La historia de la telefonía al detalle

DAVID HERRERO (ICAL)
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El coleccionista José Luis Martínez muestra un recorrido por los móviles vendidos en España desde 1986 hasta2010, con una exposición física en Venta de Baños. Los cambios y la evolución son enormes

La historia de la telefonía al detalle

Capturar momentos al instante, enviar correos electrónicos o hacer videollamadas son acciones naturalizadas del día a día. El teléfono móvil se ha convertido en el compañero inseparable de muchas personas que no levantan la vista de la pantalla; una herramienta de trabajo y ocio que ha sufrido una revolución tecnológica desde sus inicios hasta la actualidad.
Esta revolución recorre la colección de José Luis Martínez, un coleccionista que en La Briquetera de Venta de Baños ha querido explicar la historia de la telefonía desde 1986 hasta 2010, momento en el que los terminales desahuciaron a los teclados mecánicos por las pantallas táctiles. El coleccionista y dueño de la exposición explica a la Agencia Ical que todo se inició con «el regalo de un móvil por parte de su hermano, que se sumó a los teléfonos propios que guardaba». Tras ello, comenzó a recibir cada vez más unidades, por lo que, a raíz de esa tendencia, la colección creció como si de un álbum de cromos se tratase, al buscar poco a poco aquellos modelos que no poseía.
De esta forma, Martínez ha juntado hasta la fecha un conjunto de 1.073 teléfonos, aunque, en la exposición solo esté presente una pequeña muestra representativa. En esta línea, posee los primeros teléfonos que se vendieron en España, por lo que su colección se ajusta a aquellas unidades que se hubieran comercializado en el país y que tuvieran teclado mecánico. La aparición del Iphone y el smartphone, con las pantallas táctiles, «están descartados, porque la parte del diseño se pierde con ellos», aclara.
La historia de la telefonía al detalleLa historia de la telefonía al detalleInicios. La telefonía móvil comienza en España en el año 1982 de forma experimental con los Mundiales de fútbol. Telefónica en su momento realizó unos ensayos con el sistema NMT, procedente de la compañía nórdica Ericson. Martínez destaca que «los buenos resultados dieron paso a la construcción de una infraestructura en los sucesivos años para su uso». De esta forma, «todo modelo que se vendía en España debía de estar publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), con su correspondiente homologación». Entre ellos destacó el Indelec, fabricado en la localidad vasca de Zamudio en 1986.
En un ámbito más técnico, el coleccionista asegura que «los primeros teléfonos tuvieron diversas dificultades, como es el caso del reducido número de antenas existentes, por lo que cada unidad debía tener gran potencia». Esto provocaba que «fueran instalados en los vehículos para garantizar el consumo», recuerda. 
Además, para aumentar la autonomía y su uso, «se acopló una batería que permitía salir del coche y poder ser usado durante una hora en standby, y 20 minutos durante una conversación», puntualiza.
Con el paso de los años tiene lugar una clara mejora tecnológica y de tamaño, con una red perteneciente a Telefónica en torno a los grandes núcleos de población, con inicios en Madrid y Barcelona, donde la demanda era mayor. En estos momentos los gastos del servicio se fragmentaban en «una cuota de llamada, un coste de línea y otro coste de llamada en relación a la distancia de la conexión». Por todo ello, se comenzó a «reordenar todos los nuevos terminales, con la asignación del prefijo 908 a la telefonía móvil».
Cambios de sistemas. En torno al año 1992, se producen cambios con la aparición de gran número de teléfonos, con una saturación del propio sistema NMT por la limitación de licencias y abonados. Como consecuencia de la demanda, España se acoge al sistema Etacs, para integrarse en un mecanismo universal entre los países europeos del entorno, por lo que tiene vigencia el uso de los teléfonos fuera del territorio nacional.
La infraestructura y el número de antenas crecieron, al mismo tiempo que Europa puso la vista en el formato de Estados Unidos, centrado en la penetración de la telefonía. De esta forma, «en un sentimiento armonizado y primitivo de Comunidad Europea se llevó a cabo el sistema GSM, es decir, la transformación del modelo analógico al digital», apunta Martínez.
Tal es así que, se produce un «cambio de filosofía», con la aparición de las tarjetas, del tamaño de una de crédito, que se introducía por una ranura inferior. Dicha tarjeta llevaba «adjuntado el número de teléfono, las cuales, en un principio eran de prepago, para luego poderse recargar». De la nada la gama se extendió y el abanico de opciones fue cada vez mayor. Entre todos ellos destacó el Motorola Startac (1997), al ser pionero en el formato cocha y en incorporar la vibración, o el Nokia 6110 (1997) y su conocido juego de la serpiente.
Aunque la tecnología fuera digital, las pantallas eran monocromáticas con un fondo verde, hasta 1998, con la salida al mercado del Siemens S10. Fue el primer teléfono móvil con pantalla a color que mostraba textos y pequeños iconos con colores, aunque sus tonos eran muy básicos. Además, su batería de Li-ON ofrecía una autonomía de diez horas.
Año tras año la innovación invadía el mercado y se producían grandes cambios, ya que, hasta ahora, estaban en manos de personas con un poder adquisitivo determinado. «Con la bajada de los precios aparecieron en el mercado teléfonos mucho más económicos con un diseño y un colorido más juvenil». «Se pasa de los negros y la gama oscura a una gran variedad cromática», como es el caso del Nokia 5110, donde se podía cambiar la carcasa y, por tanto, su apariencia exterior. De esta forma, «este tipo de móviles pasaron a un estrato social más joven, con precios más ajustados», explica el coleccionista.
Al mismo tiempo, la telefonía integró «sistemas de juego en los terminales, los cuales tenían teclado y opciones para realizar llamadas a través de auriculares». Aun así, Martínez detalla que el diseño y el objetivo estaba orientado a «jugar en los mismos, como fue el caso del Nokia N-Gage, donde la marca compró a Nintendo los primeros videojuegos».
En otros casos, como la compañía Motorola, sacó al mercado teléfonos rectangulares con un gran teclado, de forma horizontal, que tuvieron su origen en los SMS o los mensajes de texto.
«Había tarifas en las que solo disponían de SMS para comunicarse, de ahí la tipología de teclados de algunos móviles de aquel momento». Aun así, el responsable de la exposición realiza una pequeña comparación con los tiempos que corren, donde las redes sociales y los mensajes de WhatsApp desbancan a las llamadas tradicionales.
futuro. Tras escaso mes y medio desde su jubilación, José Luis Martínez traslada a la Agencia Ical que quiere «patrocinadores para que todos los móviles puedan ser expuestos de forma permanente o itinerante por periodos determinados». Para ello, busca una empresa o entidad que la parezca interesante la idea, a partir de la cual se pueda conformar una exposición sobre la telefonía en un local en condiciones para ello. Un espacio donde explicar «toda la historia en torno a este ámbito, al igual que poder enseñar en su totalidad los 1.073 teléfonos móviles».
Actualmente, reconoce que «no ha tenido contacto con alguien interesado, ya que está en una etapa de visibilidad para dar a conocer la colección y todo lo que gira a su alrededor». En la página web vayamovil.es aparecen todos los terminales que posee, junto a sus especificaciones y una foto de los mismos.