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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Vicepresidentas y exvicepresidentes

27/10/2021

Los lunes por la noche, en el programa "Hora 25" de la Cadena Ser debaten los dos exvicepresidentes primera y segundo del primer gobierno de Pedro Sánchez de esta legislatura, Carmen Calvo y Pablo Iglesias respectivamente, un encuentro al que también asiste el exministro de Exteriores del PP, José Manuel García Margallo. Con los tres retirados de la primera línea de la política suele ser un intercambio de opiniones en el que predomina el 'fair play' y el sosiego, sin dejar ninguno de ellos de defender las posiciones de su partido, porque todos son políticos con opiniones relevantes que representan la ortodoxia de sus partidos.  

Sin embargo, el buenrollismo se quebró el lunes pasado con dos motivos que enfrentan a la parte socialista del Gobierno y a la de Unidas Podemos, sobre a quién corresponde el mando de la reforma laboral, y la decisión de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, de retirar el acta al exdiputado, Alberto Rodríguez, tras la sentencia del Tribunal Supremo. Los exvicepresidentes replicaron el enfrentamiento que mantienen las dos vicepresidentas primera y segunda en activo, Nadia Calviño y Yolanda Díaz, a cuenta de la reforma laboral.  

Si la sintonía entre ambos exvicepresidentes se rompió, fue una vez más por las formas utilizadas por Pablo Iglesias, que son las que le han llevado a ser uno de los políticos peor valorados, porque la solvencia de sus argumentos las envuelve en una retórica hiriente, de 'sobrado' que se dice ahora. Afirmar como dijo que Yolanda Díaz "ha ganado" ya el pulso a Nadia Calviño por cuanto la reforma laboral será una realidad irreversible, porque cuenta con el respaldo de los agentes sociales y su influencia en una parte de la ciudadanía, es contar solo una parte de una decisión a la que le quedan muchas batallas que librar, y en la que los dos partidos y la dos vicepresidentas actuales se van a deja muchos pelos en las gatera, porque ahora la cuestión es como salen del embrollo, porque una vez más ocurrirá lo que la evidencia dicta, que la decisión que se adopte será colegiada de todo el Gobierno. Y si Pablo Iglesias pide 'respeto' al socio menor de la coalición también debe ser consciente de que, como le respondió Carmen Calvo, si han tocado poder es por los 120 escaños del PSOE, con lo cual el déficit de cultura de coalición es por ambas partes. Que el ex vicepresidente segundo Pablo Iglesias recomiende a los suyos 'relax, sonrisas y templar gaitas' y que le den al PSOE todo el protagonismo que quieran porque el proyecto es de Unidas Podemos es una provocación innecesaria.  

La política laboral del PP fue cruel con los trabajadores, se inclinó hacia los empresarios y llevó el paro hasta los seis millones de personas, por lo que se necesita reequilibrar las fuerzas con los sindicatos, pero de tal forma que la Unión Europea acepte las nuevas reglas del juego.  En este conflicto hay un árbitro que es el presidente del Gobierno, que no solo tiene que mediar entre sus dos vicepresidentas sino repartir el juego, desdiciéndose una vez más, para pasar de la 'reforma' a la 'modernización' de la política laboral y compaginar su estrategia futura para mantenerse en el poder con facilitar el despegue político del proyecto de Yolanda Díaz, -hasta cierto punto-, para que la coalición pueda repetirse tras futuras elecciones.