San Pablo pide la ORA

Carlos H. Sanz
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La asociación de vecinos está preocupada por la eliminación de plazas de aparcamiento, nueve en los últimos meses. Reclama que analice qué vados están en vigor y se consulte con los vecinos antes de quitar más estacionamientos

San Pablo pide la ORA - Foto: Raúl MartÁ­nez

Los problemas de aparcamiento en el barrio de San Pablo y Santa Marina no son nuevos. De hecho, no es la primera vez que la asociación de vecinos pide al Ayuntamiento que valore incorporar sus calles a la Ordenanza de Regulación del Aparcamiento y delimite de azul las zonas de aparcamiento.
Ahora, la asociación de vecinos vuelve a insistir en esa petición, tras denunciar la eliminación en los últimos días de hasta nueve plazas de aparcamiento, un bien preciado en San Pablo y Santa Marina, según explican Sergio de la Bueis y Óscar Martín, miembros de la junta directiva. 
La semana pasada, el colectivo vecinal se sorprendió por la señalización de un espacio reservado para un vehículo en la calle Niños de Coro, una plaza destinada a dar servicio a las oficinas municipales de Mariano Timón, y cuya idoneidad criticó también el PSOE.
Ayer, en la Junta de Gobierno, el equipo de Gobierno explicó que han considerado necesario disponer de un espacio reservado para Servicios Sociales, y que fue la concejalía de Obras -en Tráfico nadie sabía nada- la que ordenó al departamento de Señalización Vial que procediera a pintar ese espacio. 
«No entendemos por qué la reserva tiene que ser las 24 horas los 7 días de la semana, cuando las oficinas trabajan hasta las 15 horas, de lunes a viernes», comenta De los Bueis. Ayer, el PSOE solicitó que se indiquen las horas de reserva de ese espacio para que pueda ser utilizado por particulares en fines de semana y en otras horas».
A esta plaza se suman otras tres eliminadas con la ampliación del acerado en la calle Las Monjas, donde también se ha pintado de amarillo el acceso al fondo de saco frente a la oficina del Ecyl.
En la calle de Luis Guanella también se ha delimitado un reservado para el Centro Villa San José que ocupa dos plazas de aparcamiento. «En un principio nos dijeron que iban a ser plazas para personas con movilidad reducida, ya que la idea era trasladar aquí las dos que estaban ubicadas en la calle Canónigo San Martín, pero son reservados y, además, han dejado una plaza de las que prometieron quitar», comenta Óscar Martín.
Asimismo, frente al colegio Blas Sierra se ha habilitado una plaza para minusválidos y en la intersección de la calle Mayor Antigua y la plaza de Juan XXIII se ha prohibido aparcar en la curva, donde tradicionalmente estacionaban dos vehículos. «Nunca ha habido ningún problema porque hay visibilidad suficiente, pero de un día para otro pintaron la línea amarilla», añade Martín.
La asociación no entra a valorar si son o no necesarias esas plazas, pero sí critica, en primer lugar, que se elimine aparcamiento sin consultar a los vecinos y, lo más importante, que el Ayuntamiento no ofrezca alternativas para poder estacionar. 
«La zona azul permitiría a los vecinos disponer de una tarjeta de residente -cuesta 36,65 euros al año-, aumentaría la rotación de vehículos y generaría más plazas libres», considera De los Bueis.
Otra solución que propone la asociación de vecinos es que se analicen los vados y se retiren las placas que prohíben aparcar de aquellos que no estén en uso al corriente de pago.