La Liga Covid 20-21

Alberto Moreno
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La Asamblea de la FCyLF aprobará este jueves el plan competicional de todas las categorías

La Liga Covid 20-21 - Foto: Óscar Navarro

El próximo 30 de julio se celebra la Asamblea General de la Federación de Castilla de fútbol y entre otras medidas se aprobará el plan competicional de aquellas categorías que organiza, entre ellas la Tercera División y la Primera Regional. 
Hay un borrador del desarrollo de ambas categorías que deberá ser aprobado este jueves, aunque todo hace indicar que así será. La liga en Tercera podría comenzar el último fin de semana de septiembre (26-27) o el primero de octubre (3-4 de octubre).
 Una vez definido el equipo que asciende a Segunda División B, el Zamora, ya se han divididos los dos subgrupos del Grupo VIII de Tercera División. En el A jugarán los equipos de León (Astorga, Cultural Leonesa B, Virgen del Camino, La Bañeza, Bembibre), Salamanca (Salamanca UDS B, Santa Marta, Peñaranda), Palencia (Palencia Cristo Atlético, Becerril) y Valladolid (Tordesillas y Simancas). En el B lo harán Gimnástica Segoviana, Arandina, Numancia B, Burgos CF B (una vez que se ha producido el convenio de filialidad con el Burgos Promesas 2000), Real Ávila, Almazán, Real Burgos, Bupolsa, Mirandés B, La Granja, Colegios Diocesanos y Cebrereña.
En la primera fase se medirán los doce equipos de cada grupo por el sistema de liguilla a doble vuelta. Los cuatro primeros clasificados de cada grupo jugarán la segunda fase en la lucha por las cuatro plazas que dan derecho a jugar la fase de ascenso a Segunda B. Todos parten de cero, no valen los resultados de la primera fase, jugándose la liga en catorce encuentros.
Los ocho últimos de cada subgrupo pasan a jugar la segunda fase por la permanencia. Sin proximidad geográfica, vuelven a dividirse estos 16 equipos en dos grupos de 8, jugando por el sistema de liguilla a doble vuelta. Los tres últimos y el peor cuarto clasificado de cada uno de estos dos grupos de permanencia descenderán a Regional. En total, todos los equipos jugarán 36 partidos.
Este nuevo sistema, motivado por el recorte de la competición por el Covid-19, tiene sus ventajas e inconvenientes. Ventajas tiene el hecho que habrá recortes de desplazamientos, que obliga a los equipos a estar al cien por cien desde el comienzo a final de la temporada, bien por luchar por meterse en el en grupo de ascenso o evitar el de permanencia, en la primera fase; bien por luchar por el play-off o no meterse en puesto de descenso, en la segunda. 
Inconveniente es que los resultados de la primera fase no sirven para nada más que para clasificarse en el grupo de ascenso o permanencia, dado que en la segunda fase todos comienzan de cero. Inconveniente es que habrá hasta tres casos por equipo en los que se medirán cuatro veces al mismo rival. También habría que buscar el lado positivo, porque, por ejemplo, podría haber cuatro derbis Palencia Cristo Atlético-Becerril en el caso que ambos coincidan en el mismo grupo en la segunda fase.
Quizás hubiese sido más coherente y justo que los seis primeros de cada grupo pasasen al luchar por el ascenso y los otros seis por la permanencia. Valiesen los resultados de la primera fase entre los clasificados del mismo grupo y así todos jugarían las mismas veces ante los mismos rivales y todos los resultados serían válidos. Hubiese supuesto, en este caso descartado, 34 partidos.
Pero se ha elegido este formato, que en principio beneficia a los equipos palentinos, atendiendo a la general de la pasada temporada. Segoviana, Arandina, Ávila y Burgos Promesas, que la pasada campaña quedaron por delante del Palencia Cristo Atlético, pasan al otro grupo. El Becerril es el quinto mejor clasificado de la pasada temporada que formaría parte del Grupo A de la próxima, tras el equipo capitalino, Astorga, Salamanca B y Cultural B. Los del Mariano Haro pueden luchar ahora no sólo por evitar el descenso, sino meterse en la segunda fase con los grandes.
El Grupo B burgalés, soriano, abulense, segoviano es, a priori, mucho más potente, con equipos punteros que luchan por el play-off (Segoviana, Arandina, Numancia B, Burgos Promesas, Real Ávila, etc...) Alguno de ellos quedará fuera en la segunda fase. 
Prueba de esa diferencia teórica entre uno y otro grupo es que los doce equipos que formar parte del Grupo A sumaron en sus posiciones finales en la general de la pasada temporada 180, mientras que en el B fueron 144. 
Esta reforma en el Grupo VIII de la Tercera División no sólo está sujeta a la votación de los asambleístas de la Territorial de este jueves, que se da por segura, sino al beneplácito de la RFEF, dado que esta categoría es competencia suya, aunque delegue en las Territoriales.
primera regional. En cuanto a la Regional, tomarán parte 42 equipos. Se descartó la creación de tres grupos, que hubiese sido lo más lógico y que demanda una Comunidad tan extensa como la de Castilla y León, de hecho la mayor de Europa. 
Se mantienen los dos grupos, pero con la particularidad que quedan divididos en dos subgrupos. En el que militan los cinco equipos palentinos, Castilla Palencia, Palencia CF, Villamuriel, Carejas Paredes y Palencia Cristo Atlético, se ha decidido una primera fase entre ellos y los cinco burgaleses (Briviesca, Lermeño, Internacional Vista Alegre, Villarcayo y el recién ascendido Salas. Los cuatro primeros clasificados de este subgrupo A1, los cuatro primeros clasificados del subgrupo A2, formado por abulenses, sorianos y segovianos, y el mejor quinto de ambos pasarán a la segunda fase de ascenso a la que llegarán 18 equipos, repartidos en tres grupos de seis, que jugarán por el sistema de liguilla a doble vuelta. Diez partidos en los que se decidirá el equipo que ascienda, uno por cada uno de los tres grupos, que no se formarán por criterio geográfico, sino por puntuación y posición de la anterior fase. 
Aquellos equipos que no luchen por el ascenso, deberán de hacerlo por la salvación en un reparto similar.