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Calor 'renovable' para todos ellos

O. H.
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Setenta y dos propietarios de una mancomunidad de vecinos de las calles Casañé y Virgen de la Esperanza disfrutan de la primera gran caldera de biomasa de la provincia

Víctor Fernández explica el funcionamiento de la central térmica del edificio de 72 viviendas en presencia de Carlos Martínez y Luis Moreno. - Foto: Óscar Navarro

 
La que está a punto de acabar es la primera temporada invernal completa en la que han disfrutado del calor renovable y la satisfacción se ve en sus caras cuando hablan de él. Carlos Martínez y Luis Moreno son el presidente y el vicepresidente de la mancomunidad de propietarios de la manzana que crean los bloques 1,3,5 y 7 de la calle Casañé y 2 y 4 de Virgen de la Esperanza de la capital.
Representan a seis edificios y 72 propietarios que tienen en común un gran garaje y un corazón caliente. El de la calefacción central que reparte calor por toda la finca. Un calor que, desde hace unos pocos meses es renovable, a base de biomasa. «Gastábamos muchísimo en gasoil. Cuando nos decidimos, el precio del litro estaba sobre el euro y todos los meses echábamos 15.000 litros». «Además, teníamos quejas de que hacía mucho calor porque no se controlaba bien», explican los representantes vecinales.
Con tres décadas, decidieron jubilar su vieja calefacción de gasoil y poner una nueva. Entonces se planteó la opción de la biomasa. «La decisión entre los vecinos la verdad es que fue bastante sencilla y optamos por esta caldera de biomasa», aseguran dentro del espacio protegido donde se ubica, en los sótanos, la nueva estación térmica del edificio. La más grande de biomasa instalada en Palencia hasta la fecha.
«Por lo que pagábamos antes sólo por el gasoil, ahora tenemos el calor mejor administrado, el mantenimiento, el suministro del combustible, no nos tenemos que preocupar de bajar a apagar o encender la calefacción, estamos pagando a 10 años la nueva instalación y ahorramos dinero todos los meses».
La solución se la dio una empresa palentina, Gebioenerpal (Enerpal Biomasa y Gestión Energética de la Biomasa), que les propuso el cambio de combustible  cuando se plantearon sustituir la caldera.
«Lo que se les ofrece es un contrato de servicios energéticos. Ellos no tienen que preocuparse de nada más que de decirnos cuándo quieren tener la calefacción y cuántas horas. Del resto nos encargamos nosotros», explica Victor Fernández, de Enerpal, junto a la Herz Biomatic 500. De hecho, esta empresa se encargó del diseño, la construcción, la legalización y la puesta en marcha de la misma, realizando la inversión y financiándosela al cliente a 10 años. «Independientemente de las fluctuaciones del carburante, ellos saben lo que van a pagar del año 1 al año 10 y el coste de la energía es más de un 50% más barato que con el gasóleo», precisa Fernández.
 La instalación, adecuada a la normativa incluso siendo más restrictiva que esta, medios antincendios incluidos, tiene un sistema de telegestión que permite a Gebioenerpal tenerla controlada en todo momento, sin necesidad de desplazar personal en la misma. «Además, la tecnología empleada, el sistema de regulación y unos sensores  de temperatura en el exterior hacen que la potencia de la caldera se module en función del frío», resalta Fernández. «Eso se nota», matiza el presidente. 
Y cuando se cumplan los 10 años del contrato, la propiedad de la instalación pasará a la mancomunidad de vecinos. Un sistema calefacción sin emisiones de CO2, cuyo combustible proviene de fuentes renovables de Castilla y León y que además genera riqueza en la Región, como alega Víctor Fernández de Enerpal.

  Además del control presencial también dispone de uno telemático.
Además del control presencial también dispone de uno telemático. - Foto: Óscar Navarro