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Jesús Mateo Pinilla

Para bien y para mal

Jesús Mateo Pinilla


Tanqueta y desconfianza

07/12/2021

La restitución del orden público exige herramientas, en algunos casos, especiales. En los disturbios de Cádiz vimos que circulaba por la manifestación un carro blindado, una BMR. A la ministra de Trabajo, la modelable Yolanda, pareció una tanqueta. Al verla en la tele y sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, hizo que Yolanda dijera: «Los manifestantes eran obreros, no delincuentes».
Reconocemos el Derecho de Huelga y Manifestación. Las BMR las usan los Mozos y la Ertzainza. La policía me ha indicado que se usan para abrir barricadas de fuego, para que no se produzcan desperfectos en los coches de la policía. Y como me decía Jesús Quijano, la ministra se salió del tiesto, están protocolarizados los grados y herramientas policiales.
En manifestaciones la exhibición de mayor fuerza de la policía es quiebra de intenciones, suprime intentos de actuaciones prohibidas. Entendemos a las fuerzas policiales en Canadá: la igualación de fuerzas aumenta la tensión del conflicto, mientras que el ejercicio de superioridad por la policía provoca la dispersión.
La salida de la ministra solo sería una boutade pija, como otras muchas del Gobierno, si no llevase aparejada el germen que se libra desde Podemos y aledaños contra las fuerzas de seguridad. Tratan de suprimir la autoridad a las fuerzas policiales. Son un ataque contra la base del Estado como Institución. Ya se atacó a la Judicatura, agobiándola con casos ridículos, que la restan tiempo de trabajo, el objetivo es el descrédito del Estado. Para ellos, todo lo que suene a orden y concierto ha de ser suprimido, la familia tradicional, los géneros, la lengua de la docencia o la ley mordaza.
Y en medio de todo ese batiburrillo de destrucción, un hombre cabal se plantea actualizar la Constitución. Y desgrana las causas de su revisión. Mi pregunta fue inmediata, ¿Podemos fiarnos de algo sobre lo que actúen los inconstitucionalistas? La respuesta es no. Queremos que dejen todo como está, aunque digan que la Transición estuvo mal hecha y trajo malos resultados.
Quizá, pero preferimos lo imperfecto a lo que ellos nos aportarían.