Ordenanza para instalar el mercadillo en la calle Labradores

DP
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El nuevo texto limita a 170 el número máximo de autorizaciones para los mercados semanales y fija normas para controlar la actividad en cada puesto

Ordenanza para instalar el mercadillo en la calle Labradores - Foto: Óscar Navarro

El equipo de Gobierno llevó ayer a la comisión de Desarrollo Económico su propuesta de modificación de la actual ordenanza reguladora de la venta ambulante de carácter periódico, la que regula los mercadillos semanales, en la que se incluye el cambio de ubicación del de los martes del Paseo de la Julia a la calle Labrador y la regulación del número máximo de autorizaciones, que será de 170.
Cambios que, además, buscan «un mayor y mejor control de la actividad», indicó el edil responsable de Desarrollo Económico», Urbano Revilla, de forma que la implementación de medidas que permitiránsaber en todo momento quién es el titular del puesto, la regulación de las cesiones temporales de las autorizaciones y transmisiones de los mismos; y que aseguren que cumplen con todas las obligaciones tributarias con las instituciones competentes», resumió el munícipe.
Asimismo el documento recoge como novedades la obligación de que los comerciantes exhiban en sus puestos el original o fotocopia de la autorización y una placa con sus fotografías, datos personales, los productos de venta para los que están autorizados y una dirección para posibles reclamaciones, así como incorporar a la solicitud una orden de domiciliación bancaria, alta, baja o modificación, el carnet sanitario cuando se trate de productos alimenticios, además de  dos fotografías.
Otros de los requisitos introducidos son una declaración responsable de estar al corriente de pago del IAE (Impuesto de Actividades Económicas) o del alta en el censo de obligados tributarios, en caso de estar exentos, «además de con el resto de las obligaciones tributarias con las Haciendas estatal, regional y local», incidió el concejal, o el plazo máximo de cuatro años de concesión por cada convocatoria, «el cuál será inamovible independientemente de que en ese intervalo de tiempo se produzcan una o varias transmisiones», aseveró.
Las autorizaciones máximas serán de 170 puestos, «dependiendo del Ayuntamiento la distribución y colocación de los mismos», aclaró Urbano Revilla, las cuáles se repartirán en sorteo público, «en el caso de que hubiera más solicitudes que plazas», matizó, utilizando el mismo método para establecer el listado de reserva y respetándose el orden de presentación de solicitudes en el registro municipal «únicamente si no se cubrieran todos los puestos».
Respecto al traslado del mercadillo de los martes, Urbano Revilla explicó que el Ayuntamiento entiende que «la actividad en la zona de La Lanera y el Ribera Sur ha crecido mucho en los últimos tiempos y esta se puede ver perjudicada de forma importante», concluyó.
La propuesta, que fue presentada en el marco de la comisión del área celebrada ayer, deberá ser debatida durante las próximas fechas antes de su aprobación definitiva.  Además, para «dar cobertura a situaciones como la provocada por la pandemia del coronavirus», el nuevo texto prevé dar potestad al pleno para modificar, bien con carácter temporal, bien con carácter permanente, tanto los emplazamientos como los días y horarios; y a la Junta de Gobierno Local acordar, en cualquier momento, su suspensión por el tiempo que resulte estrictamente necesario cuando concurran circunstancias de fuerza mayor debidamente justificadas.