El Principito y Miró, en la biblioteca del Castilla y León

A. Benito
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El Principito y Miró, en la biblioteca del Castilla y León

Pedro Alonso y Susana Diez han elaborado un mural en el que el famoso personaje de Antoine de Saint-Exupéry comparte protagonismo con las formas surrealistas del artista barcelonés

Es uno de los personajes literarios más famosos de todos los tiempos y, desde hace unos días, el encargado de acompañar las lecturas de los jóvenes usuarios de la biblioteca del CEIP Castilla y León. Gracias al trabajo de Pedro Alonso y de Susana Diez, un Principito envuelto en los icónicos dibujos de Miró decora una de las paredes de este importante rincón ubicado en el centro educativo aguilarense.
"Después de jubilarse, Pedro estudió Bellas Artes en el País Vasco. Al parecer, ahora está inmerso en un máster y un día nos comentó la posibilidad de realizar uno de sus trabajos en la escuela del pueblo", explica Asunción Gutiérrez, responsable del centro de lectura. "Al equipo directivo le pareció una propuesta estupenda y aceptó de inmediato", continúa.
La  idea era elaborar una pieza en la que se combinaran el arte pictórico y el literario, por lo que aprovechando que el personaje creado por Antoine de Saint-Exupéry está muy presente entre los alumnos del Castilla y León desde que el año pasado celebraran el 75 aniversario de la publicación de la novela francesa, el artista aguilarense y su compañera se decantaron por entremezclar su imagen con el surrealismo de Joan Miró. 
"En el claustro de profesores estamos muy contentos con el resultado y, sobre todo, muy agradecidos con el maravillo mural que han realizado Pedro y Susana. Con él han inundado de color, calma y alegría un rincón tan importante como es la biblioteca de una escuela", señala Asun, para quien el trabajo, dedicación y compromiso de los artistas "es digno de mención".
Un reconocimiento al que restan importancia los creadores de la obra, para quienes "el protagonismo ha de ser para los docentes del CEIP Castilla y León", que a su juicio realizan una labor encomiable. "Lo que hacemos, lo hacemos porque nos gusta. Y si tenemos que hacer prácticas del Trabajo Fin de Máster, ¿por qué no hacerlas en la escuela de mi pueblo?", indica Pedro Alonso, que junto a Susana completó el proyecto en un par de fines de semana.
"Que alguien  oferte y ponga su trabajo a disposición de un centro como el nuestro es algo que hay que resaltar", insiste la responsable de la biblioteca del CEIP Castilla y León. En este sentido, Asun ya ha informado a ambos artistas de que el colegio es su casa y sus paredes están a su disposición.
EL REFUGIO. El centro educativo aguilarense se encuentra inmerso desde hace tiempo en una labor de reestructuración y potenciación de la biblioteca, un proyecto cuyo objetivo es fomentar entre los más jóvenes los hábitos lectores. "Lo que queremos es ahondar en la convivencia, pero también educar a los niños en el préstamo, impulsar la lectura individual y colectiva y divulgar las normas de comportamiento en este tipo de espacios", explica Asunción.
Fue, precisamente, en el marco de esta iniciativa donde el espacio adquirió su actual nombre: El Refugio. "Lo eligieron los propios niños, alumnos de 1º a 6º de Primaria organizados por grupos, que fueron los encargados de proponer y, posteriormente, seleccionar una o varias palabras con las que referirse a la biblioteca", señalan desde el centro.
Por otro lado, la biblioteca del colegio Castilla y León, que ahora muestra una imagen más acogedora e inspiradora gracias a este mural que no ha pasado desapercibido entre los más pequeños, es también el lugar en el que se desarrollan actividades relacionadas con la robótica y las nuevas tecnologías, así como las charlas, talleres y conferencias que organiza el centro.