scorecardresearch
Juanma Terceño

El hecho gastronómico

Juanma Terceño


Tocando las ‘Palmas’

01/12/2021

Dentro de los momentos más esperados del año para algunos amantes de vino, especialmente del vino de Jerez, y más particularmente para los que formamos parte de González Byass, están la salida al mercado del Tío Pepe en Rama en primavera y la colección Palmas en otoño.
Las Palmas, a las que llamamos "las edades del Tío Pepe", son unos vinos que se definen así en el libro considerado como la biblia del Jerez, con título Jerez-Xerez-Sherry, aquellos vinos finos de Jerez que se distinguen notablemente por su limpieza,  finura y delicadeza en el aroma, y el número de Palmas es proporcional a su grado de vejez.
Así, la colección está compuesta por cuatro vinos; 1 Palma, 2 Palmas, 3 Palmas y 4 Palmas, éste último reconocido como mejor vino del mundo en su saca del año 2019, ganando el Champions of Champions Trophy de la International Wine Challenge, trofeos considerados como los Óscars del vino.
Y les llamamos las edades del Tío Pepe porque esa proporcionalidad de número de Palmas a la edad del vino significa que en su envejecimiento en botas, en el sistemas de criaderas y solera tan característico de los vinos de Jerez, 1 Palma es un fino Tío Pepe con 6 años, 2 Palmas tiene 8 años, 3 Palmas tiene 10 años y ya es un fino amontillado, y 4 Palmas es un amontillado viejísimo con más de 54 años de edad, a mí me gusta definirlo como el límite al que en bodega se sabe que es capaz de evolucionar el Tío Pepe.
Vinos escasísimos, emocionantes, singulares, objeto de deseo y casi de colección.
Y la semana pasada se presentó en sociedad la saca de este año 2021, en el turístico y gastronómico Mercado de San Miguel de Madrid, donde acudió desde Jerez nuestro enólogo y figura de talla mundial Antonio Flores ( un día de éstos le tengo que dedicar el gran artículo que se merece en estas líneas) para deleitar al público asistente con su poesía, humor y alegría, mientras íbamos disfrutando de probar estas tan deseadas joyas líquidas y percibir en el ambiente cómo su fragancia se iba apoderando completamente del espacio a medida que agitábamos las copas para extraer al máximo sus matices.
Si son amantes de los vinos de Jerez o simplemente si tienen curiosidad, no lo duden y pruébenlos en buena compañía, los disfrutarán enormemente.