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«Invertimos tiempo en planes para fondos UE, pero no llegan»

P. Velasco
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Pedro Ruiz Aragoneses (Segovia, 1982), licenciado en Psicología, acaba de confirmar otros dos años al frente de Vitartis. Su vida ha transcurrido ligada a la empresa familiar donde actualmente ocupa el cargo de CEO de Alma de Carraovejas

«Invertimos tiempo en planes para fondos UE, pero no llegan» - Foto: Tajes

En marzo de 2021 sustituyó a Beatriz Escudero al frente de Vitartis, aunque la labor de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León no era desconocida para él porque ya era vicepresidente. Pedro Ruiz Aragoneses acaba de ser reelegido para los próximos dos años, «suficientes porque hay mucha carga de trabajo» y ha introducido algunos cambios en la junta directiva «donde todas las provincias están representadas» y ha apostado por «la paridad».

La junta directiva de Vitartis se ha renovado para los próximos dos años, ¿pero mantiene los retos con los que accedió al cargo?

Los retos siguen siendo los mismos. Hay una visión a largo plazo con los ejes marcados en el plan estratégico: competitividad, responsabilidad y sostenibilidad. Pero evidentemente nos toca adaptarnos a lo que nos hemos encontrado en el camino, porque hay algunas cuestiones que se deben poner encima de la mesa como todo el tema de la crisis fiscal, los hidrocarburos, los problemas logísticos, el tema del plástico... y tratar de afrontar esto de la mejor manera. Además, tenemos el congreso en junio en Valladolid, que es una cita importante y en la que llevamos trabajando varios meses.

La industria agroalimentaria «tiró del carro» durante los peores momentos de la pandemia. ¿Salió reforzada? ¿Qué lecciones han aprendido de esa etapa?

Por desgracia tenemos la memoria un poco corta. Siempre decimos que en el peor momento de la crisis se demostró la esencia del sector y las personas que forman parte de él, porque nos tocó adaptarnos a una situación que desconocíamos totalmente y pusimos todos los medios posibles. Creo que fue una gran enseñanza para todos, pero con el tiempo rápidamente se nos ha olvidado. Apareció lo mejor del ser humano en esos meses, y justo terminamos y aparece lo peor con el conflicto de Ucrania. Esto puede representar la enseñanza sobre cuál es el éxito de la sociedad y el ser humano: que podamos vivir en paz y buscar la felicidad en nuestro día a día a través de la mejor forma posible, y a veces somos nosotros mismos los que ponemos esta barrera. Las enseñanzas han sido estar siempre disponibles, que el sector agroalimentario va a estar siempre ahí, ha estado y estará, y que pondremos todo lo que tenemos desde nuestras posibilidades, nuestros conocimientos y recursos.

Y llega 2022, en el que se tenía puesta la esperanza de ver la luz, y las empresas se enfrentan a una nueva crisis por la invasión de Ucrania y con los costes energéticos al alza. ¿Son suficientes las medidas adoptadas por el Gobierno? ¿Y a nivel europeo?

Nosotros rápidamente intentamos actuar, sentarnos con el Gobierno e intentar hacer de palanca. A partir de ahí creo que se ha actuado bastante tarde. Nosotros pedimos tres actuaciones muy concretas al Gobierno: rebajar el IVA directo de los hidrocarburos, fijar un techo de coste energético en aquel momento, y el reconocimiento como sector esencial del sector agroalimentario, no solamente desde el Gobierno regional, que insistimos que somos seña de identidad, sino a nivel nacional y que dejemos de recibir los ataques que hemos recibido en los últimos años. La parte positiva es que parece que la gestión de Sánchez en Europa fue eficaz y lo que echamos en falta es que no hay una visión a largo plazo clara. La Unión Europea aparentemente casi es europea, pero no es unión. Aquí hay una cuestión importante que es trabajar en un plan estratégico a largo plazo con una visión clara y común en todos los frentes. En el caso del sector agroalimentario ya se estaba trabajando con la Junta pero la llegada de las elecciones paralizó todo.

Entre las carencias que ha sacado a la luz la invasión en Ucrania ha sido que ni España ni la Unión Europea son autosuficientes en lo que se refiere a algunos productos como el cereal, ¿cómo se puede solucionar esto?

