me gusta todo tipo de música. De pequeña yo quería ser bailarina, sin más, aunque lo veía como un sueño inalcanzable porque al principio no se me daba bien, pero poco a poco fui mejorando. Empecé dando ballet clásico y ballet español, pero al final me decidí por otra rama. La música aflamencada era lo que más me llenaba y cuando supe lo que era, me dediqué al flamenco enteramente. 


¿Que significa la provincia de Palencia para usted?
Es mi tierra, y aunque parezca una tontería, la comarca es muy importante para mí y para mi grupo. Al igual que la familia, aunque discutas con tu madre, con tu hermano, etc. Soy ciudadana del mundo, pero al final la región donde has nacido saca lo mejor de uno mismo. Siempre estoy pendiente de noticias de Palencia. Es mi casa.


Va a presentar Flamenco sin más, su décimo espectáculo, ¿qué significa la vuelta a los escenarios y, encima, en Palencia?
Siempre hay muchos nervios. Ya puedo actuar en el mejor teatro del mundo, pero mi ciudad es muy mía, tira más que cualquier otra parte del mundo, te hace mucha más ilusión. Es un espectáculo muy bueno, ya que se presta muy bien en la plaza, se adapta muy bien a lo que pide la actuación en sí. Además, es una exhibición flamenca adaptada a este tipo de escenario.


¿Cómo será? ¿Puede dar alguna pista al público?
Se titula así y con eso digo todo. Tenemos la base del flamenco: el cante, la guitarra, la percusión y el baile, sin más parafernalia. Son tres actos, El rincón del alma, En los patios y Pureza y majestad. El primero será el más serio de los tres. El segundo será más de cachondeo, y la última será más estilosa. Queremos pasar por distintos estilos como la taranta -originaria de Jaén-, cartagenera, etc. Esperemos que se vean las diferencias que tienen los palos flamencos, y que el público se vaya con buen sabor de boca. Para que se olviden de todo, hasta de que llevan la mascarilla. Les suele gustar a los que aman el flamenco y a los que no. Al que no le gusta, entra, porque está hecho de forma amena. Esperemos que los asistentes se vayan con buen sabor de boca.


La Dama Blanca fue todo un éxito, ¿espera que Flamenco sin más sea igual de exitoso?
Todavía seguimos haciendo el espectáculo de La Dama Blanca. Es muy bonito, aunque va sobre drogas y es muy duro. Para pasar un buen rato está bien, pero te deja un mal cuerpo porque al final estás pensando en el tema. Son espectáculos distintos. Ese es más teatrero, pero te hace pensar, ya que esa exhibición no la hacemos suave.


¿Cómo ha sido el confinamiento para usted?
Mi confinamiento habrá sido como el de todos, supongo. Por suerte, nuestro grupo -lo forman tres personas- somos de casa, hemos podido ensayar en nuestro pueblo, en nuestra casa. Las alumnas nos llamaban e intentábamos mandar pasos algún día que otro. Tengo a la familia en casa y unos con otros nos levantábamos y avanzábamos.


¿Cree que la gente lo disfrutará?
Espero que sí. Me agobia un poco el verles con la mascarilla ya que me gusta interactuar con sus sonrisas, aunque me las tendré que imaginar. Es un espectáculo alegre, habrá alguna pieza un poco más seria pero se lo pasarán bien. La gente suele irse con buen sabor de boca.


¿Puede dar un mensaje a los palentinos que vayan a verla?
Que ojalá se olviden de lo que está pasando en estos momentos tan duros. Que piensen en pasar un rato agradable y ameno. Que sonrían, que aunque haya mascarillas, nos las imaginaremos.