Un Nobel de la educación

ICAL
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El colegio público Nuestra Señora de la Piedad de Herrera recibe un prestigioso premio nacional por construir 23 'quimiobox' en 3D en las que esconder la medicación que reciben los niños con cáncer tras el logo de un superhéroe

Un Nobel de la educación

«Un orgullo coordinar este proyecto y seguir sumando premios para un pequeño cole rural que, pese a estar en la España vaciada, apuesta por llenar sus aulas de calidad educativa». Es una reflexión de Javier García de Bustos, coordinador de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) del colegio Nuestra Señora de la Piedad, en Herrera de Pisuerga, en su blog  tras obtener el Galardón Especial al Mejor Trabajo de los Premios Francisco Giner de los Ríos a la Mejora Educativa. 
Y es que Palencia está de enhorabuena después de que estos prestigiosos galardones, que concede el Ministerio de Educación en colaboración con la Fundación BBVA, hayan premiado este proyecto de Herrera y que también ha recibido el centro vallisoletano María Teresa Íñigo de Toro en la categoría de Educación Infantil. Y es que no son unos premios cualquiera, ya que se trata de uno de los más importantes reconocimientos a la innovación educativa a nivel nacional, hasta el punto de que hay quien los conoce como los Nobel de la educación.
El proyecto del centro herrerense que obtuvo la mención especial tiene un nombre tan rimbombante como Pisoraka TIC Steam: Innovación y emprendimiento solidario y no es otra cosa que llevar al centro y a las aulas la gamificación, una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos para obtener los mejores resultados. En este caso, giraba en torno a los superhéroes, a la que se sumó una idea solidaria como fabricar, gracias a la impresión 3D, unas cajas de quimioterapia para portar el fármaco que se administra a los niños enfermos de cáncer. Las chemobox o quimiobox fueron, posteriormente, entregadas a niños ingresados en el Hospital Clínico de Valladolid.
Un Nobel de la educaciónUn Nobel de la educaciónEl colegio público palentino acumula varios premios y es que el pequeño centro de Infantil y Primaria es todo un referente en innovación, que maman desde los alumnos más pequeños de tres años hasta los mayores de sexto de Primaria. Es uno de los 24 centros BITS (bilingües, inclusivos, tecnológicos y seguros) de la Comunidad y todos sus alumnos están familiarizados con la impresión en 3D, la robótica, la programación, las tabletas, la realidad aumentada, la realidad virtual, la mesa interactiva, la edición de vídeo y el aula flexible. A ello se suma la creatividad, la autonomía, la educación en valores, las metodologías activas, la tolerancia y el aprendizaje cooperativo. Es decir, un proyecto redondo que ahora reconoce el Ministerio y la Fundación BBVA.
Su primer gran proyecto fue Aprendemos Motivados Innovando, premiado en numerosas ocasiones, con el que los chavales del colegio elaboraron dos manos robóticas, mediante la impresión en 3D con más de 40 piezas articuladas, para personas amputadas en Kenia. En el último proyecto, los estudiantes fabricaron 23 cajas de quimioterapia, que iban con dibujos de Spyderman, Hulk, Batman, Superman y Minnie, que ellos mismos diseñaron. Estas chemobox –que se realizaron tras 30 horas de impresión- portan en su interior la medicación, por lo que el niño solo ve el logo de su superhéroe. «Era nuestra manera de dar fuerza a los enfermos oncológicos para vencer al cáncer», subraya Javier García. El coordinador del proyecto muestra su satisfacción por el premio especial. «No nos podemos comparar con otros centros privados, que tienen más recursos y menos trabas burocráticas. A base de esfuerzo e implicación, un pequeño centro público, rural y pequeño ha subido peldaños haciendo cosas importantes y de mucha calidad», considera. Hasta el punto, de haberse convertido en un referente educativo en Castilla y León.