«A mí personalmente me da mucho miedo una vuelta atrás»

ALBERTO ABASCAL
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El subdelegado del Gobierno, Ángel Miguel Gutiérrez, mantiene que la sociedad ha aprendido muy bien la lección y asegura que habrá que dar prioridad a los temas sanitarios y, en especial, a los usuarios de las residencias de la tercera edad

El subdelegado del Gobierno, Ángel Miguel Gutiérrez. - Foto: Óscar Navarro

Ángel Miguel Gutiérrez reconoce las dificultades vividas al frente de la Subdelegación del Gobierno durante el estado de alarma. Y para él en un doble sentido: como responsable máximo del Estado en la provincia y en su condición de médico, que ha sentido los rigores de la pandemia entre sus compañeros.
Después de tres meses de estado de alarma ahora llega la nueva normalidad y asumiendo otro tipo de responsabilidades, ¿no?
Más tranquilo, emocionalmente y de cabeza. Afortunadamente, las cosas han cambiado para mejor o, al menos, eso espero. Lo que sí es cierto es lo que tiene que ver con las cuestiones que hasta ahora estaban guardadas se empiezan a recuperar. Ahora, los ayuntamientos comienzan a realizar peticiones o demandas muy concretas y las reuniones empiezan a tomar cuerpo de forma presencial aunque siempre con mucho cuidado.
En cuanto a lo más inmediato, los ayuntamientos están preocupados por cómo pueden ofrecer el servicio de piscinas, por ejemplo, o para la organización de algún que otro espectáculo festivo ...
Yo creo que hay preocupación general por la seguridad. De hecho, te hacen algunas peticiones de ayuda. Por ejemplo, los alcaldes están preocupados por las piscinas y es que por mucho que intentes parcelar la superficie o tener una persona que lo controle, la realidad es que la seguridad absoluta no existe. Por ello siempre hay un cierto miedo a que pueda ocurrir algo y puedes sentirte responsable. Lo mismo pasa con las actuaciones de algún que otro grupo musical que por muchas medidas que adoptes siempre habrá un riesgo. Luego hay otra preocupación importante y es el tema de los consultorios médicos locales puesto que la gente lleva mucho tiempo sin ver a su médico de cabecera en algunos pueblos, pero en este tema yo no puedo entrar.
Tres meses de estado de alarma, lo mejor y lo peor para el subdelegado del Gobierno...
Los peores momentos sin duda han estado ligados al goteo constante al que estuvimos sometidos en las primeras semanas de la pandemia con las cifras de casos y fallecidos en hospitales, residencias o domicilios. El hecho de que yo sea sanitario la situación me hacía mostrar más sensible a la realidad. Ver a tus amigos y compañeros sufrir después de que muriera gente y, en muchas ocasiones, con pocas posibilidades de ayuda. Se ha intentado todo e incluso en algún momento llegué a pensar que todo el sistema se podía caer, aunque afortunadamente eso no ha ocurrido gracias a los medios técnicos, al trabajo y la colaboración del personal sanitario. En este sentido, creo que nunca sabremos el esfuerzo que han realizado sus profesionales y el estado de agotamiento que tienen en estos momentos, y este es otro motivo más de preocupación al objeto de pedir de que no volviéramos para atrás porque les pillaríamos en un momento de bajón. A mí personalmente me da mucho miedo una vuelta atrás.
Como profesional médico que es, esta situación no la había conocido nadie hasta ahora...
Claro. Esta pandemia nos ha pillado a todos en fuera de juego. Cuando algunos decían que venía o que ya se había avisado, es mentira. Nadie podría plantearse en lo más aproximado de lo que podía ocurrirnos. Nadie podría imaginarse la velocidad de contagios, que ha sido lo más grave. Algunos nos llamaron exagerados al tomar las medidas pertinentes porque decían que así cortábamos la economía y otros, todo lo contrario, que tomamos decisiones tarde. El caso es que todos nos hemos vuelto epidemiólogos de repente, pero el caso es que incluso expertos en la materia, cuando lees sus conclusiones, cada uno va por sus propios derroteros. En cualquier caso, lo que más me anima en estos momentos es que si hubiera un segundo rebrote importante ahora estamos mucho mejor preparados, no solo por medios sino en la toma de decisiones para abordar determinados problemas. En resumen, nadie podría prever lo que ha ocurrido.
¿Me dice usted que si hubiera un rebrote ahora mismo estamos preparados?
Yo diría que estamos más preparados. No me atrevo a decir que al cien por cien pero sí que mucho mejor preparados. Hay, por ejemplo, normas de prevención y actuación para residencias de ancianos, uno de los sectores más castigados durante la pandemia, en cuanto a la acumulación de material. Hay que decir a la población que ya estamos fabricando aquí material que antes no disponíamos. En este sentido, hay que afirmar que hemos aprendido la lección muy bien. Yo espero que desde el punto de vista técnico, político y humano no se nos olvide que debemos dar prioridad o reforzar lo que verdaderamente es importante, que son los temas sanitarios y habrá que tener cuidado con nuestros mayores en dónde les metemos y en qué condiciones.
¿Cómo valoraría el comportamiento en general de la ciudadanía palentina durante el estado de alarma?
En general bien. La gente lleva  en su mayoría mascarilla, se mantienen las distancias en grupo, pero no por ello dejaría de mandar continuamente mensajes de precaución para que todos mantengamos las distancias mínimas de seguridad.
Después de haber sufrido los embates de la pandemia, ¿qué retos a su juicio debe afrontar una provincia como Palencia?
La verdad es que la nueva normalidad no sabemos cuánto tiempo durará. Ojalá que sea por poco tiempo porque eso significaría que los tratamientos médicos serían ya eficaces y habría aparecido la esperada vacuna. En Palencia, a tenor de lo que hemos sufrido, hemos aprendido una nueva herramienta como es el teletrabajo o la posibilidad de trabajar en casa muchas personas, pero para poder conseguir eso lo que tenemos que hacer es mejor la accesibilidad de los pueblos de la provincia. En este sentido, todas las administraciones se tienen que poner las pilas incluido el Gobierno central. Y es que se tiene que cubrir la totalidad del territorio. En definitiva, sería una de las grandes oportunidades que tendría Palencia para mejorar la accesibilidad a la oportunidad de negocios, compras o ventas. Por otro lado, las residencias de la tercera edad, que están muy repartidas por toda la provincia, deben reforzarse y mejorar con protocolos de seguimiento y control con personal sanitario apropiado. La Atención Primaria en la provincia sin duda es fundamental para prevenir el atasco en los hospitales. Si hay un buen número de medios en Atención Primaria eso ayudará muchísimo. Pero no debemos olvidar que las administraciones ayudarán, la Unión Europea estará ahí, aunque no sé con qué condiciones, pero lo que no cabe duda es que todos tendremos que contribuir, antes o después, porque todo cuesta. En definitiva, habrá que aumentar lo que yo llamo justicia social reestructurando los impuestos que se pagan en este país.