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Ilia Galán

LA OTRA MIRADA

Ilia Galán

Poeta y filósofo


Bestalismo: bodas con garrapatas

13/02/2022

Se casó su amiga con el perro, para dejarle la herencia al pobrecito cachorrillo que siempre la esperaba emocionado al entrar en casa, moviendo el rabito. Era un menor, pero no importa ya la mayoría de edad, ni especie o sexo. Elizabeth Hoad, harta de relaciones insatisfactorias con varones, decidió casarse con su chucho, Logan, ante las expectantes cámaras de televisión (fábrica de basura mental). Ella, vestida de novia; el perrito, con un sombrero de copa, pajarita y chaleco. Los invitados a la boda, una pandilla descerebrada... ¡O era una fácil manera de hacerse publicidad! Pero, observando la demencia social que como una ola ridícula nos inunda, no sería tan extraño. Tampoco es raro en un país que fletó un avión militar para rescatar de Afganistán a las mascotas abandonadas por la guerra, dejando en cambio a las personas a merced del enemigo. A Boris Johnson no le importó lo que decía un afgano: «Gatos y perros son más importantes que mi hija». 
El Tribunal Supremo de Canadá gastó tiempo y esfuerzo para permitir sexo con animales -sin penetración-, «¡evitemos la violación!». 
Brutos siempre hubo, pero fueron casos raros. Ahora dicen que la zoofilia es «habitual» en muchos lugares, sin considerarla enfermedad mental, ya nada lo es... Ni vicio repugnante, como el pastor solitario violador de ovejas...
El mundo anglosajón ha perdido el rumbo moral y la insensatez conduce a toda la sociedad a la locura. Es evidente la decadencia. La tendencia de nuestro Gobierno y la sensatez que todavía queda en el resto de Europa va diluyéndose, porque la izquierda, perdida la cabeza y el norte, sin rumbo, en vez de defender a los desfavorecidos ahora se concentra en estupideces sexuales, como si fuese el abdomen el centro de la vida y lo más importante, destruyendo los ideales por los que vertieron tanta sangre muchos revolucionarios. Oriente crece, Occidente se pudre en su propia salsa. Los textos bíblicos parecen dar la razón para explicarnos cómo esta sociedad la ha perdido, y no por ideales, como don Quijote, sino por el vientre, por nuestra vida concentrada en el abdomen: placeres, sexo, comida. Nada más. Vienen fácilmente a la memoria los textos bíblicos que hablan de la dureza de corazón pues esta impide ver. La razón no funciona sola, depende de nuestros deseos y vicios, que la oscurecen. Ver en EEUU u otros países turismo sexual en granjas-prostíbulo, aunque luego no permitan comerse a la víctima, o sí, solo habla de gente degenerada, sí, empleo a conciencia el término, atrevido... Aquí tenemos el artículo 337 del código penal, todavía, hasta que nuestro Gobierno lo cambie.
Miss Olivia decidió casarse con la garrapata de su perro, dejándole la herencia, para ser más famosa todavía o... ¿no amaba más a su olivo? Mejor casarse con una planta. Cactus excluidos.