La Inspección aflora unos 450 empleos en el sector cárnico

P. Velasco
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CCOO asegura que en la actualidad las falsas cooperativas o autónomos existentes en esta industria son de «carácter residual» tras las denuncias

Una de las empresas del sector cárnico que desarrolla su actividad en Castilla y León. - Foto: Eugenio Gutiérrez Martínez

Las denuncias sindicales y la lucha de los trabajadores han permitido que desde finales de 2017 hayan aflorado en el sector cárnico de la Comunidad más de 450 empleos que hasta el momento eran falsos autónomos o cooperativas. Ante la grave situación de fraude, precariedad y explotación laboral que vivía este sector en toda España, desde Comisiones Obreras se lanzó una campaña en todo el país en el último trimestre de 2017 presentando denuncias de forma masiva ante la Inspección de Trabajo, poniendo en marcha un semáforo laboral cárnico y realizando una acción sindical directa empresa a empresa.
Aunque en Castilla yLeón, este procedimiento no estaba muy extendido, aunque sí focalizado en algunas empresas, como aseguró el responsable de Política Sindical de CCOO en la Comunidad, Juan Manuel Ramos, la campaña ha permitido que en toda España aflorarán más de 23.000 empleos. «El elemento determinante fueron las denuncias de los sindicatos, la lucha de los trabajadores y la dirección del sindicato convencido que esto era un fraude de ley. El semáforo evidentemente fue un acierto total porque fue un elemento más que contribuyó a que toda la cadena presionaba a las empresas y se convirtió en una palanca más para contribuir al cambio de las relaciones laborales, pero todo ha formando parte de la lucha, sobre todo el diseño estratégico de nuestro sindicato», detalló Ramos.
Desde su punto de vista, la situación de estos trabajadores no podía continuar así, sin vacaciones, sin conocer su jornada laboral, no tenían bajas médicas, «y esa fue el acierto y todo el engranaje, y lo más importante, los propios trabajadores que decidieron luchar que al final se consiguió lo que hoy podemos decir que las falsas cooperativas y los falsos autónomos quedan en el conjunto estatal, con carácter residual», explicó el representante sindical, que añadió que «todo el mundo ha entendido que no se puede seguir explotando a la gente de esa manera».
Casos puntuales.

Ramos matizó que este sistema no estaba muy extendido en Castilla y León, porque «a pesar de ser importante el sector cárnico, se trata de un modelo distinto, ya que en la Comunidad el principal es el cerdo ibérico, entonces el modelo de negocio de cerdo ibérico es distinto al de capa blanca».
En la Comunidad, el caso con un mayor número de trabajadores ocurrió en la provincia de León, con más de 400 empleados afectados, donde tras mucho trabajo, diálogo con la empresa y lucha de los afectados se consiguió que la empresa reconociera su labor y regularizará su situación. También ha habido incidencias puntuales en las provincias de Soria, Valladolid o Ávila, algunos de ellos todavía pendientes de la resolución por parte de la Inspección de Trabajo porque afectan también a otras comunidades españolas. Ramos destacó que en Castilla yLeón esta práctica no estaba extendida, sino «solo focalizada» en una empresa.