Niegan ser los responsables del ecce homo

Carlos H. Sanz
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El estudio que rehabilitó el edificio en 2009 presentan sendos informes al Consistorio y a Patrimonio, contradiciendo las palabras del administrador de la comunidad de vecinos

niegan ser los responsables del ecce homo

El equipo de arquitectos redactores del proyecto de rehabilitación del edificio número 9 de la calle Mayor Principal para su uso como viviendas, despachos y locales, conocido y envuelto en la polémica el llamado ecce homo palentino, han remitido un informe al Ayuntamiento y a la Comisión Territorial de Patrimonio negando que la «desastrosa restauración del busto de una de las esculturas del friso de dicho edificio» se hiciese bajo su responsabilidad.
En los escritos, a los que ha tenido acceso Diario Palentino, rechazan las declaraciones que vertió el administrador de la comunidad de propietarios del edificio, en las que aseguró que «desde que se constituyó la comunidad de propietarios en 2011, tras la reforma del edificio por parte de caja Duero-España, no se ha llevado a cabo ninguna reforma de la fachada».
«Esta declaración no es cierta, ya que la obra fue entregada con la escultura en su estado original», aseveran Gerardo y Miguel Ángel García Medrano, quienes aportan diversa información, como fotografías realizadas en octubre de 2009, en las que se aprecia que la escultura estaba perfectamente. 
niegan ser los responsables del ecce homoniegan ser los responsables del ecce homo«El 26 de octubre de 2009 se finalizaron las obras de rehabilitación del edificio; se firmó el certificado final de obra el 5 de noviembre, el cual fue  visado en el Colegio Oficial de Arquitectos el día 10 con número de expediente 14.700», informan en su escrito.
Las fotografías que se adjuntan al escrito fueron tomadas el 21 de octubre, y en la zona ampliada de la foto se aprecia que el edificio se entregó con el busto escultural original. 
Estos arquitectos tienen claro que los desperfectos y la posterior restauración datan de 2017. Para probarlo, se hacen eco de una intervención de los bomberos para retirar cascotes en el edificio provocados por la lluvia y rachas de viento, de la que se hizo eco un medio de comunicación. 
«La noticia es del 11 de mayo de 2017, prácticamente 8 años después de haber terminado las obras de rehabilitación del edificio. En esos momentos estaba ya ocupado por los vecinos», recalcan Gerardo y Miguel Ángel García Medrano, que incluyen en su informe una fotografía aportada por el medio de comunicación en la que se puede ver la cabeza de la pastora y otras partes de la escultura retiradas. 
A partir de una fotografías tomadas el 19 de julio de 2017, semanas después del desprendimiento, se aprecia que  falta de la cara de la pastora, por lo que «en esos momentos no se había realizado la bochornosa reparación de la escultura». 
«Desconocemos el responsable de la obra de la mala restauración ni del autor del encargo de la misma, pero la gestión y conservación del edificio estaba en esos momentos en manos de la comunidad de propietarios. Tampoco el momento en que el monigote fue colocado, fecha que evidentemente tiene que estar comprendida entre el desprendimiento y la actualidad», sentencian en su escrito, con el que pretenden quedar claro que ellos «no han participado en tan desastrosa reparación de la escultura».