Naturaleza y patrimonio sobre raíles

DP
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Naturaleza y patrimonio sobre raíles

Los trenes turísticos de Renfe vuelven a surcar las vías de la provincia entre mayo y octubre para mostrar el mejor románico con excursiones a Carrión, Frómista y Villalcázar de Sirga, así como recursos tan importantes como La Olmeda

Renfe no falla a su cita con la cultura, la gastronomía y la naturaleza de la provincia  de la mano de sus trenes turísticos. Desde el mes de mayo esos convoyes volverán a surcar Palencia para mostrar, de esta manera, algunos de los recursos que atesora esta provincia.
Al igual que los últimos años, serán dos los trenes turísticos que circularán por la red ferroviaria durante 2018. En concreto, el Transcantábrico Clásico y el Expreso de La Robla. De nuevo se queda fuera el conocido como Al Andalus que, en algún momento, tuvo recorrido por Palencia, en concreto por la capital, pero de forma meramente testimonial puesto que ni siquiera llegaba a parar.
En cuanto al Transcantábrico Clásico promete al viajero convertirse en el salón de su casa y, al mismo tiempo, su transporte, su lugar de encuentro, su bar y su habitación. Las comodidades de un hotel que se mueve y en el que cada día se amanece en un lugar diferente al de la jornada anterior. El paisaje que asoma por la ventana de la suite o del salón no es nunca el mismo y esa circunstancia hace que el viaje sea en si mismo único y diferente a cualquier otra experiencia.
Este tren cubre la zona norte del país y ofrece distintas alternativas,  puesto que ofrece trayectos de ocho días y siete noches (Santiago de Compostela-León y viceversa), cinco días y cuatro noches (Santander-Santiago de Compostela) y cuatro días y tres noches (Santander-León).
En dos de las opciones se detiene en esta tierra, una más que el años pasado. En la larga, que une Santiago con León, lo hace tanto en su trayecto de Galicia a tierras leonesas, como en el de sentido contrario.
Con destino a la provincia vecina, una de las mañana tiene como protagonista el románico palentino, para mostrar, tal y como destaca en su información Renfe, «tres pueblos que conservan auténticas joyas artísticas: Villalcázar de Sirga, Carrión de los Condes y Frómista». Durante este tiempo, los viajeros podrán disfrutar de un almuerzo típico, ppara luego visitar la villa romana de La Olmeda «con su magnífico conjunto de mosaicos». 
Cuando el viaje es en el sentido contrario (León-Santiago), la parada en la provincia incluye un trayecto en autobús hasta Guardo y, desde ahí, la visita obligada de la Olmeda y a Villasirga, Carrión y Frómista.
La segunda opción de conocer la provincia a través del  Transcantábrico Clásico es en un viaje de cuatro días y tres noches, con un trayecto entre Santander y León y viceversa y que se incorpora este año a la propuesta del Transcantábrico Clásico.
En ambos sentidos se detiene en la provincia y, al igual que en la anterior alternativa, los viajeros podrán conocer La Olmeda y algunos de los recursos romámicos más importantes que atesora Palencia. 
Llama la atención que no hacen noche Palencia, en ninguno de los dos sentidos, aunque es algo que sucede desde hace años. Hubo un tiempo en el que la cena se daba en el Parador de Cervera. 
Según se desprende de la información de Renfe, se ha programado un total de 28 expediciones (diez más que el pasado año) repartidas entre los meses de mayo y octubre. No obstante, los interesados deben saber que el precio no es nada asequible. Y es que la ruta de ocho días y  que incorpora la provincia requiere un desembolso de 3.600 euros por persona en camarote doble. El suplemento individual es de 1.850 euros (50 euros más que el pasado año), mientras que el trayecto corto es algo más económico, puesto que su precio es de 1.700 euros por persona en habitación «gran clase», tal y como la denomina Renfe. En este caso, el suplemento es de 850 euros.
La operadora asegura que el Transcantábrico Clásico «ofrece magníficos paisajes, alta gastronoma, arte y cultura se suman en este viaje sin igual a bordo del más veterano de los trenes turísticos de lujo». 
EXPRESO DE LA ROBLA. Otra de las opciones que ofrece Renfe en este propuesta turística es el Expreso de La Robla que en su trayecto por Castilla y León se detiene en la provincia, tanto en su recorrido León - Bilbao, como el que hace a la inversa.
En este caso, también para en localidades como Guardo, Saldaña (para visitar La Olmeda) y, a diferencia del Transcantábrico Clásico, se adentra en Aguilar de Campoo para conocer una «villa declarada conjunto histórico-artístico que atesora una apasionante historia y una hermosa colección de monumentos», destacan desde Renfe; sin pasar «los espléndidos parajes de la montaña palentina», y es que con el Expreso de La Robla desde Renfe prometen «un viaje a la naturaleza y la cultura del norte de España».
Esta alternativa turística tan solo se oferta dos días este año. El 24 de agosto en su recorrido Bilbao-León y una semana más tarde, día 31, en el trayecto contrario (León-Bilbao). 
En cuanto al precio, es bastante más económico que el Transcantábrico Clásico, con un coste de 875 de euros por persona en habitación estándar (75 euros más que el pasado año) y 450 euros de suplemento.