Yo creo que no es fácil gestionar a nivel europeo. Hay muchos países y muchas decisiones a adoptar, pero no parece que la PAC esté marcando una política clara, en algunos casos a veces llegan recursos económicos casi más por no trabajar que por trabajar, y cómo equilibrar unas cuestiones u otras también afectan a la producción. Nos encontramos con muchos agricultores que nos dicen que no saben qué plantar ahora, no hemos encontrado también con la escasez del agua hasta hace muy poquito y empiezan a llegar las heladas, pero echamos de menos esto desde la Unión Europea. Yo desconocía que éramos un país deficitario en cereal y ¿qué estamos haciendo? Entiendo que hay que mantener un equilibrio, porque en muchos casos cuando llegan estas crisis desde algunas partes del sector primario escuchamos lo de cerremos las fronteras y nos autoabastecemos, pero volver a la autarquía no creo que sea la mejor solución para todos en un mundo que está totalmente globalizado. Quizás es el momento de unir fuerzas y de establecer un plan importante de qué queremos hacer, cómo lo podemos hacer y tener una doble visión entre lo que cada país produce. Es como si llevamos a gran escala lo que estamos haciendo ahora a pequeña con el kilómetro cero y todo el tema de producción de sostenibilidad. ¿Por qué no podemos gestionar los mercados de una forma que sea una mezcla entre poder abastecernos desde el kilómetro cero y después ver donde están las oportunidades para poder salir y tener unas relaciones internacionales?.

Uno de los ejes de su plan estratégico es la internacionalización, ¿ha paralizado las ventas con la situación actual por la invasión de Ucrania?

No han parado pero si hemos tenido que tomar algún desvío que no estaba previsto para adaptarnos a necesidades más inmediatas que se planteaban. Tenemos un programa de internacionalización en el que se está trabajando y que queremos poner a disposición de los socios, sobre todo en el caso de buenas prácticas. Desde el año 2008, el sector ha sido el único que ha crecido de forma ininterrumpida en la exportación, pero tenemos mucho retos. El primero es que está muy atomizado, hay muy pocas empresas que concentran la mayor parte de las exportaciones y tenemos que ser capaces de conseguir un mayor tamaño de nuestras empresas a nivel de exportación, porque sino es complicado ser competitivo en el mercado. Tenemos que salir al mercado, y no podemos poner barreras, porque no estás compitiendo con el vecino de al lado sino con un señor al otro lado del mundo, y a veces esto es maravilloso porque, y es uno de los valores más importantes de Vitartis, eso es la cultura colaborativa. Tenemos que salir de nuestra zonas de confort y buscar otros referentes fuera. Qué está haciendo Francia, Holanda, Alemania o Bélgica, qué hacen otros países al otro lado del charco, porque creo que esto también nos puede ayudar. Nos gustaría hacer una proyección, porque no queremos ser solo la voz del sector agroalimentario de Castilla y León, motivo por el que en el congreso vamos a estar con varios cluster de otras regiones para poner en común los retos que tenemos a futuro.

También han incidido en la importancia de la digitalización del medio rural. El Gobierno ya ha anunciado que en 2025 la fibra llegará a todos los municipios de Castilla y León. ¿Lo ve una realidad?

Ójala se cumpla la fecha, el problema en estos casos es que hemos tenidos fechas anteriores y no se han cumplido. Llevamos escuchando esta historia muchos años ya, en aquel momento era más intención, yo espero ahora que de verdad sea una realidad porque hay una necesidad palpable. Hablamos de competitividad, hablamos de sostenibilidad, innovación, que también es fundamental para Vitartis, o la digitalización, la industria 4.0, pero la mayor parte de nosotros estamos en el sector rural y no podemos ni queremos deslocalizarnos. Pero los medios rurales no podemos ser competitivos, no tenemos banda ancha, no nos llega internet adecuadamente, no puedes tener un tractor inteligente conectado, queremos trabajar con drones y lo estamos haciendo, pero a veces con un coste importantísimo de gestión y de burocracia. Lo que pedimos al Gobierno es una respuesta capilar, donde necesitamos que ponga esto al servicio de los ciudadanos y de las empresas para ser más competitivos y poder ir más allá. Ahora tenemos una oportunidad muy importante con los fondos Next Generation y nosotros mismos se lo hemos pedido: ¿Podéis hacer un PERTE global donde la digitalización se pueda garantizar en el medio rural? Decimos muchas veces que lo importante de los fondos es que lleguen para multiplicar, porque si van a llegar para tapas agujeros, estarán bien pero no servirán para nada, lo que necesitamos es que capilarice en un montón de empresas.

