La policía de Medio Ambiente duplica su labor inspectora

Carlos H. Sanz
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El trabajo de esta unidad de la Policía Local deparó 407 denuncias, una de cada cuatro, por obras sin licencias

La policía de Medio Ambiente duplica su labor inspectora - Foto: Eugenio Gutiérrez MartÁ­nez

La unidad de Medio Ambiente de la Policía Local realizó el año pasado 2.588 informes sobre 21 materias que van desde el control de perros peligrosos al de armas. Una labor inspectora de la que se sustanciaron 407 denuncias de las que una de cada cuatro correspondieron a obras realizadas sin licencia.
El trabajo realizado durante el último año por esta unidad de la Policía Local, formada por cinco agentes, es casi el doble del registrado en el último lustro, ya que entre 2015 y 2018 los policías adscritos a Medio Ambiente firmaron 1.386, 1.449, 1.574 y 1.594 expedientes en 2015, 2016, 2017 y 2018, respectivamente. Y todo pese a la reducción de plantilla sufrida tras las jubilaciones anticipadas en enero del año pasado.
Ese incremento de la labor de inspección no se tradujo en un incremento de las denuncias. Durante el año pasado, esta unidad tramitó 407 sanciones, frente a las 418 de 2018; las 360 de 2016 y 2017, y las 358 de 2015, según ha informado el Consistorio a este periódico.
Una de cada cuatro, 104 para ser exactos, correspondieron a obras sin licencias. Otras 170 estuvieron vinculadas a infracciones de la ordenanza de ocupación de la vía pública, de las que 39 tuvieron que ver con la instalación incorrecta de terrazas y veladores por parte de la hostelería, principalmente.
En este sentido, la Policía Local tramitó dos denuncias por infracciones de la normativa sobre la colocación de andamios; cinco por grúas; 14 por contenedores, 13 por vallas, 11 por acumular materiales sobre la vía pública y una por un cartel publicitario. Otras 85 correspondieron a faltas vinculadas a esta ordenanza pero fuera de los casos anteriores.
Otro comportamiento que acarreó un número importante de denuncias fueron los vertidos, en total 39, de los que 37 fueron sólidos y dos líquidos. Las infracciones en materia de seguridad depararon otras 42 propuestas de sanción, mientras que el incumplimiento de la ordenanza de ruidos solo generó cuatro. 
Esta unidad de la Policía Local denunció a 11 negocios por carecer de licencia de apertura, y a seis particulares por carecer de la de primera ocupación. Cinco rótulos que contravenían la normativa municipal también fueron propuestos para sanción.
disciplina urbanística. La actividad que más tiempo ocupó a los agentes de esta unidad administrativa de la Policía Loca fue la disciplina urbanística, es decir, asegurarse de que se en la ciudad se cumplen el conjunto de reglas que se ocupan de prevenir y castigar el incumplimiento de las normas urbanísticas.
Durante el año pasado, esta unidad firmó 448 informes, en directa comunicación con la concejalía de Urbanismo, en las que se comprobó si las obras poseían la correspondiente licencia y, de ser así, si se ajustaban a ella; la existencia de obras al amparo de una licencia ilegal o las que recaían sobre zonas verdes y espacios libres.
Además de las 47 denuncias antes citadas, los agentes paralizaron una obra hasta que los servicios técnicos del Ayuntamiento comprobaron que se ajustaba a las condiciones marcadas en la licencias. Así mismo, emitieron un informe de paralización. 
La labor inspectora sobre los contenedores ubicados en la vía pública, con 317 informes, fue otra de las áreas que ocupó el trabajo de estos agentes durante el año pasado. Además, tuvieron que pronunciarse en 240 ocasiones a petición del juzgado, y en otras 165 en cuestiones relacionadas con el tráfico, según los datos del balance de 2019 de este servicio.     

 

Más de 500 informes sobre perros peligrosos y licencias de armas
Uno de los motivos por los que se incrementó la actividad inspectora del servicio de Medio Ambiente de la Policía Local durante el año pasado es que asumieron la labor de informar sobre los perros peligrosos y la tenencia de armas.
En cuanto a los perros peligrosos, esta unidad ha verificado que los propietarios que han solicitado la renovación de la concesión de la autorización municipal para la posesión de un ejemplar de raza potencialmente agresiva, en 204 ocasiones. En la actualidad, en la capital tienen la condición de animales potencialmente peligrosos las razas pit bull terrier, staffodshire bull terrier, american staffodshire terrier, rottweiler, dogo argentino, fila brasileiro, tosa inu, akita inu y dogo del Tibet.
Cuando el propietario de uno de estos animales solicita la autorización municipal, debe presentar un impreso con una fotografía, dos fotocopias del DNI, una fotocopia completa del seguro de responsabilidad civil donde consten las garantías contratadas y el resguardo bancario o de la compañía de haber satisfecho el importe de dicho seguro; un certificado de aptitud psicológica y física, homologado por el Colegio Oficial de Médicos o en su defecto expedido por centros psicotécnicos; y un certificado de antecedentes penales. Los agentes comprueban que toda la documentación requerida está en regla y emiten su informe a favor o en contra de la concesión de la autorización. 
En el caso de las armas, aunque las tarjetas se adquieren en la Intervención de Armas de la Guardia Civil, en la Comandancia ubicada en la avenida de Cuba, la normativa dice que para poder llevar y usar las armas habrán de estar documentadas.
Esas tarjetas de armas serán concedidas y retiradas, en su caso, por los alcaldes de los municipios en que se encuentren avecindados o residiendo los solicitantes, previa consideración de la conducta y antecedentes de los mismos. Y es que su validez queda limitada a los respectivos términos municipales.
El Ayuntamiento puede limitar o reducir, tanto el número de armas que puede poseer cada interesado como el tiempo de validez de las tarjetas, teniendo en cuenta las circunstancias locales y personales que concurran.
Todos los informes necesarios para estos trámites, 296 durante el año pasado, fueron comprobados e informados por la unidad de Medio Ambiente de la Policía Local. De hecho, en la Comisaría existe un armero que custodia aquellas armas que quedan fuera del alcance de los que eran sus propietarios.