Un paseo de norte a sur

A. Benito
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Soraya de las Sías trabaja en el Departamento de Comunicación de la Fundación Santa María la Real, en su sede de Valladolid. Amante de los viajes y de la cocina, esta periodista que sueña con ser escritora comparte con DP sus diez lugares favoritos

Un paseo de norte a sur

1. Mirador de Alba de los Cardaños.  «Es complicado quedarse con apenas una decena de lugares de la provincia.  Al próximo candidato que le toque el privilegio o el reto de ser portavoz de los tesoros palentinos, le recomiendo hacer un listado e incluso una tabla con puntuaciones. En mi caso, me ha permitido despejar las dudas y elegir como punto de partida el Mirador de Alba de los Cardaños.  Es uno de mis rincones preferidos por la estampa que te brinda la naturaleza y especialmente por la serenidad que desprende. Te puedes quedar embelesada mirando las montañas y los reflejos del agua. Rincón de sosiego donde se puede acudir en busca de la inspiración que tarda en llegar».


2. Montaña Palentina. «Desde el mirador de Alba he elaborado una ruta por los siguientes rincones, del norte al sur de la provincia. Desde Camporredondo podemos seguir hasta Ruesga, aunque en realidad, cualquier embalse de la Montaña Palentina o cualquier ruta de senderismo puede entrar en este ranking. Es el mayor tesoro natural que tenemos y no me atrevo a elegir un solo punto, porque creo que es justo verlo en su conjunto, desde Curavacas y Espigüete, hasta Brañosera y Las Tuerces; desde el lago de las Lomas hasta la Tejeda de Tosande; el Roblón de Estalaya, Covalagua o la Cueva de los Franceses. Cualquiera de los senderos bien merece una escapada en buena compañía y una cámara para dejar constancia del momento».


3. Aguilar de Campoo.  «Si tengo que elegir una localidad de la Montaña Palentina es Aguilar de Campoo, con su castillo y su muralla, su monasterio y su iglesia de Santa Cecilia, sus soportales y su paseo de la Cascajera.  Allí he vivido varios años, allí reside parte de mi familia y amigos, y allí está el origen de Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, donde trabajo desde hace nueve años, aprendiendo con un gran equipo de compañeros y creciendo profesionalmente en una entidad que apuesta cada día por la innovación en cada uno de sus proyectos».


4. Olmos de Pisuerga.  «Hay un refrán que dice que hay que saber de dónde vienes para saber a dónde vas. A 40 Kilómetros de Aguilar, hay que hacer parada en Olmos de Pisuerga, mi pueblo. No es una elección obligada en esta lista, es una elección natural por la familia, los amigos, los mejores recuerdos de la infancia y la esencia a la que siempre vuelves. En una encrucijada de carreteras y límites de provincia que serpentean con el río, siempre es bueno volver y recordar la historia pasada con los restos del puente de San Pedro de Royales, la vieja fábrica de papel y las esclusas del Canal de Castilla, para seguir por la sirga hasta Naveros».


5. Herrera de Pisuerga. «Olmos pertenece al Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga. Voy a menudo por allí, pero, sin duda, la cita más especial con Herrera es el primer fin de semana de agosto, para disfrutar del Festival del Cangrejo, aunque he de confesar que no me gustan estos crustáceos».


6. Boedo-Ojeda.  «Olmos se encuentra en la comarca del Boedo-Ojeda, a la que también pertenece Oteros de Boedo, el pueblo de los abuelos. La incluyo en la lista para valorar sus  recursos naturales y patrimoniales, vinculados al  románico, y para reivindicar que es una de las comarcas más olvidadas de la provincia, que más carencias tiene en materia de infraestructuras, y a la que no se puede acallar ni engañar prometiendo un gran futuro con macrogranjas de cerdos».


7. La Olmeda.  «Desde Herrera cogemos la carretera hacia Saldaña para llegar a la villa romana de La Olmeda. Siempre que tenemos visita, vamos hasta allí, para que pueda disfrutar de arte y patrimonio, de un reclamo turístico moderno que ha situado a Palencia en el mapa».


8. Ampudia.  «Desde allí nos vamos al sur de la provincia, a la villa de Ampudia.  Merece la pena una escapada para ver las calles con los soportales, el castillo, la iglesia-colegiata y reencontrarse con los buenos amigos».


9. Cristo del Otero.  «Ya en la capital, me quedo con las vistas desde el Monte o desde el Cerro del Cristo del Otero, desde donde se puede apreciar la silueta de la ciudad, a la que me gustaría ver  con más movimiento, más actividad y más población joven con salida profesional».


10. Zona de San Miguel y Huertas del Obispo.  «El itinerario acaba en Palencia, por la zona de San Miguel, uno de los nuevos escenarios de los conciertos del Palencia Sonora, y un paseo por Puentecillas, el parque del Sotillo y las Huertas del Obispo».