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Jesús Mateo Pinilla

Para bien y para mal

Jesús Mateo Pinilla


ETA aún vive

19/07/2022

En uno de mis desayunos tempraneros se acerca una persona a la que reconozco y saca del teléfono un artículo mío publicado hace más de cuatro años, se llamaba: Sociabilizar el dolor. En él describo la imposibilidad de disolver una banda armada, ETA, sin otorgarla una nueva fuente de financiación. Es como si se diluyera una empresa, los obreros lo primero que preguntan al empresario es: ¿De qué vivo? ¿Quién me dará la mensualidad?
Hay que recolocar al personal y conceder beneficios a los que están separados de la vida ciudadana, exiliados o en las cárceles. Era sencillo, otorgar salvoconductos a los exiliados, cambiándoles la persecución por ligera protección. A los encarcelados Mercedes Gallizo, la directora de Instituciones Penitenciarias de ZP los acerca a Vascongadas y aplican beneficios o amnistías y como ya están limpios pueden entrar en política. Otegui lo hace, hoy prepara su ascenso a lehendakari, esperando el vacío que deja Urkullu.
Los obreros de ETA piden su paga y buscan su apaño vital. Pero ¿ETA deja de existir? No. No está derrotada, como acertadamente afirman 4 de cada 10 españoles. Han formado grupúsculos que a la voz de un amo se vuelven a integrar: Bildu que significaba Reunámonos y que era el plan B de Batasuna, une a Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Araba Bai y Herritaron Garai; Euskal Herritarrok, el Partido Comunista de las Tierras Vascas, todos son nacionalistas, con una ideología Marxista-Leninista, proclamada, a voces, por los acusados en el Consejo de Guerra de Burgos. Ese ha sido el proceso que ETA pactó. El proceso de paz de ZP para derribar a Rajoy.
Ninguno existe con entidad propia, forman parte de una estrategia como dice Mayor Oreja, son testaferros de ETA, como decía Maite Pagazaortundúa.
A Ortega Lara lo secuestraron para matarlo por la reacción que originó la muerte de Miguel Ángel Blanco. En San Fermín un abertzale rompe la nariz a un policía. Nadie se arrepiente y Sánchez, equiparando vascongadas con España, dice que hoy España y Euskadi son países libres. 
Mientras, lo que nos mandan es sociabilizar el dolor de las víctimas, generar dolor colectivo. Lo que quería ETA.