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10 datos que no sabe del Cristo

Carlos H. Sanz
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Segundo Fernández, autor de 'Cristo del Otero: leyenda, tradición e historia', recopila muchísima información desconocida para muchos vecinos sobre la escultura de Victorio Macho y el entorno en el que se alza

10 datos que no sabe del Cristo - Foto: Óscar Navarro

La persona que más sabe sobre el Cristo del Otero -o una de las que más- es el profesor jubilado Segundo Fernández Morate, quien ha volcado todo su saber en Cristo del Otero: leyenda, tradición e historia, una obra que lleva dos ediciones, y sobre la que prepara una actualización con las últimas novedades sobre la obra de Victorio Macho de cara a una tercera edición. A él le hemos preguntado por curiosidades sobre el Cristo que seguramente usted, como lector, desconozca. Estas son diez de entre las muchas que ha destacado:

1 El otro nombre: jesús del Sermón de la Montaña. En un ambiente político y religioso de entronizaciones del Corazón de Jesús en cerros, torres, escuelas y casas proclamando la soberanía de Jesucristo sobre los individuos, pueblos y naciones; el obispo de Palencia, Agustín Parrado, y el escultor Victorio Macho, conciben la obra con un matiz religioso diferente, como símbolo de amor y misericordia y como un lugar de paz. Apuestan por una imagen de Jesús en el Sermón de la Montaña en un plano artístico diferente al habitual en la época. De hecho, Macho se refiere a él como el Jesús del Sermón de la Montaña en varias ocasiones.

 

2 Su actual diseño fue la segunda opción. En septiembre de 1927, Victorio Macho presenta un primer proyecto. «Es una imagen de hormigón recubierta de azulejos con brillo metálico; cabeza, manos y pies en bronce, y los ojos de marfil y mármol azul pulimentado. No solo no gusta, sino que además está valorada en 187.000 pesetas cuando lo recaudado hasta el momento alcanzaba solo las 90.000. Después llega la Gran Depresión de 1929 y no es hasta entonces que el obispo Parrado y el arquitecto Jerónimo Arroyo convencen a Macho de que adapte el proyecto al dinero conseguido, unos 100.000 euros.

 

3 Doce obreros, uno de ellos gitano, realizaron el trabajo duro. En la construcción del monumento trabajó una cuadrilla de 12 obreros, uno de ellos de etnia gitana. Junto a ellos estaban también el maestro moldeador y de vaciado, Germán Calvo Fernández (padre del pintor), y Mariano, el maestro de sacar puntos (perspectivas y tamaños).

 

4 No fue bendecido por el obispo sino por un jesuita. El Cristo del Otero fue bendecido el 12 de junio de 1931, festividad del Sagrado Corazón de Jesús, por el superior de los jesuitas de Palencia, el padre Silverio de la Vega. Con la República recién proclamada, el obispo Parrado optó por una ceremonia sencilla, a la que solo acudió un pequeño grupo de fieles.

 

5 Un artículo de la revista 'Crónica' llevó a muchos a pensar que se podía subir hasta los ojos con una escalera. La leyenda urbana de que se puede subir hasta los ojos del Cristo del Otero y obtener una panorámica de la ciudad se debe a un artículo de la revista Crónica en 1930, en el que el redactor mezcló el primer y el segundo proyecto y ni siquiera pisó la ciudad para escribirlo. Apenas cabe una persona por el angosto paso del cuello.

 

6 Rinocerontes, elefantes y tortugas gigantes. El Otero es un importante yacimiento paleontológico. En 1911 se hallaron grandes huesos fósiles de hace 12 millones de años, entre ellos tres especies de rinocerontes, elefantes, astas de rumiantes... En 1921 también se hallaron 9 ejemplares de tortugas terrestres gigantes del Mioceno, similares a las de las Galápagos. 

 

7 Los agujeros de las laderas del cerro son nidos. Si frecuenta el Cristo, se habrá percatado de que en la ladera existen unos agujeros circulares de una profundidad entre los 50 centímetros y el metro. Son nidos que los abejarucos utilizan para hacer sus puestas. 

 

8 La ermita de la cima data del siglo XiV y tiene dos advocaciones. La ermita excavada en la roca data como mínimo del siglo XIV y tiene dos advocaciones: el Santo Cristo del Otero y Nuestra Señora del Otero. El Crucificado que hay en su interior es del siglo XVI y es, en propiedad, el Cristo del Otero. En la parte posterior de la ermita se hallaba la de Santo Toribio, del Cabildo, donde fue torturado y asesinado por cuatro malhechores el ermitaño Mariano Rey del Río en 1907. 

 

9 La posición de los brazos recoge el momento en el que el sacerdote desea la paz a los fieles al finalizar la misa. Una de las cuestiones a las que Victorio Macho dio más vueltas fue a la posición que debían tener los brazos de la estatua. Al final, optó por reproducir la posición de los del sacerdote en el momento en el que, al finalizar la misa, despide a los fieles deseándoles la paz.

 

10 Se construyó en tan solo ocho meses. La primera piedra se colocó el 15 de junio de 1930 y la obra se terminó en febrero de 1931.