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Ambiente mágico

Jesús Hoyos
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Aguilarense de adopción, Mónica Montero encara una nueva fase profesional con temas propios cantados por ella misma. Lo hace con un videoclip homenaje a Amy Winehouse

Ambiente mágico

Fue su padre quien le puso el violín en el hombro ya que tocar el piano, como su hermano, «volvería locos a los vecinos». Mónica Rubio -de ahora en adelante Montero será su apellido artístico- lleva toda su vida ligada a la música. Con siete años, comenzó sus estudios en el Conservatorio. Con nueve, ya actuaba de solista y, con diecisiete, su madre tuvo que firmar su primer contrato en la Orquesta Sinfónica de Bilbao.

«Siempre supe que me quería dedicar a esto. Desde muy niña, lo que no podía expresar con palabras lo hacía a través del violín. Hacer música ha sido y es hoy una necesidad vital», subraya la artista.

Montero es bilbaína de nacimiento pero aguilarense de corazón. Su padre es de Villallano y su familia ha crecido y disfrutado de las vacaciones en Aguilar de Campoo, municipio con el que mantiene un fuerte vínculo. Sus mejores amigas, Bárbara y Caridad, son las del pueblo. Además, ha vuelto a tocar varias veces a la villa galletera.   

También es profesora en el Conservatorio de Almería. «Trabajo con mis niños y hago música con ellos», añade. Pero el canto ha sido una parte de ella que ha permanecido «oculta». «Cantaba encerradita en mi cuarto porque he sido una niña muy tímida e introvertida», recuerda. 

Y es que  se encuentra en medio de una transición profesional «con un contraste brutal». Viene de la música clásica y su violín, pero su próximo paso son temas propios pop-rock y cantados por ella misma.

El impulso que necesitó, antes de que la gente que la conoce «se quedara en shock» fue el décimo aniversario de la muerte de Amy Winehouse, una artista que le «encanta» y cuyo homenaje le suponía un reto.

«Quería conmemorar la fecha y recordarla por lo importante, que fue su música y no sus adicciones», explica Montero, quien lanzó el 30 de octubre el videoclip de su cover de Back to Black, coincidiendo también con los 15 años del lanzamiento del icónico disco homónimo de la artista londinense.

«Hemos querido plasmar en muy poco tiempo y de forma respetuosa muchos de los detalles de su vida», señala  acerca de un videoclip que acumula más de 15.000 visitas en YouTube.

La sala Clasijazz de Almería, «un club muy potente que trae a gente internacional», fue el escenario completamente vacío del videoclip para «darle más dramatismo e intimidad».

Sus problemas con el alcohol se plasmaron cantando el tema delante de una copa de vino. Además, el videoclip termina con un último sorbo y un apagón de velas, «representando que se marchó demasiado pronto, con 27 años», comenta.

La producción no ha dado puntada sin hilo: una imagen con unas piruletas y un limón aluden a su primer grupo, Sweet n' Sour, dulce y agrio en inglés. Asimismo, su compañera pianista Esther Peñas representa a Blake, la pareja con la que tuvo una tormentosa relación.

En su nueva fase, «los singles irán saliendo poco a poco. Tendrán un estilo popular y cercano, es decir, lo que siento que conecta conmigo», explica Montero. El primer tema propio, Noche estrellada, «es cuestión de pocas semanas», revela.

Eso sí, no dejará de lado el violín, su «sello distintivo». «Seguirá siendo mi complemento y compañero de viaje», concluye.