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Palencia, líder en pérdida de autónomos en CyL en 2021

J. Benito Iglesias
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Un total de 111 dejó su actividad el pasado año en la provincia.

Palencia, líder en pérdida de autónomos en CyL en 2021 - Foto: Juan Mellado

La provincia lideró al finalizar 2021 la caída en la cifra de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en Castilla y León con 211 menos, con la peor tasa porcentual, un 0,9%, para cerrar el ejercicio con 12.685 personas que ejercen su actividad por cuenta propia.

 Además, junto a Palencia hubo otras cuatro provincias donde se registraron descensos, caso de Salamanca con un 0,3% y 73 trabajadores por cuenta propia menos; Zamora con un 0,3% (47 menos) y Soria con un 0,1% (8 menos). 

En el resto de provincias de la Comunidad se dieron incrementos de afiliados al RETA como en León (0,5% y 183 trabajadores más); Segovia 0,4% y 51); Valladolid (0,2% y 87 más); Ávila (0,1% y 19 más) y, finalmente, Burgos (0,0% y 9 autónomos más)

Por actividad económica, donde más empleos de autónomos se destruyeron en la provincia en el acumulado del pasado año fue en la industria (2,7%  y 18 menos); transportes (2,2 % y18 menos); agricultura (1,9% y 67 menos); comercio (1,4% y 37 menos); hostelería (1,1% y 13 menos); y construcción (0,8% y 12 menos). Entre los sectores donde se incrementó el trabajo por cuenta propia en 2021 destacó el de las actividades inmobiliarias (10,4% de subida y 5 autónomos más) ; actividades científicas profesionales y técnicas (5,1% y 31 trabajadores más); y actividades sanitarias (4,3% y 12 más).

«En Palencia llevamos unos años muy malos para emprender y no se está haciendo nada para arreglarlo. El exceso de burocracia es clave y luego está la falta de suelo industrial, con un caso reciente de una empresa de automoción que iba a generar 250 empleos y se ha tenido que ir a Burgos. Si no hay parcelas, se pintan, se buscan y se compran. No se puede hacer el ridículo y seguir  perdiendo más población. Este éxodo propicia que quien se queda es gente cada vez más mayor y no puede tirar de sectores capaces de generar actividad económica», lamenta Domiciano Curiel, presidente provincial y autonómico de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).

A su juicio, con el lastre añadido de la marcha de franquicias que también se produce en otras ciudades, «es muy preocupante» que el comercio de proximidad que cierra no tenga relevo generacional y, poco a poco, está empezando a pasar lo mismo en la hostelería. «Es una pena porque son dos pesos pesados del trabajo por cuenta propia, especialmente en la capital, y en menor medida en la provincia», arguye

Para Domiciano Curiel, debe haber muchas más facilidades para el emprendimiento. «Si no es así  no viene nadie y es peor si cabe ya que tenemos gente joven muy preparada y el sector agroalimentario es un nicho importante para formar mano de obra especializada en FP, como el centro del Camino de la Miranda y se puede empezar por ahí. También talleres metalúrgicos y empresas de ese sector echan de menos gente con conocimientos que puedan mantener estos negocios en pie», señala.

subida de cuotas. El remate final a un sector muy tocado puede llegar con el anuncio de la subida de las cuotas sociales. «Aún nos estamos  recuperando de la pandemia y no se puede hacer una reforma de las cotizaciones cuando se está perdiendo autónomos. Esta va a ser una profesión de alto riesgo y no van a quedar ganas de emprender a nadie», considera Domiciano Curiel. 

La propuesta de reforma del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) que ha presentado el Ministerio de Seguridad Social es «inasumible, tiene afán recaudatorio, es más injusta que el sistema actual, genera desigualdades y es, en definitiva, una reforma que llevaría a la ruina y supondría el hachazo definitivo para muchos trabajadores por cuenta propia», según apunta Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). 

En su opinión, el Gobierno propone un sistema para los autónomos como si fueran asalariados, con las mismas obligaciones de cotización pero sin derechos. «Confunde los papeles, dado que el autónomo se la juega todos los días y, por lo tanto, no puede cotizar como un asalariado», explica.

En las negociaciones que aún prosiguen, siempre según las estimaciones trasladadas por la Seguridad Social a las organizaciones como ATA (vinculada a CEOE), la UPTA (vinculada a UGT) y Uatae (vinculada a CCOO), en el primer año de aplicación del nuevo sistema el 52,9% de los autónomos hoy dados de alta pagarían menos cuota, otro 17% pagaría igual que ahora y el 30% restante pagaría más.

El nuevo sistema tendrá especial impacto en las mujeres, ya que cuando esté plenamente operativo, el 70% de las actuales cotizantes pagará menos. En el caso de los hombres, ese porcentaje se rebajaría al 50%. Los menores de 25 años serían el otro colectivo más beneficiado por el nuevo esquema y el 70% pagaría menos. En la otra cara de la moneda estarían aquellos trabajadores hombres y de mayor edad, siempre según los cálculos preliminares de la Seguridad Social, más del 50% de los que superan los 55 años pagará igual o más.

