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La Diputación agota el dinero previsto para derribos

J. Benito Iglesias
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La iniciativa, que la presidenta provincial calificó de «éxito», beneficia a un total de 30 pueblos y evita el deterioro del patrimonio construido para su recuperación y reutilización con nuevas edificaciones

Las ayudas quieren evitar riesgos a personas y edificios anexos a construcciones en ruinas que los dueños no derriban. - Foto: Sara Muniosguren

La novedosa convocatoria de ayudas de la Diputación que están destinadas a cofinanciar la mejora de la seguridad y la salubridad de los inmuebles con un grave deterioro o en situación de ruina en los municipios de la provincia ha agotado los 150.000 euros presupuestados para apoyar una inversión total de 307.000 euros en 30 localidades.

La convocatoria, gestionada por el Servicio de Asistencia a Municipios (SAM), tiene como objetivos mejorar el urbanismo en los pueblos y evitar riesgos a personas y edificios colindantes a construcciones en mal estado que los propietarios no derriban al carecer de rentabilidad.

«La iniciativa ha sido un éxito. Desconocíamos el respaldo que podría tener y seguiremos adelante ya que han sido 62 proyectos presentados, aprobando 37 y quedando fuera 25 por superar el crédito presupuestado. Podrán concurrir de nuevo aportando algún documento que fue requerido. Los objetivos son poder dejar solares limpios con unas condiciones de salubridad que beneficien a todo el municipio y que los propietarios procedan a su derribo de forma voluntaria», explicó la presidenta, Ángeles Armisén.

«Se trata de evitar expedientes y trámites municipales muy farragosos para proceder a sancionar a quien no derribe inmuebles inseguros», añadió.

Por su parte, el diputado provincial responsable de Acción Territorial, Urbano Alonso, indicó el origen de la iniciativa. «Surge de las visitas de la presidenta a muchos municipios para ver sus necesidades. A veces ayuntamientos y propietarios no se ponen de acuerdo al ser superior el coste del derribo al propio valor del solar. Al final se creaba un problema municipal y, con las ayudas, se restauran  zonas inseguras donde quedan solares limpios y se pueda ubicar una nueva edificación, ya sea en un espacio privado o de titularidad pública», explicó.