Vuelos virtuales

Rubén Abad
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La comunidad internacional de aficionados a la simulación aérea crea la plataforma de apoyo a la investigación Simmers Without Borders. Esta tecnología permite recorrer la provincia desde el aire en tiempo real

Vuelos virtuales

La comunidad internacional de simmers, palabra inglesa para designar al colectivo de aficionados a la simulación aérea, ha puesto en marcha desde los primeros días de cuarentena una iniciativa que ayuda a recorrer cualquier rincón de la provincia sin moverse de casa. Se trata de un aliado perfecto en tiempos de confinamiento que no solo permite conocer mundo a vista de pájaro, sino que también ayuda en la investigación de la lucha contra la pandemia del coronavirus.
Los entornos de la capital o de las localidades norteñas de Guardo y Cervera de Pisuerga, las proximidades de la pedanía barruelana de Cillamayor y varios de los enclaves naturales más conocidos de la Montaña Palentina tales como los picos Espigüete y Curavacas o el embalse de Camporredondo de Alba, son algunos de los lugares a los que pueden viajar simmers como el saldañés Jesús González, promotor de esta disciplina en la provincia.
No se trata de ningún juego, son simuladores con una realidad que impresiona, sobre todo en los parajes escarpados como los del norte de Palencia. «Todo se desarrolla en tiempo real, en el mismo que emplearías haciendo ese viaje sobre el avión o avioneta que pilotas», explica González.
Vuelos virtualesVuelos virtualesViajes para los que emplean campos de vuelo reales, algunos aún en funcionamiento y otros abandonados. Y es que, aunque parezca lo contrario, en la provincia existen varios complejos de este tipo repartidos de norte a sur de la geografía, tal y como detalla González a Diario Palentino. Están los de Riocamba (utilizado en la repoblación de pinares del norte), La Cerra (empleado muchos años para labores de fumigación agrícola), otro en Villoldo y uno más en Cillamayor, ambos deportivos. También hubo campos de vuelo en su día en Aguilar de Campoo, en Osorno, en Membrillar (utilizadodurante la Guerra Civil) o en Alar del Rey, por citar algunos ejemplos.
«Con la simulación aprendes mucha geografía, te ayuda en la orientación en los mapas», señala González, quien asegura además que «te permite pilotar naves inalcanzables (bien por tamaño, bien porque ya no existen)y recorrer lugares que de otra forma sería impensable».
Para todo ello, los aficionados a la simulación aérea utilizan ordenadores personales (a nivel mundial hay del orden de 180.000 computadoras conectadas) para simular vuelos reales con escenarios y aeronaves lo más fidedignasposible. Por lo general disponen de equipos informáticos potentes que son necesarios para su afición.
Vuelos virtualesVuelos virtualesInvestigación

Simmers Without Borders se creó en marzo a raíz del confinamiento para compartir los ordenadores de los aficionados a la simulación de vuelo y ponerlos al servicio de organizaciones que están investigando en el desarrollo de soluciones a la pandemia del Covid-19. Para sumarse, informarse y colaborar solo hay que contar con el equipamiento necesario y acceder a la web www.simmerswithoutborders.org.
Universidades, organizaciones internacionales y centros de investigación se han beneficiado desde entonces del aporte extra al poder usar los ordenadores de los amantes de la simulación de vuelo. Además de la lucha contra el coronavirus existen multitud de proyectos de investigación en los que se puede colaborar gracias a esta tecnología.