El Consistorio prohíbe los vehículos en el desfile de peñas

Rubén Abad
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Aseguran que sus coches son una «seña de identidad» de la ciudad y lamentan que no se les haya dejado «margen de maniobra» para buscar una alternativa

El Consistorio prohíbe los vehículos en el desfile de peñas - Foto: Eva Garrido

No ganan para disgustos en el Ayuntamiento, donde en las últimas semanas se les acumula las críticas con casi todo lo relacionado con los sanantolines y los colectivos que dan vida a las fiestas de la ciudad. El último en alzar la voz ha sido el Consejo Local de Peñas, a cuyos integrantes se les ha prohibido desfilar con sus vehículos tradicionales tal y como era costumbre. «Hemos tenido conocimiento de la decisión tomada por la Policía Local casi de rebote y a última hora, no dejando margen de maniobra o reacción que pueda coordinar una solución a la estricta aplicación de la norma que se pretende imponer», lamenta el Consejo Local de Peñas en un comunicado.
Consideran, a su vez, que sus vehículos tradicionales son una «seña de identidad, de colorido y de atracción para la ciudad», amén del servicio que les prestan en los pasacalles. Por eso, califican de «intolerable» el proceder de los servicios técnicos y hacen uso de la ironía al asevera que estos «se amparan en la legalidad como fórmula para olvidarse de esos molestos peñistas que tanto dan la vara».  
reunión. Por todos estos motivos el Consejo Local de Peñas se reunirá mañana lunes para evaluar la «negativa» de utilizar sus vehículos tradicionales «del alcalde, Mario Simón; la concejala de Tráfico, Carolina N. Gómez; y del intendente jefe de la Policía Local. Y es que el malestar entre las peñas de la capital es mayúsculo con el equipo de Gobierno que capitanea Mario Simón. Como muestra, también cargan contra las restricciones horarias que tendrán que asumir los establecimientos hosteleros.
«Al paso que vamos habrá que pedir el preceptivo permiso hasta para salir de casa. Poco a poco los palentinos vemos mermadas nuestras libertades en aras de una burocracia infinita y de un compendio de leyes, normas, regulaciones y dictados varios que se presuponen para asegurar la felicidad y prosperidad a la ciudadanía y que en realidad para lo único que sirven es para dar por donde se empiezan los cunachos», lamentan los peñistas, que se definen como «la línea de flotación del motor de las fiestas».