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Pan y Guindas urge un centro de salud para sus vecinos

Lucía Toribio
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Muchos vecinos de avanzada edad tienen que cruzar la pasarela a diario para recibir atención en La Puebla

Mayte Rodríguez, presidenta del barrio de Pan y Guindas. - Foto: Marcos Lumbreras

De todas las exigencias para el barrio que la Asociación de Vecinos de Pan y Guindas enumera, la que está al frente de todas es la construcción de un centro de salud. La presidenta del colectivo vecinal, Mayte Rodríguez, justifica esta petición en la necesidad de «descongestionar el de Eras del Bosque, en el barrio de San Juanillo, y en dar una solución a la gente mayor que vive en el barrio». 

«Los vecinos de Pan y Guindas tienen una edad muy avanzada y tienen que cruzar la pasarela a diario para recibir atención médica en el centro de salud de La Puebla, lo que supone una dificultad agravada», afirma.

Cabe recordar que, ahora que ya está aprobada la operación urbanística que ha reconfiguardo el barrio para lograr que el edificio de la alcoholera pase a manos del Ayuntamiento, la ciudad tiene vía libre para poner a disposición de la Junta de Castilla y León un solar en la calle Padilla para la construcción de ese centro de salud.

Mayte Rodríguez, presidenta del barrio de Pan y Guindas. Mayte Rodríguez, presidenta del barrio de Pan y Guindas. - Foto: Marcos LumbrerasPor otra parte, la asociación vecinal llama la atención sobre el mal estado de un grupo de viviendas en las calles de Padilla y Maldonado. «Muchos de esos edificios no tienen ascensor a pesar de que tienen hasta cuatro y seis plantas. Además, los accesos a algunos de esos portales no están situados a pie de calle, lo que obliga a utilizar escaleras pronunciadas. Esto es un problema para la gente mayor, que conforma la mayor parte de este vecindario, aunque últimamente se están mudando aquí familias más jóvenes», detalla Mayte Rodríguez, que urge al Ayuntamiento una solución para facilitar el acceso de estos ciudadanos a sus casas.

PGOU. Otra de las quejas del barrio de Pan y Guindas tiene que ver con los recientes cambios en la trama urbana, que se aprobaron recientemente «pero aún no se han llevado a cabo». El Plan General de Ordenación Urbana incluye cambios como el acceso al barrio desde la entrada de Valladolid, en la zona del polígono, que reclama Rodríguez.

La propuesta es crear un acceso directo al barrio desde la glorieta que articula el tráfico en las avenidas de Cataluña y Brasilia y la calle Andalucía, la de la escultura de Las columnas de los sueños. La idea apoyada por la asociación de vecinos es habilitar una nueva entrada para vehículos, en principio exclusivamente para el acceso a los vados y quizá también al transporte urbano que discurriría por delante de las canchas de La Ensenada. 

En cuanto al diseño del barrio, la Asociación de Vecinos rechaza la propuesta presentada por el Ayuntamiento para mejorar la permeabilidad a uno y otro lado de las vías del tren sembrando pasarelas. Sí reclama una conexión más directa con el centro.

El mal estado del centro social, que alberga la sede de la asociación, es otra de las reivindicaciones vecinales. «En 12 años solo han solucionado pequeños parches», asegura Rodríguez, que llama la atención sobre la obsoleta y poco funcional calefacción, unos cuartos de baño muy viejos o la pobre iluminación.

Un barrio con muchos parques, «pero sin jardineros suficientes»

Los vecinos aseguran que necesitan más personal de limpieza, arreglar las baldosas rotas y que los árboles dejen de tapar la luz de las farolas

A pesar de que el barrio cuenta con muchas zonas verdes, «no reciben el cuidado que merecen», asegura la presidenta de Pan y Guindas, Mayte Rodríguez. «Al Ayuntamiento le falta personal de jardinería y  solo hay cuatro trabajadores que atienden tanto esta como la zona de la Balastera», expone.

La presidenta de Pan y Guindas considera que es un personal ínfimo para dos barrios tan grandes. «Ahora mismo, la hierba está muy alta y si se mete un perro pequeño no lo ves. Sin embargo, el equipo de Gobierno sigue sin contratar jardineros», expone Mayte Rodríguez.

Para la asociación de vecinos, la limpieza del barrio tampoco es la adecuada. «Solo hay dos trabajadores. Uno se ocupa desde la avenida de Reyes Católicos hasta la plaza de la Marina, y el otro, desde esta hasta la avenida de Brasilia. Si a esto se suma el poco civismo de algunos residentes...», comenta la presidenta.

Los árboles. El barrio de Pan y Guindas tiene cuatro plazas, dos son privadas de uso público y «ni los vecinos ni el Ayuntamiento las arreglan». «El Consistorio solo se hizo cargo del cuidado de estos espacios tras la inundación de 1997. Fue entonces cuando las baldosaron y adecentaron con la plantación de diferentes árboles», recuerda Mayte Rodríguez.

El problema, continúa la responsable vecinal, es que muchos de esos árboles han echado raíces que han acabado sobresaliendo y levantando las baldosas, detalla Rodríguez. Además, hoy en día algunos de ellos son tan frondosos que tapan las farolas por lo que hay muy poca luz. Solo el frontón de La Ensenada goza de buena iluminación.

Preocupa la alcoholera

La Asociación de Vecinos de Pan y Guindas también pide al Ayuntamiento que no deje caer la alcoholera. «Hace 15 días, los bomberos tuvieron que intervenir porque se cayeron los ladrillos de una esquina», afirma Mayte Rodríguez. Cabe recordar que este inmueble se encuentra en la Lista Roja de Patrimonio Hispania Nostra y sufre un alto riesgo de colapsar. La agrupación vecinal reivindica que la alcoholera es más que un mero edificio industrial. «Es uno de los pocos ejemplos de modernismo industrial que quedan en la capital. Se trata de una construcción de ladrillos que forma elementos decorativos en sus arcos, cornisas y torres», aseveran los vecinos de Pan y Guindas.