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La catedral 'renace' desde el minuto uno de la exposición

C.Centeno
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«Está bonita» es la frase más repetida por los visitantes, en clara referencia a la exposición, pero también a la misma catedral.

La catedral 'renace' desde el minuto uno de la exposición - Foto: Óscar Navarro

«Está bonita» es la frase más repetida por los visitantes, en clara referencia a la exposición, pero también a la misma catedral. Y no porque el primer templo diocesano haya sido reconvertido en otro por los artífices de la exposición Renacer, sino porque esta incluye elementos que lo realzan, obras y espacios poco o nada vistos hasta ahora que lo engrandecen y porque su montaje, estructurado en siete capítulos, ayuda a apreciar la arquitectura, la riqueza de sus capillas y retablos, la presencia de las figuras señeras del arte del Renacimiento, así como sus dimensiones y su monumentalidad.

Pero es que, además, Renacer no solo expone y subraya 120 obras de arte de la propia catedral, sino que las complementa con otras cuarenta procedentes de museos nacionales y grandes colecciones y de varias parroquias de la diócesis. 

Abierta desde el pasado viernes hasta el 11 de diciembre próximo, en horario de 10 a 14 y de 16 a 20 horas todos los días de la semana, salvo los martes, ofrece la posibilidad de visitas libres y guiadas, así como individuales y colectivas, con precios que oscilan entre los 4 y los 10 euros. El primero de esos precios es para los empadronados y residentes en capital y provincia, los desempleados, los mayores de 65 años, los estudiantes hasta los 26 años, las familias numerosas, las personas con discapacidad y los integrantes de grupos de más de quince miembros. La entrada general cuesta 6 euros y la de los recorridos guiados es de 10 euros. Es difícil, así, escudarse en el precio para perderse la exposición.

los más madrugadores. Durante las primeras cuatro horas de apertura al público, tras la inauguración oficial del viernes, hasta Renacer se acercaron nada menos que ochenta y una personas, un número que se incrementó ayer sábado entre las 10 y las 12 con otras noventa y tres y que fue creciendo a lo largo de la jornada hasta sumar varios centenares, en un goteo constante de visitantes a título individual, pero también de grupos organizados y recorridos guiados.

«Son datos muy positivos», comentaban los guías, sobre todo si se tiene en cuenta que no ha dado tiempo todavía a que funcione la mejor de las promociones, que es siempre el boca a boca. «Para el próximo miércoles, tenemos una reserva de la Diputación de Valladolid para ciento veinte personas de distintos puntos de esa provincia, que dividiremos en cuatro grupos», apuntaban.

Ayer mismo pudimos ver alguna visita guiada con grupos menos numerosos -el tope máximo es de treinta personas, aunque lo aconsejable es que no sean tantos para poder apreciar mejor cada obra y cada espacio del recorrido-. Son cuatro las personas que se ocupan de guiar a los visitantes por los siete capítulos de Renacer, que se reducen a dos los lunes y los miércoles, en que se espera una menor afluencia de gente.

un guía de excepción. Y ayer mismo, también, recorrió el templo y disfrutó de la exposición un grupo de antiguos compañeros de seminario del delegado diocesano de Patrimonio Cultural, José Luis Calvo, que ejerció de guía. Él es el comisario de Renacer y quien se ha ocupado con el arquitecto Ignacio Vela Cidad -responsable del montaje- y con el guía de la catedral Rubén Fernández Mateos, de la selección de las obras que la integran.

Subrayaba Calvo, al hilo de la visita, que llevar a buen término la exposición «ha costado mucho» e insistía en que reúne «obras buenísimas y merece de verdad la pena verla porque ha quedado magnífica». Es una invitación más que razonable a visitarla. Para conocer, reconocer y admirar la catedral en su séptimo centenario, para ver juntos exponentes artísticos que de otra forma  nunca  compartirían espacio y porque la sensación de conjunto es muy buena.

Rubén Fernández, por su parte,  recordaba que la clave es «enseñar la catedral con obras propias que no se ven habitualmente o que tienen una nueva colocación» y añadía que es una exposición «cómoda» y altamente gratificante.

Solo le falta un catálogo acorde a su indiscutible categoría. Esperamos verlo a lo largo de estos meses