"Siempre actúo como si fuese la última vez en mi vida"

M.Tsanis (EFE)
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Lleva más de dos décadas frente a una cámara en las que ha sido chica Almodóvar, villana de cómic en 'Wonder Woman' y ahora se cuela con su último proyecto entre la 'troupe' de Woody Allen

"Siempre actúo como si fuese la última vez en mi vida" - Foto: Javier Etxezarreta

Es un estreno extraño, pero no por eso menos importante y la actriz ha querido estar en San Sebastián para la premiere mundial de Rifkin’s Festival, la película de Woody Allen que abría ayer la 68 edición del Festival de Cine.
Para la actriz este último proyecto ha sido «un sueño cumplido», ya que «recibir una llamada y una carta del director neoyorquino  es muy impactante». No se arrepiente, subraya, de su decisión pese a la presión mediática e industrial relacionada con las acusaciones de abuso que han perseguido al director.


¿Qué habría pensado la Elena de 20 años si le hubieran dicho que un día rodaría con Woody Allen?
Me hubiese quedado tan impactada como me quedé cuando me llamaron con 44. La de 20 habría pensado ‘no puede ser, se han equivocado’. Esto es un sueño cumplido, recibir una llamada y una carta de Woddy Allen es muy impactante. La carta más breve del mundo... Decía, ‘por favor léelo pensando en el personaje de Joe Rojas, espero que te guste, te deseo lo mejor, Woody’. 


¿No le dio ninguna pauta para el personaje?
Woody es un hombre de pocas palabras cuando no son necesarias. Le envié un e-mail diciendo que me había gustado mucho el guion y que si quería darme algún tipo de indicación, pero me dijo que no, que no las iba a necesitar y que ya nos veíamos en el set. Y así fue, él no ensaya antes del rodaje, en el set se toma su tiempo, ensaya, coordina y hace que todo esté listo, no le vale cualquier cosa.


¿Cómo se ha tomado este trabajo en relación con la polémica que ha rodeado en los últimos años a Allen por las acusaciones de abuso sexual? ¿Le hizo plantearse la decisión de aceptar trabajar con él?
Siempre que hago un personaje pienso que es mi oportunidad y mi responsabilidad dar el máximo, como si fuese la última vez que voy a actuar en mi vida, da igual que sea Woody Allen o Ignacio Tatay, un director novel con el que acabo de rodar. El más importante es el que estoy haciendo en ese momento.
Por otro lado, cuando me llamaron y me preguntaron si iba a aceptar la oferta, les dije que porqué no. No soy experta en juicios pero había leído que había sido juzgado dos veces hace muchos años y dos veces había sido desestimado, con lo cual, al tratarse de una persona no culpable de lo que se le acusa, para mí que creo en la justicia, no me hizo dudar.
La vida esta llena de decisiones, siempre que das un paso a un lado dejas de darlo a otro, no me arrepiento de haber hecho esta película. 


En Rifkin’s Festival Woody Allen hace su homenaje al cine recreando títulos de Buñuel, Bergman o Fellini. ¿Qué títulos incluiría usted?
Alguna de Woody Allen seguro, mucho cine clásico y español. Películas de Almodóvar, Isabel Coixet, Fernando León de Aranoa y clásicos de Buñuel, Truffaut, Renoir...


La película retrata el mundo del cine como un microcosmos lleno de pretenciosidad y altivez, ¿es así?
Woody hace un retrato irónico del cine y de los festivales. Es un homenaje lleno de amor y respeto al cine que le gusta, donde no todos los finales son felices, las personas sufren y los personajes viven experiencias límite.