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Pechu no continuará en el banquillo morado

David del Olmo
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El Palencia CF prescinde del entrenador burgalés solamente cuatro meses después del ascenso. El equipo es undécimo a tres puntos del play-off tras nueve partidos jugados

Pechu no continuará en el banquillo morado - Foto: Óscar Navarro

La memoria es frágil en el deporte, donde mandan los resultados y la paciencia escasea cuando estos no son los deseados, como ya sabía el entrenador burgalés del Palencia CF, José Ángel de la Iglesia, Pechu, cesado apenas cuatro meses después de la celebración del ascenso a la Tercera RFEF.

El Palencia CF, al que Pechu guió en la recta final de la liga pasada en Regional hasta el liderato y luego en las eliminatorias del ascenso hasta el éxito del 26 de junio en La Balastera ante el Simancas, es undécimo en la Tercera RFEF. Los morados, tras su derrota por la mínima (2-1) en Almazán, suman 11 puntos (tres victorias, dos empates y cuatro derrotas). Se sitúan a tres puntos del quinto (un Guijuelo que ha jugado un partido menos y marca la zona de play-off) y a cuatro del tercero y el cuarto (con los mismos nueve partidos disputados hasta el momento).

AGRADECIMIENTO. Pechu hacía extensible ayer su agradecimiento en la despedida «a todos, medios de comunicación, aficionados y sobre todo a los jugadores, por todos los meses [siete, desde su llegada en marzo, para sustituir a Balta] que he estado en Palencia».

Lógicamente triste por el cese, reconocía su «pena por haberme quedado en mitad del camino», aunque «en mis salidas de los clubes no soy de hacer demasiado ruido y levantar polvo. El Palencia CF pierde a un entrenador, pero desde ahora gana un aficionado más».

Considera que con solo mes y medio de liga «ha habido poca paciencia. Todo el mundo creía que esto iba a ser sencillo. Pero hay históricos por debajo en la tabla. Me echan cuando el equipo mejor está, estamos vivos en el calendario más difícil. No es un equipo muerto o que se arrastre. Estoy seguro de que en Navidad estará mucho mejor, con el entrenador que llegue. Un par de resultados positivos, que seguro que llegarán, y el equipo estará entre los seis primeros».

Reconocía haber recibido «un aluvión de mensajes» y que tendrá tiempo de despedirse personalmente de los jugadores, porque «soy de lágrima fácil y he preferido que las heridas se vayan cicatrizando. Habrá tiempo».