El origen de 'Star Wars'

Miguel Villoslada
-

La producción de Disney + 'The Mandalorian', la primera serie de imagen real de la saga futurista, ha convencido a los seguidores con dos temporadas de un nivel altísimo con sorpresas para los más nostálgicos

Muchos expertos comparan esta ficción intergaláctica como un ‘western’ que bebe de los clásicos.

Hace unos días acabó la segunda temporada de The Mandalorian y las críticas son, en general, muy positivas. Como con la anterior. La serie de Jon Favreau ha conseguido lo que parecía difícil, es decir recuperar la esencia de la trilogía original de George Lucas. En definitiva, la que va de Una nueva esperanza, El imperio contraataca y El retorno del jedi. De hecho, la ficción que ha logrado que los fans acérrimos la hayan recibido tan bien se coloca cronológicamente después del Episodio VI, una época de inestabilidad, en la que los restos del imperio galáctico y la nueva República pugnan todavía por el control de la galaxia.

Así, se explora el rico universo expandido de Star Wars que se ha forjado en las series de animación Clone Wars o Rebels, además de la literatura y otros medios donde la saga galáctica ha ido creciendo durante décadas al margen de las películas. 

Favreau y Filoni, los dos grandes responsables del éxito de The Mandalorian, no han inventado nada, solo nos han ofrecido lo mismo que impulsó la trilogía original. Es decir, coger elementos de las aventuras de Flash Gordon, sumando también elementos del western americano y acción. Aderezado todo esto con personajes de lo más interesantes y episodios autoconclusivos que durante las dos temporadas que la componen, han logrado construir el universo en el que se mueve este cazarrecompensas y la gran variedad de posibilidades que plantea.

Además de un planteamiento argumental sencillo pero efectivo al que el fan se puede acercar fácilmente, el otro gran elemento que explica el éxito de la serie es, sin lugar a dudas, el adorable  Baby Yoda, creado a la vieja usanza y que ha convertido a la ficción en un fenómeno de masas. 

A esto añadimos el carismático protagonista que crea Pedro Pascal, que comanda la serie junto a su adorable compañero de fatigas. El personaje del mandaloriano se ha basado en uno de los iconos de la saga galáctica, el famoso Boba Fett. Pero por si fuera poco, los secundarios que aparecen en cada episodio rayan a gran altura, encabezados por Carl Weathers (Rocky, Depredador), que encarna a un personaje tan jugoso como el jefe del gremio de cazarrecompensas. Gina Carano da vida de forma convincente a una exsoldado de la República y el gran Nick Nolte pone su voz a Kuiil. Todos ellos son personajes alejados de los cánones de las películas. Y que en esta segunda temporada se han hecho acompañar por Rosario Dawson y Katee Sackhoff, que han interpretado a personajes icónicos del universo expandido de Star Wars.

Pero para completar toda buena historia, esta ha de contar con villanos de entidad. Y en esta serie hemos tenido dos de gran calado, Werner Herzog y Giancarlo Esposito, que lo han bordado. Todos estos mimbres, junto con una buena factura y más que correcta dirección, han dejado el listón alto de cara a la tercera temporada que llegará en las Navidades de 2021. Y son responsables de la expansión de Disney+ con nuevas series que seguirán expandiendo la famosa saga galáctica, que creara George Lucas hace más de 40 años.

The mandalorian ha recuperado la ilusión de los seguidores, un tanto alicaídos desde el estreno de la última trilogía. 

Tampoco hay que olvidar el gran trabajo en su banda sonora de Ludwig Goranson, que ha logrado que la sintonía de la serie sea reconocible, y eso en el universo que ha dominado John Williams con sus excelsas creaciones no es poca cosa.