Recientemente el Gobierno anunció la aprobación del PERTE (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) agroalimentario, con una dotación de más de mil millones de euros para esta industria hasta 2023. ¿Cómo podrá beneficiar dicho proyecto a la Comunidad?

Llevamos trabajando meses y meses y meses desde que empezaron a hablar de los fondos Next Generation. Nos citaron a las empresas, a Vitartis, a las asociaciones y empezamos a trabajar en ello. Hemos invertido tiempo, recursos e investigación, toda nuestra reflexión estratégica para poder llevarlos a cabo, y la sensación es que los fondos no llegan y casi nadie sabe nada. La Consejería nos comunicó que en el primer semestre tenía que estar todo avanzado, pero quedan dos meses y no tenemos información casi de nada. Algunas cuestiones del PERTE de la agroalimentación van a seguir el de la automoción, y ójala sea una oportunidad. Como sector seguiremos buscando oportunidades y planteándolas, pero es cierto que después de trabajar muchas veces en lo mismo y no ver la luz, pues no sabes si va a llegar o no. Lo que nosotros planteamos a la Consejería de Agricultura y Ganadería fueron proyectos motores, es decir pertes a menor escala, porque algunas empresas se quedarán fuera porque son más pequeñas o medianas y ven que esto les queda muy lejos por el tema burocrático. Una especie de pertes menores donde empresas más pequeñas puedan tirar de agricultores y ganaderos, y trabajar con toda la cadena. De nuevo las elecciones han parado todo este proyecto, pero creo que era bonito porque al final vemos que somos más ágiles si trabajamos juntos.

¿Cree que la Ley de la Cadena Alimentaria marcará la paz entre los productores y la industria por los precios?

Esperemos que sirva para mejorar eso, no sé si va a ser con esta ley u otra, porque cuando llegó la Ley de la Cadena Alimentaria, el primer proyecto donde se fijaba el tema de los contratos y demás, sabemos que no se está cumpliendo en muchos casos y se está mirando para otro lado. Desde Vitartis tenemos muy claro que para que las cosas vayan bien debe haber un precio justo en el sector primario, en la industria y la distribución, y debemos ser capaces de que cada uno tenga sus márgenes para poder avanzar, y es lo que estamos haciendo para ser capaces de ser competitivos en todos los segmentos de la cadena. La ley está bien, pero yo creo que tenemos que partir de la voluntad. Y yo insisto, nos cansamos a veces, incluso algunos expresidentes me decían Pedro es que no vamos a conseguir la integración de la cadena de valor alimentaria, y queremos seguir luchándolo y sino es a través de las opas, lo estamos intentando a través de jóvenes productores. El sector primario tiene que tener una mentalidad más empresarial en ese sentido, ser capaz de diferenciar su producto.

¿Qué valoración hacen desde Vitartis del cambio en la Consejería de Agricultura?

Nosotros trabajamos con el Gobierno para nuestro sector y nuestra sociedad, independientemente del partido político que gobierne. Nos ha sorprendido un poco que la Consejería de Agricultura apareció primero como moneda de cambio, pese a que tiene un peso importantísimo en nuestra Comunidad, y algunas declaraciones posteriores del presidente diciendo que si lo querían, lo tenían. Yo creo que es un sector totalmente estratégico y estamos un poco expectantes, pero estamos encantados de sentarnos a trabajar independientemente del partido que sea y vamos a ver cuál es la disposición. De hecho teníamos algunos acuerdos cerrados previamente con la Consejería, como el plan agroindustrial o el congreso de Vitartis, y vamos a ver si esto se mantiene o no.