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 José María Nieto Vigil

Sin Perdón

José María Nieto Vigil


Iglesia Católica

20/05/2022

No cometo ningún exceso verbal al señalar que existe un laicismo y un ateísmo militante, activista y tremendamente beligerante contra la Iglesia Católica, en general, y muy en particular contra la española. Los furibundos ataques, no sólo desde la izquierda radical, sino desde las instancias del gobierno de España, es un hecho contrastable e incontestable. La gravedad del asunto es notoria.
La difamación, la calumnia, la injuria y la crítica desacerbada y desmelenada, sin ningún recato ni reparo, está instalada en el discurso que se adueña de la opinión pública, manipulando y tergiversando la verdadera realidad.
Pueblo de Dios somos todos, bautizados o no, creyentes y no creyentes, incluso ateos y personas que profesan otros credos religiosos. Iglesia Católica somos los bautizados, luego confirmados, apóstoles de hoy, desde su vida personal a la luz del evangelio y, por descontado, romanos, tanto en cuanto reconocemos la autoridad eclesiástica de Su Santidad. Sin embargo, la acción social de la Iglesia se dirige a todo el Pueblo de Dios, sin discriminación ni exclusión de ninguna naturaleza. Y así se demuestra en la excepcional labor asistencial que desarrolla. Su trabajo, que alcanza en España a cuatro millones de personas, es digno de elogio, consideración y reconocimiento. 
En tiempos difíciles como hoy, pero muy especialmente durante la pandemia, su quehacer se ha multiplicado llegando a más con menos. Miles de voluntarios y religiosos han dado respuesta activa a las necesidades de los más desfavorecidos, los excluidos de la supuesta sociedad de bienestar que dicen que disfrutamos. 
En nuestra sociedad hay pobreza y hay miseria. Y nuestra Iglesia Católica ha dado respuesta efectiva en situaciones muy comprometidas de amplios sectores sociales. Inmigrantes, sin techo, familias sin ingresos o desestructuradas, presos y otros grupos, han sido el centro de su labor asistencial. Me siento orgulloso de ser católico, sin ningún complejo o actitud timorata.
Hoy, cuando ustedes –queridos lectores- efectúen la declaración de la renta, téngalo presente al marcar la X a favor del Iglesia.