«Cuando ya se cuenta con una clientela consolidada se allana el camino, pero para la gente joven partir de cero es muy duro»

Para David Peña, propietario de un negocio de impresión digital en la calle Estrada de la capital, emprender un negocio como autónomo está resultando cada vez es más complicado. «Lo es ya para los que llevamos mucho tiempo después de la caída del consumo por la pandemia y, para alguien que quiera empezar ahora con la que está cayendo, mucho más. Pienso que es una heroicidad poner en marcha una nueva actividad económica por cuenta propia. Cuando ya se tiene una clientela consolidada se allana el camino, pero para la gente joven partir de cero es muy duro», asevera.

A su juicio, aunque su sector no sufrió apenas cierres al  ser considerado esencial en los peores meses de la crisis sanitaria, los ingresos de los establecimientos comerciales de proximidad han caído enormemente. «En 2020 el descenso fue importante y, aunque en 2021 se recuperaron bastante, no se ha llegado a los niveles de anteriores a la pandemia en 2019. Falta un buen porcentaje y será muy difícil aún recuperar el nivel de facturación de antes», dice.

David Peña rechaza, por ello, la reforma de los tramos de cotización a la Seguridad Social. «Hay que hacer algo para que el sistema de pensiones sea sostenible, pero no siempre cargar contra los autónomos.Las subidas de cotización para gente que tenga empleados serán duras de asumir, máxime cuando hay empresas que están pasándolo muy mal al tener que devolver créditos ICO», remarca.

«Casi no hubo apoyo al obligarnos a cerrar. No hablo de ayudas sino de menos impuestos al tener que pagar igual sin poder trabajar»

Maribel Contreras, que cumple diez años regentando el bar La Galería en uno de los pasajes de la calle Don Sancho, cree que salir adelante en un sector muy castigado durante la pandemia como la hostelería no es  fácil. «La incertidumbre ha estado acechando de forma permanente sobre nuestros negocios, que han quedado muy tocados. Aunque es verdad que con la variante Ómicron de la pandemia han caído bastante las medidas restrictivas, levantar cabeza para regresar a los niveles de ingresos de antes es muy complicado», indica con preocupación. 

A su juicio, los trabajadores autónomos parece que «solo tienen deberes» y añade que el pequeño empresario que está creando empleo «tiene muy pocas compensaciones». «El apoyo ha sido casi nulo por el tiempo en el que se nos ha obligado a cerrar nuestros negocios. Ya no hablo de ayudas, pero si no nos dejan trabajar por delante deben llegar una serie de indemnizaciones, en este caso exenciones de impuestos, dado que se nos ha obligado a seguir pagando sin poder ejercer tu actividad. A mi de la impresión de que todo ha sido muy abusivo y  que nos han cogido un poco como conejillos de indias», asegura Maribel Contreras.

Para la empresaria hostelera, «los políticos tienen que hacer mucho más porque se quede la gente joven aquí y se pueda generar riqueza», entendiendo que «para emprender todo son trabas y subir ahora  las cuotas de autónomos es abusivo y llega en el momento más desfavorable».

«A los autónomos no se nos pregunta, se nos impone. Tirarán como siempre por el camino de en medio y nos subirán las cuotas»

Chema García representa la cuarta generación de una familia dedicada a la venta de pescado en la plaza de abastos de la capital, en su caso regentando el puesto desde 1982. «Son 40 años en este sector, pescadería que se cierra, en más de un 90 por ciento de los casos no se vuelve a abrir al no haber relevo generacional. Así, junto a otros comercios especializados diversos que no continúan, la pérdida de autónomos es sangrante», enfatiza.

A su juicio, si no se dan facilidades, ya sean económicas o de reducción de trámites burocráticos, es difícil iniciar una actividad por cuenta propia. «Si la rentabilidad fuera mayor la gente joven se tiraría a la piscina a la hora de emprender, pero como ven que montar un negocio da para poco prefieren tener otro tipo de alicientes que ahora mismo montar una pequeña empresa no les va a facilitar», arguye.

Con varias décadas de experiencia ejerciendo un trabajo por cuenta propia, el mensaje que lanza Chema García es claro y contundente: «A los autónomos no se nos pregunta, se nos impone. Tirarán por el camino de en medio y nos subirán las cuotas a modo de impuesto revolucionario. En un sector como el nuestro, dedicado a la alimentación, hemos estado abiertos y se ha capeado mejor el temporal, pero otros trabajadores por cuenta propia te dicen que han tenido cero ayudas. El problema es que quien dejó su actividad al pasarlo mal o se jubiló, está claro que su negocio no ha vuelto abrir».