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Pueblos de Palencia: Fuentes de Nava

JUAN FCO. SANJUÁN BENITO
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La localidad nace con un apellido, Fontes de don Bermudo, pero aún hoy, diez siglos después, seguimos sin saber quién era don Bermudo

Pueblos de Palencia: Fuentes de Nava

La villa de Fuentes de Nava está enclavada en un collado de figura irregular donde brota con generosa fluidez el agua por doquier, dentro de La Nava, zona de especial protección para las aves, donde tierra y agua se funden en un paisaje verdaderamente especial en Tierra de Campos, a unos 25 km de la capital. 

La Laguna de la Nava, originalmente llamada el Mar de Campos. es uno de humedales más importantes de España, donde conviven más de 289 especies de vertebrados, destacando las 254 especies de aves, que suponen más del 41 % de las especies de aves observadas en España.

Tras la invasión musulmana durante el siglo VIII, la gran comarca de Tierra de Campos quedó despoblada, convertida en un gran desierto, tierra de nadie, hasta que en los siglos IX y X se fueron reconquistado y repoblando estas tierras.

Hay documentación que confirma su existencia habitada en la primera mitad del siglo X bajo la denominación Fontes, principalmente debido a la abundancia de agua, un bien tan necesario para un posible poblamiento. A Fontes (Fuentes) se le añadió en 1872 el apellido «de Nava», debido a su ubicación próxima a esta laguna.

Una documentación custodiada en el monasterio de Santo Toribio de Liébana del año 924, que nos informa que matrimonio formado por Alfonso y Justa, cuyos hijos fueron: Munio, Bermudo y Pepi Adefonsi eran condes de Saldaña y de Carrión, y que cuando éstos fundaron el monasterio de San Zoilo en Carrión, Fuentes de don Bermudo se encontraba entre los poblaciones que se citaban vinculados a sus rentas, dado que su parroquia de San Román pertenecía a tal monasterio, por la que se cobraba uno de los tercios en que se dividía el diezmo de sus iglesias.

En el año 974, aparece mencionada en el mismo códice que se encuentra el Índice de Dueñas, con el nombre de Fuentes de don Bermudo. Se cree el tal don Bermudo era un ricohombre de la nobleza leonesa repoblador de la zona tras la reconquista de manos agarenas. 

Otra teoría sobre la identidad del tal don Bermudo es: el rey Ordoño III de León murió en el año 956; entonces su heredero, el infante Bermudo, apenas tenía 3 años de edad, por lo que tuvo que esperar muchos años hasta poder acceder a la corona de León, concretamente hasta el año 985, que accedió bajo el nombre de Bermudo II el Craso. Durante este dilatado periodo de 29 años de espera, seguramente tuvo que emigrar de la corte y buscar acomodo en estas tierras despobladas donde poder crear algún tipo de asentamiento seguro para su existencia.

En 1129, Alfonso VII el Emperador permutó con el monasterio de San Zoilo de Carrión, varias localidades por el término municipal de Fuentes de Nava.

La villa de Fuentes de Nava, según el Libro de las Behetrías de 1350 conservado en Simancas, tenía como señor natural a Juan Alfonso Girón, a quien pagaba impuestos además de a la corona. Esta villa estuvo bajo el dominio de las casas nobiliarias de los Lara, de los Girón, de los Téllo y la de los Haro. En 1514 el importe de las alcabalas ascendía a 195.59 maravedíes.

guerra de las Comunidades. Durante la guerra de las Comunidades gentes de esta villa participaron, junto con hombres de Palencia y Becerril de Campos, en el asalto llevado a cabo en los primeros días de enero de 1521 a la Audiencia del adelantamiento de Castilla que se encontraba situada en la vecina localidad de Frechilla. Días antes de la batalla de Villalar, suministró víveres y pertrechos solicitados por el ejército real a su paso por la villa, en un intento de congraciarse con el condestable y evitar sanciones posteriores. No obstante, tuvo que pagar 300 ducados de oro como contribución de guerra.

En la primera década del siglo XVII el rey Felipe IV vendió a su valido Francisco Gómez de Sandoval-Rojas y Borja, I duque de Lerma, V marqués de Denia, I conde de Ampudia, sumiller de Corps y caballerizo mayor del rey, la villa de Fuentes de Nava, a cuya venta se opuso con tesón la vecindad de la población. En 1608 el duque de Lerma adquirió las alcabalas y tercias de la villa, aunque más tarde, en 1626, pasaron de nuevo a la Hacienda Real, siendo vendidas dos años después a varios hombres de negocios. 

Tras el fallecimiento del último duque de la Casa de Lerma, Diego Gómez de Sandoval y de la Cerda, el título y señorío pasó a la Casa ducal de Medinaceli.

Como recuerdo de la cerca formada por un grueso muro de tapial que en el siglo XV rodeaba la localidad, únicamente se conserva la puerta conocida como Postigo de la Virgen, en cuya parte superior una pequeña habitación con balconada abierta al interior de la población, da cobijo a la Virgen del Postigo. 

El Ramal de Campos del Canal de Castilla que se extiende desde Ribas hasta Medina de Rioseco, atraviesa por Fuentes de Nava. Se trata del recorrido más llano de los tres ramales, por lo que solo fueron necesarios construir siete esclusas. Una de las principales funciones que actualmente tiene el Canal de Castilla a su paso por la localidad es el abastecimiento de agua a la extensa Laguna de la Nava. Fue declarado Bien de Interés Cultural y Bien Industrial de España el día 13 de junio de 1991.

El patrimonio Cultural. El patrimonio Cultural de la villa Fuentes de Nava dilata su casco urbano llenando sus calles de arte e historia que nos remontan a épocas en las que la villa estaba protegida con una muralla, de la que sólo queda uno de sus postigos; la iglesia de San Pedro con su gallarda y señorial torre de 65 metros de altura, Estrella de Campos, desde cuya cima se otea en redondo el horizonte de Tierra de Campos, construida en el siglo XVI en cuatro cuerpos rematados por una soberbia balaustrada y una elegante linterna hexagonal de formato único. 

Resalta en su interior el retablo mayor de estilo renacentista y singular belleza; la iglesia de Santa María edificada en el siglo XVI con ampliaciones y reformas realizadas en los siglos XVII y XVIII. Cubre su interior con un majestuoso artesonado mudéjar policromado, catalogado como uno de los más importantes de toda la región. 

Ambos templos se adornan con sendos ejemplares de órganos ibéricos del siglo XVIII; la Casa de la Cruz, antigua capilla del siglo XVI en la que se reunían los cofrades de la Vera Cruz; también proliferan construcciones de los siglos XVII, XVIII y XIX que lucen fachadas nobiliarias con motivos heráldicos de trabajada elaboración y rejería de ventanales y balcones de fabuloso hierro forjado.