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La vuelta al mundo a través de sus edificios más imponentes

César Ceinos
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La biblioteca pública acoge la exposición 'Catedrales Pop-Up', una selección de libros, tarjetas y otros objetos desplegables centrada en las seos, pero con presencia de templos de otros credos

Recreación en tres dimensiones de la catedral de Palencia, creada ex profeso para esta exposición. - Foto: Óscar Navarro

De Melbourne a México pasando por París, Londres y Milán sin salir de Palencia. La muestra Catedrales Pop-up, que está instalada en la sala de exposiciones de la biblioteca pública, permite al espectador hacer un viaje alrededor del mundo gracias al centenar de libros, tarjetas y otros objetos desplegables de la colección de Ana María Ortega y Álvaro Gutiérrez. 

El hilo conductor de la exposición son los grandes templos religiosos de todo el planeta, explica Gutiérrez. La mayoría son catedrales, de ahí el título que da nombre a la iniciativa, pero también hay espacio para lugares cristianos que no lo son, como la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, y para edificios monumentales ligados a otras religiones, como las mezquitas de Santa Sofía y Azul, ambas de Estambul (Turquía?).

La colección de objetos desplegables (o pop-up, en inglés) de Ortega y Gutiérrez supera los 2.300 libros. A esa cifra hay que sumar las tarjetas, abanicos y calendarios (entre otras cosas) que han logrado reunir ambos durante más de tres décadas. De hecho, ya han expuesto otros libros en otras muestras que se celebraron en el pasado en Palencia, pero esta vez se centran en las catedrales porque se trata de una muestra creada al abrigo del séptimo centenario de la colocación de la primera piedra del principal edificio de la diócesis palentina. «Nos invitó la directora de la biblioteca, María José Sánchez, a crear esta exposición aprovechando la efeméride», comenta Gutiérrez.

Las piezas de ingeniería de papel (así se llama la técnica de crear desplegables que se ocultan en libros u  otros objetos) expuestas en la biblioteca de la calle de Eduardo Dato son de lo más variado, no solo en el fondo, sino también en la forma de elaboración. Conviven ejemplares creados con métodos sencillos, como las imágenes troqueladas, las solapas, las lengüetas o los dobleces ortogonales, con otros sistemas tridimensionales más complejos, entre los que destacan los origami arquitectónicos, los libros-carrusel o los libros-túnel. 

Precisamente, el objeto más antiguo de la muestra, una recreación de la coronación de Isabel II del Reino Unido, que data de 1953, es un buen ejemplo de libro-túnel. El curioso que quiera ver su interior tiene que observar a través de una mirilla (para facilitar la mirada a los más bajitos han colocado una pequeña escalera de un peldaño). El libro, obviamente, tiene tres dimensiones, y al igual que el resto de las obras de la muestra, que están construidas en los últimos 75 años, se pueden recoger y guardar como si fueran un libro convencional.

Gutiérrez y Baños han ido adquiriendo estos productos durante sus viajes por el mundo. Algunos de los objetos son promocionales y se pueden adquirir en tiendas de regalos. «Muchos están comprados en nuestras vacaciones», explica el primero. Además, han recibido el apoyo de amigos, que en su tiempo de ocio se han acordado de ellos y les han comprado un souvenir para la colección. «En Saigón (Vietnam) no he estado nunca, pero tengo la catedral porque me la trajeron», comenta. En cambio, lamenta que haya muy pocas librerías especializadas. «En Florencia (Italia)  hay una estupenda», comenta el coleccionista, que presenta a los palentinos y visitantes recreaciones en papel del templo de Saraswati de Bali (Indonesia), el Taj Mahal de Agra (India), la Nueva Sinagoga de Berlín (Alemania), la mezquita Zitouna de Túnez, el duomo de Milán (Italia), la catedral de Santiago de Compostela o la basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, entre otros ejemplos. Pero entre todas ellas, destaca una, la basílica de SanMarcos de Venecia.

GUINDA DE LA EXPOSICIÓN. Antes de la muestra, Gutiérrez podía marcar en un mapa muchos lugares del mundo, pero Palencia se quedaba sin subrayar. «No se ha comercializado ningún libro ni ningún artículo de este tipo», manifiesta. Por ello, los coleccionistas solicitaron al diseñador leonés Fernando Ferreras que creara un diseño desplegable de la catedral palentina. El artista accedió y la seo capitalina ocupa un lugar privilegiado en la muestra. «Es una pieza única troquelada con láser», explica Gutiérrez. Además, el templo está acompañado por una tarjeta del papamoscas. «Si tiras de la lengüeta se abre la boca del autómata», añade.

Las creaciones de Ferreras -«el único que conocemos en España»- comparten espacio con obras de ingenieros de papel muy conocidos en la actualidad en este mundillo. Entre ellos, destaca al ucraniano Bogdan Zolochevsky y a los americanos David Howcock y Robert Sabuda. El origen de estos libros, según detalla el coleccionista, está en la Edad Media, concretamente en uno de Ramón Llull en el que se introdujo un mecanismo, pero su época dorada tardó unos siglos en llegar. «Las mejores piezas son de finales del XIX», concluye.

MÁS INFORMACIÓN

'CATEDRALES POP-UP',  una exposición de libros y tarjetas de la colección de Ana María Ortega Palacios y Álvaro Gutiérrez Baños. 

HORARIO Y LUGAR: De lunes a viernes de 9 a 21 horas y los sábados, de 9 a 14 horas. La muestra está montada en la sala de exposiciones de la biblioteca (Eduardo Dato, 4).