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El sector taurino confía en recuperar las cifras de festejos

SPC
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Los ganaderos advierten de una reducción de la cabaña fruto de las numerosas reses que han tenido que enviar a los mataderos estos últimos dos años

Imagen de archivo de una corrida de toros en Valladolid antes de la pandemia. - Foto: M. Chacón (Ical)

El sector taurino de la Comunidad confía en recuperar esta temporada el número de festejos previo a la pandemia, tras dos años desastrosos en los que la actividad fue mínima, y que de los 2.337 festejos celebrados en 2019 en Castilla y León, se pasó a los 68 de 2020 y a los 358 del pasado año. El presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL), el burgalés José Antonio Bañuelos, destaca que «hay muchas ganas de volver a ver toros» y que la expectación va creciendo a medida que se van confirmando y conociendo los carteles de las ferias más importantes, y lo mismo ocurre con los festejos populares. No obstante, advierte de que todas las ganaderías de lidia se han resentido, incluso algunas han desaparecido, dado que al parón por la pandemia, se ha sumado en los últimos meses un incremento de los costes de producción «insostenibles». El presidente de la UCTL recuerda que desde la organización se recomendó de forma general reducir un 30 por ciento el número de vacas nodrizas y, a la vez, fueron muchos los astados que se malvendieron a los mataderos.

Bañuelos también reprocha al Gobierno que mientras algunas comunidades autónomas como Andalucía, Navarra y Castilla y León pusieron en marcha ayudas específicas, el Ministerio del Cultura, que ingresa del sector 140 millones anuales en IVA, «nos dio la espalda». Además, «por si fuera poco», resalta que en medio de esta situación el sector tuvo que luchar en Bruselas contra la «discriminación sectaria» del Grupo de los Verdes en su intento de eliminar las ayudas a las vacas de lidia de la PAC.

La opinión de Bañuelos también es compartida por Conchita Hernández, propietaria del hierro salmantino Domingo Hernández, que asegura que aunque el número de festejos se recupere esta temporada, las ganaderías de reses bravas tardarán años en superar los efectos de la pandemia y la situación límite con la que han tenido que luchar. Además de la caída en picado del número de festejos en los dos últimos años, Hernández apunta que las ganaderías se tienen que enfrentar desde hace meses a un incremento desorbitado de los costes de producción, especialmente de los cereales y del gasóleo.

El sector taurino confía en recuperar las cifras de festejosEl sector taurino confía en recuperar las cifras de festejos - Foto: FS ICAL

Conchita Hernández también advierte que debido al elevado número de reses enviadas al matadero será difícil poder cubrir la demanda de astados. «En mi caso tengo claro que no voy a poder atender todas las demandas para festejos populares que estoy recibiendo» aseveró a la Agencia Ical.

Por su parte, el picador vallisoletano Pedro Iturralde, con 25 años de profesión a sus espaldas, reconoce que han sido dos años muy duros, especialmente 2020, dado que el pasado año pudo trabajar en 31 festejos, «algo que en condiciones normales sería media temporada», pero está convencido de que en este año se rozará la normalidad, ya que los aficionados «tienen muchas ganas de volver a ver toros». No obstante, reconoce que él se vio obligado a reinventarse y cuando dejaron de llamarle para torear decidió, junto a su hermano, abrir un estanco en Valladolid.