scorecardresearch

Las cooperativas buscan salidas al escaso relevo generacional

P.V.
-

La creación de un banco de tierras es otras de las opciones que barajan desde Urcacyl para paliar el envejecimiento de los socios, ya que más de la mitad están jubilados o lo harán en breve

Una persona trabaja en el mantenimiento de una cooperativa ganadera, uno de los sectores más afectados por el envejecimiento de sus socios. - Foto: Manu Reino

La falta de relevo generacional en el campo es uno de los temas más escuchados en los últimos años. Explotaciones cuyos propietarios se jubilan y nadie de la familia se encarga de esos terrenos o ganadería. La llegada de gente joven a un sector cada vez más mecanizado y profesionalizado se produce con cuenta gotas, aunque como apuntan desde la Unión Regional de Cooperativas de Castilla y León (Urcacyl) todavía no se han dejado hectáreas sin sembrar ni animales sin cuidar. Sin embargo, el mayor envejecimiento de los socios de las cooperativas y las jubilaciones que se prevén en los próximos diez años ha llevado a la organización a analizar la situación actual y buscar soluciones a corto plazo que permitan revertir un futuro que se prevé «complicado».

Una encuesta puesta en marcha a través del Programa de Asistencia Técnica de las cooperativas y del Ministerio de Agricultura refleja que más de la mitad de los socios ya están jubilados o pasarán a esta situación en un periodo de no más de cinco o diez años. Hay que tener en cuenta que más de 500 cooperativas de la Comunidad son de carácter familiar, a lo que se suman las dificultades actuales de producción con escasa rentabilidad y muchos riesgos en los costes, por lo que el riesgo de abandono de la explotación es elevado, explica el gerente de Urcacyl, Jerónimo Lozano. 

El responsable de las cooperativas de Castilla y León advierte que la situación empeora si se habla del sector ganadero, donde ya se han cerrado muchas debido a la falta de rentabilidad. Ante esta situación se apostó por realizar una encuesta –que todavía está abierta y en la que de momento han participado diez entidades– con la que se quiere contar con un análisis sobre el abandono, y a través de la que también se pregunta por posibles soluciones.

Dentro de las iniciativas que se han planteado hasta el momento, y que varían en función de la zona geográfica y de la actividad actual, destacan como prioritarias la gestión en común de la maquinaria, que es una opción relativamente sencilla y ya probada en muchas cooperativas. «La gente del sector tiene que hacer inversiones muy importantes en infraestructuras y tiene que cultivar muchas hectáreas para que salga rentable», añade Lozano, que ve esta opción como una fórmula para mejorar la dimensión de las explotaciones.

Otro de los planteamientos es la creación de un banco de tierras dentro de la cooperativa para así evitar uno de los problemas con los que se encuentran a la jubilación de los socios, «ya que en algunas ocasiones dejan fuera del ámbito de la cooperativa dichas tierras y sus producciones». «Esto supone una merma en la actividad, en su rentabilidad actual y en su viabilidad futura. Además de una erosión importante en su base social», inciden desde Urcacyl.

Además, también buscan la mayor implicación y mejora de la formación de jóvenes y mujeres. «Es importante tomar nota y ver qué se puede hacer para mejorar la situación», comentó Lozano. A esto se añade el asesoramiento en el relevo de explotaciones y acompañamiento a los socios que se incorporan. Aquí se pide que la cooperativa ayude en el proceso de transferencia de las explotaciones, que sea la facilitadora y la entidad que acoge al socio nuevo.

Esta opción se puede relacionar con otra como es la formación de los socios y que conozcan las experiencias de iniciativas de gestión comunitaria, que empiezan a dar resultados en otras cooperativas de España. Desde Urcacyl confían en revertir la situación y poder mantener el crecimiento de las cooperativas en la Comunidad, que en la última campaña cerraron con un 9,1 por ciento más de facturación. Este crecimiento de las entidades se produce en paralelo al que experimentan los socios, que aunque cada vez son menos, tienen una mayor formación y explotaciones más dimensionadas.