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Una banca diferente para proyectos buenos

P.V.
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Dar crédito exclusivamente y solo a iniciativas con impacto positivo en la sociedad o el medio ambiente es el objetivo de Fiare Banca Ética, una cooperativa que ya trabaja en Castilla y León donde financia un total de nueve ideas

Asamblea de socios de Fiare Banca Ética celebrada el pasado mes de mayo en la capital vallisoletana, a la que acudieron una buena parte de los 250 socios que tiene en Castilla y León.

Crédito solo y exclusivamente para proyectos buenos para la sociedad o el medio ambiente. Ese es el objetivo de la banca ética, una iniciativa que a través de Fiare Banca Ética se comenzó a desarrollar en España a principios de la década pasada y que cada vez se extiende más por diferentes comunidades como Castilla y León, donde se celebró en mayo en Valladolid la asamblea general del banco cooperativo de finanzas éticas más grande a nivel europeo, y que ya apoya nueve proyectos en seis provincias de la Comunidad «con impacto positivo».

Javier Mena, coordinador del grupo de iniciativa territorial de Fiare Banca Ética en Castilla y León, detalla que «la piedra angular» de esta entidad es que «se pone mucho esmero en la selección de los clientes de préstamos y empresas con impacto social y medioambiental positivo». Para ello, cada entidad tiene un protocolo diferente para seleccionar las ideas, «pero al final lo más importante es la transparencia, que va en su filosofía, abre las puertas y permite que la información sobre las entidades a las que se da crédito sea algo accesible y todo el mundo pueda consultarlo».

En el caso de Fiare, la evaluación la hacen personas vinculadas a la cooperativa. «Al final la forma jurídica es una cooperativa de crédito y hay personas que con carácter voluntario recibimos una formación específica sobre ese proceso, con el cual se adquieren unas competencias para ver si se puede avanzar en un proyecto. Se analizan cuestiones de todo tipo, por ejemplo forma de gobierno de esa organización, política remunerativa, la gestión de los residuos... Hay un listado y toda una serie de ítems. Evidentemente no hay que tener una nota de diez sobre diez en todos los aspectos, pero se evalúa en general si el proyecto va a ser positivo», explica Mena.

La financiación se realiza como en cualquier banco con una tarea de intermediación financiera, cuando un cliente deposita su dinero y se conceden los préstamos. «En la banca ética le damos mucha importancia al capital social que es lo que hace crecer al banco», afirma Mena, que aclara que «el banco puede dar más crédito teniendo ahorro de sus clientes, ya que por cuestiones de normativa legal y de reglamento financiero tiene que tener un capital social suficiente para poder respaldar los créditos».

Sectores

Los sectores en los que más trabaja la entidad tanto en Castilla y León como en otros territorios son los proyectos relacionados con el medio ambiente y las energías renovables, seguido de los temas sociales que incluyen la inclusión de personas con exclusión, y en tercer lugar, los préstamos a particulares y organizaciones públicas.

En el caso concreto de Castilla y León hay bastantes créditos en el sector de la discapacidad, las inversiones sociales y en el sector medioambiental. Uno de los ejemplos de ello, como indica Javier Mena, es la cooperativa Crica. Mientras que en la Comunidad todavía están pendientes los préstamos que tienen que ver con las instituciones públicas, «una tarea en la que se irá trabajando en los próximos años», avanza.

Desconocimiento

Mena reconoce que este tipo de iniciativas son todavía poco conocidas: «El planteamiento de banca ética no es sustituir a la tradicional, sino demostrar que se puede hacer intervención financiera poniendo por delante a las personas y al planeta sin renunciar a que esto sea un banco. No hace falta invertir en armamento para que el banco funcione».

La entidad va creciendo de forma «sostenida», es decir «en torno a un diez por ciento al año». «Nuestro objetivo no es aspirar a un pelotazo, donde más ponemos el énfasis es en invertir en aquello que entendemos que es transformación social, al fin y a al cabo si la misión de un banco es ganar dinero, el objetivo de la banca ética es quizás la transformación social», concluye.