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Importante puesta en valor de la tradición

DP
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Talleres de cerámica, tejido de cintas y paloteo, así como demostraciones de montaje de cubas y encajede bolillos, entre las actividades del evento ferial que reunió en Cisneros a 30 expositores

Importante puesta en valor de la tradición - Foto: DP

En su séptima edición, la Feria de la Tradición de Cisneros revalidó el tirón por su carácter, y es que «el folclore es un santo y seña junto a nuestro patrimonio artístico», afirma la alcaldesa de la localidad, Rosa Aldea, quien añade que se trata de una iniciativa que «surge para poner en valor todas nuestras tradiciones, todos aquellos oficios muy vinculados con Tierra de Campos, en muchos de los cuales no hay relevo generacional».

«Las tradiciones lo que hacen es enriquecernos, dan la oportunidad de conocernos mucho más», incide la regidora. «Queríamos huir de esos mercados que se estaban desarrollado, en los que cabía de todo,  que está muy bien, y hacer algo específico con la indumentaria y el folclore», asevera. En este sentido, explica que muchos de los puestos que participan son de exhibición -otros también son de venta, alguno de alimentación, estos últimos en número limitado-. En total, se dieron cita una treintena.

Las demostraciones, por ejemplo, de cubas y carrales, de bordado y encaje de bolillos y de cómo se hace una pandereta, fueron uno de los platos fuertes. Otras de las principales características de esta feria de Cisneros es la celebración de talleres -en esta edición aumentó el número de ellos y fue una de las novedades-, como por ejemplo el dirigido a niños y jóvenes que permitió a los asistentes adentrarse en el aprendizaje de paloteos de Tierra de Campos. Los más pequeños fueron también los destinatarios de otros de los talleres, el de cerámica, que impartió un viejo conocido de esta cita con la tradición, el ceramista paredeño Gerardo Pescador.

Asimismo, de la mano del colectivo Arco, de Aguilar de Campoo, se desarrolló un taller de rabel. También niños y jóvenes tuvieron la oportunidad de asistir a uno de  bailes castellanos y tejido de cintas.

La apertura de feria corrió a cargo del colectivo La Pinaza -ya estuvo el año pasado y gustó mucho, aunque por la pandemia los niños  no lo disfrutaron del todo- de Íscar (Valladolid), que desfiló con gigantes y más de una veintena de cabezudos. La Feria de la Tradición, que organiza el Ayuntamiento de Cisneros con la colaboración del Archivo de la Tradición Oral de Palencia y la Diputación, se refuerza con  un capítulo dedicado a las exposiciones etnográficas, en esta ocasión de grabados, estampas y trajes bajo el título Grijota, representante del patrimonio tradicional de la provincia; botijos españoles-, así como La danza y paloteo de Cisneros.

El programa de esta séptima entrega de la feria incluyó también   una  muestra del folclore que, con el título Del Llano a la Montaña,  contó con la participación del grupo de danzas y paloteo Virgen del Llano de Saldaña y del colectivo cultural Corrobla de bailes y costumbres tradicionales, cuya actuación estuvo centrada en Becerril, Grijota y la Tierra de Campos palentina.

Como broche de la jornada se pudo disfrutar de una verbena de los años 20 con la Orquestina de la abuela Pina, llegada desde la localidad segoviana de Cuéllar.

La feria ya se ha consolidado, señala Rosa Aldea, que sustenta la afirmación en el hecho de que la gente esté pendiente de su celebración. «Los tres primeros años cuesta, porque es muy específica, pero ya es conocida», comenta, y añade que se hacía en mayo y el año pasado -tras el paréntesis de 2020- se decidió trasladar a julio y este 2022 se ha mantenido esta fecha.