Unas prácticas al servicio de los palentinos

David Herrero (ICAL)
-

Procedentes de la Escuela de Ávila, la Comisaría Provincial de Policía Nacional acoge a ocho agentes que se formarán durante los próximos once meses antes de jurar el cargo

Unas prácticas al servicio de los palentinos - Foto: Brágimo

Z-12 para H-20… «comunicamos la presencia de dos periodistas en Comisaría y nos dirigimos a realizar la entrevista programada». Dando parte a la sala operativa del 091, denominada H-20, da comienzo la mañana de Laura, una de las ocho agentes en prácticas que desarrollarán su formación en la Comisaría Provincial de Policía Nacional durante los próximos once meses, hasta poder jurar su cargo.
Laura o, en este caso, el indicativo Z-12, es una futura policía de raza, donde la vocación y el servicio público centran sus objetivos. Aunque su padre es militar, su noción de seguridad y cercanía provenía de la Policía Nacional, razón por la que se decantó para formar parte de ellos, explica en declaraciones a la Agencia Ical.
Un futuro que, a día de hoy, se ha convertido en el presente de la agente en prácticas, pero que comenzó muchos meses atrás. Tras una formación teórica y física «espectacular» en una academia, se presentó a las oposiciones con las «ideas claras y muy organizadas». Esfuerzo recompensado al conseguir un billete para Ávila, donde se ubica la Escuela Nacional de Policía.
«Una etapa en la que me ha faltado algo, no por la propia escuela, sino a consecuencia del coronavirus». Así define su paso por las aulas formativas, ya que tuvo que salir del centro en el mes de marzo, para continuar la formación desde casa. Aun así, se queda con la experiencia de los primeros meses, que se verá complementada al cien por ciento en la Comisaría de Palencia, de la mano de sus supervisores.
seguridad ciudadana. La agente en prácticas asegura que su pasión se centra en la seguridad ciudadana y las labores de patrulla en la vía pública, motivo por el que es «una satisfacción plena» poder empezar en este tipo de funciones. Aun así, reconoce que otras unidades relacionadas con delitos fiscales, al poseer estudios universitarios de Economía, o que tengan contacto con animales, entran dentro de sus preferencias.
Respecto a su elección por la capital palentina, comenta que buscaba «algo tranquilo» para comenzar con su formación y realizar las cosas «de manera adecuada y poco a poco». Durante la primera semana en la Comisaría, señala que sus objetivos se están cumpliendo, con la participación en diferentes actuaciones y hechos delictivos. 
No obstante, si tuviera que decantarse por algún servicio, subraya que se quedaría con aquellos en los que «se requiere una mayor urgencia para poder ayudar y solucionar un hecho complicado para una persona». «Lo que se busca es llegar a tiempo y poder actuar».
Ante la cada vez mayor incorporación de la mujer a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Laura apunta que no ha notado ninguna diferencia por ser mujer, ya que, «en aquellos momentos en los que sus compañeros la han necesitado, ha sido requerida con el mismo protagonismo e intensidad con la que ellos han actuado en esa intervención». Deja claro que es considerada como una más en la Comisaría y no hay ninguna distinción ni diferencia por ser mujer. «Todos somos agentes», asevera.
aprender a observar. En la calle se habla un lenguaje propio y es imprescindible saber interpretar las señales y, por contra, cortar de raíz los posibles sucesos. Antonio, el compañero de Laura durante la patrulla de mañana se centra en enseñarla las nociones fundamentales que ha ganado a lo largo de su trayectoria policial, y es que, la experiencia es un grado.
Durante su vigilancia a pie, detalla que se hace presencia en las zonas comerciales y de mayor afluencia, con el objetivo de prevenir carteristas, hurtos y todo tipo de delincuencia. Se observa a los ciudadanos, ya que pequeños gestos o movimientos que para cualquier persona pasarían desapercibidos, los agentes son capaces de identificarlos o relacionarlo con autores de hechos delictivos.
En ese sentido, apunta que se presta atención a la utilización de carritos de niño para cometer hurtos, al esconder productos o ropa entre la bolsas del coche, que poseen dobles fondos o están recubiertas con aluminio, lo que evita que suenen las alarmas. El agente recalca que también velan para que no haya robos en las furgonetas de los repartidores mientras dejan los paquetes.
En su vigilancia a pie, Antonio llama la atención de su compañera en prácticas para que eche un vistazo a un cajero próximo, dada la afluencia de personas en el exterior, enmarcado en la especial atención que se presta en las zonas de bancos para «evitar que los malos se puedan aprovechar de la gente mayor o de personas vulnerables y cometan hechos delictivos o timos».
once meses. El delegado de Formación y tutor de los agentes, Jaime,  afirma que se llevan a la práctica los conocimientos adquiridos en la Escuela de Ávila, mediante la división de las cinco Comisarías Generales de la Policía Nacional. Es decir, en Seguridad Ciudadana, con una formación de seis meses y tres semanas; Policía Judicial, un mes de rotación, y Oficina de Denuncias, con otros dos meses más; Brigada de Información, a partir de una semana; para finalizar su experiencia en las Unidades de Extranjería y de Policía Científica, con 15 días en cada una. 
Explica que estas diferencias son debidas a la «limitación del tiempo» y a los criterios impuestos en relación a la «mayor carga de trabajo del futuro», dado que casi todas las actuaciones y hechos surgen dentro de Seguridad Ciudadana y en la Oficina de Denuncias. Tal es así que, de los 175 funcionarios que conforman los efectivos de la Comisaría palentina, un centenar está adscrito a la citada Seguridad Ciudadana, ya que es la unidad que «mayor servicio otorga al ciudadano».
Con la actual situación sanitaria, destaca que los alumnos van a grupos estancos, con división de turnos. De esa forma, solo estarían en contacto con su grupo de trabajo, a lo que se suman las medidas higiénicas y de seguridad, así como la existencia de equipos de protección para ser empleados a la hora de llevar a cabo actuaciones con personas sospechosas de poder ser positivas por Covid-19.
Además, comenta que los agentes en prácticas, antes de llegar a sus destinos, recibieron formación en Documentación y Expedición, así como todos los procesos a la hora de realizar estos trámites. Una información que «se complementará, como novedad, con su paso por el departamento habilitado para este fin en las dependencias policiales», apostilla.
La nueva instrucción pretende que «puedan tener conocimientos de un área muy importante», dado que «la documentación de todos los ciudadanos es tramitada por la Policía Nacional», más si cabe tras la alta demanda de los últimos meses a consecuencia del parón de los trámites durante el estado de alarma.