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Las mujeres cobran 4.600 euros anuales menos que los hombres

Agencias
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Un informe de Gestha revela que sería necesario incrementar el sueldo femenino un 25,5 por ciento para romper la brecha salarial, motivada por la precariedad laboral y el techo de cristal

Las mujeres cobran 4.600 euros anuales menos que los hombres

Con motivo del Día para la Igualdad Salarial, que se celebró ayer, el colectivo de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) alertó que las mujeres aún cobran casi 4.600 euros anuales menos que los hombres, si bien la brecha salarial se ha reducido en 355 euros durante 2020, un 7,2 por ciento, en un año en el que la llegada de la pandemia afectó más al colectivo femenino.

Así se desprende del avance de la sexta edición del informe Brecha salarial y techo de cristal, en el que señalan que las mujeres tendrían que cobrar un 25,5 por ciento más para igualar el sueldo de los hombres. En este escenario, Gestha afirma que el aumento del SMI ha influido notablemente en la reducción de la brecha salarial durante 2020, que ha pasado de los 121 años necesarios en 2019 para acabar con estas desigualdades a los 74, aunque aún queda mucho trabajo.

De hecho, la Unión General de Trabajadores y Trabajadoras (UGT) va más allá y, a través de otro informe, aumentan el salto retributivo entre ambos grupos al asegurar que las mujeres cobran 5.252 euros anuales menos que los hombres.

Las diferencias salariales son especialmente significativas en la Comunidad de Madrid, donde las mujeres cobran 7.499 euros anuales menos. Por el contrario, la autonomía más igualitaria en este sentido sería Extremadura, donde las diferencias retributivas escalan a poco más de 2.479 euros.

Los técnicos explican que en los tres tramos de retribuciones más altas es donde se concentran los agravios de la brecha salarial. De hecho, mientras que ellas cobran entre 132 y 145 euros más que los hombres en la horquilla que oscila entre los 19.950 y los 33.250 euros de salario anual, reciben casi 43.550 euros menos cuando las retribuciones suben por encima de los 133.000 euros al año.

En el análisis por edades, la diferencia va aumentando desde los 834 y 1.361 euros en los más jóvenes hasta los 6.316 euros a los 56 años o los 11.447 euros de brecha de las de más de 65 años, lo que muestra con claridad las etapas que las mujeres dedican a los cuidados familiares en detrimento de su desarrollo profesional.

De esta forma se desprende que los principales motivos de la brecha salarial serían la precariedad y el techo de cristal, puesto que algo más de 4,2 millones de trabajadoras no llegarían a cobrar en el conjunto de todo el año el SMI, es decir, el 49 por ciento del total de todas las ocupadas.

Además, Gestha puntualiza que la ocupación de la mujer disminuye conforme aumenta el nivel de retribuciones de los puestos de trabajo, de forma que su presencia cae por debajo del 40 por ciento en puestos retribuidos a partir de los 46.500 euros, hasta ocupar menos de una cuarta parte de los empleos de más de 99.750 euros.

De ahí que los técnicos piden al Gobierno que prosiga tomando medidas como el aumento de plazas en los centros especializados para la atención de los mayores o dependientes, porque las diferencias se agravan en las edades en las que se concentra la maternidad y el cuidado de los ancianos, por lo que la desigualdad más abultada se localiza a partir de los 65 años.

«También es necesario promover una mayor participación de la mujer en el trabajo, un cambio cultural para que se impliquen ambos progenitores en la conciliación, y romper el techo de cristal a través de una promoción profesional más igualitaria, lo cual debería constituir uno de los retos más importantes que debería abordar el Gobierno intentando alcanzar un Pacto de Estado», denunció el secretario general de Gestha, José María Mollinedo.

Compromiso

Ante este horizonte, el Gobierno expresó ayer «su firme convicción de luchar contra la desigualdad retributiva y de los cuidados que afecta a la práctica totalidad de las trabajadoras, comprometiéndose a seguir progresando en la adopción de las medidas precisas para revertir esta situación».

Para avanzar en esta dirección, los ministerios de Igualdad y de Trabajo y Economía Social se comprometieron a «fortalecer las políticas de conciliación que facilitan el ejercicio del derecho al cuidado», en una jornada en la que destacaron los avances, ya que, en su opinión, la disminución de la brecha salarial en los últimos años es un dato positivo que demuestra que se está remando en la buena dirección.