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Tierra de Osos

A. Benito
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Cerca de un millar de vecinos de la Montaña Palentina ha participado en la treintena de charlas organizadas por la FOP para dar a conocer la Red Natura 2000 y los valores de vivir en uno de los últimos refugios del oso pardo cantábrico

Osa con su cría - Foto: FOP

Su nombre científico es Ursus arctos arctos. Del hocico a la base de la cola puede medir entre 1,6 y 2 metros. El peso medio de los machos es de 115 kilos, aunque algunos ejemplares pueden superar los 200, y el de las hembras de 85. Esto se debe a que son un 20 o un 25% más pequeñas. Su longevidad va desde los 25 a los 30 años en libertad. Su vista es mediocre, su oído agudo y su olfato excelente. 


Posee unos colmillos puntiagudos y robustos, aptos para desgarrar carne, unos incisivos preparados para cortar tallos y raíces y sus muelas presentan unas coronas amplias y planas capaces de triturar vegetales. Son plantígrados, por lo que pueden erguirse brevemente sobre sus patas traseras, bien para incrementar el alcance de su visión, bien para conseguir comida o marcar los árboles. Cuando corre puede alcanzar los 60 km/h en distancias cortas. Trepa con agilidad y es buen nadador.


Habitualmente solitarios, solo suelen formar grupos las hembras con sus cachorros y estos pueden estar juntos meses e incluso algunos años cuando se independizan de su madre. A veces forman agregaciones en zonas de concentración temporal de alimento y también son posibles observaciones de dos o más ejemplares juntos durante la época de celo.

Osos pardos cantábricos en LeónOsos pardos cantábricos en León - Foto: FOP


El oso pardo es uno de los habitantes más especiales de la Montaña Palentina. Todo el mundo sabe de su existencia, pero muy pocas personas conocen las características y el modo de vida de una especie que en la zona norte de nuestra provincia tiene uno de sus últimos refugios. Igualmente desconocida es la Red Natura 2000, así como su importancia y los valores excepcionales que representa. 


Mejorar el conocimiento de este sello medioambiental entre la población de las áreas oseras de las subpoblaciones más pequeñas y amenazadas de la Península Ibérica y reforzar el valor, tanto de la red como del oso, como elementos de desarrollo social y económico es, precisamente, el objetivo del proyecto Vivir en Red Natura 2000, Vivir con Osos, una iniciativa de la Fundación Oso Pardo financiada por la Unión Europea, que también cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, ambos dependientes del Ministerio para la Transición Ecológica, y que en nuestra Comunidad implica, además, a la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León.


Entre las acciones programadas para llevar a cabo el proyecto, la FOP puso en marcha en febrero de este año un ciclo de charlas que en la Montaña Palentina ha permitido el desarrollo de 32 conferencias en las que ha participado cerca de un millar de personas. Las cifras dan buena cuenta del interés mostrado por los vecinos de la zona norte, que gracias a la labor de Begoña Almeida han tenido la oportunidad de adentrarse en la naturaleza del oso pardo.

Imagen de una de las charlas impartidas por la FOP en la Montaña Palentina este verano.Imagen de una de las charlas impartidas por la FOP en la Montaña Palentina este verano. - Foto: FOP


ÉXITO ROTUNDO. "Algunas de las charlas se han celebrado en iglesias, desde el altar, y en otras las mujeres acudían con chocolate caliente para amenizar el evento", comentan desde la Fundación Oso Pardo. Además de quedarse con estas anécdotas y curiosidades, la entidad destaca lo participativo de las charlas y el hecho de que los asistentes se hayan animado a plantear sus dudas. 


La misma satisfacción muestran los colectivos, asociaciones y juntas vecinales que han formado parte de la iniciativa. "En Revilla de Santullán estuvimos presentes más de 30 vecinos y todos salimos encantados. De hecho, les hemos dicho a los representantes de la FOP que no duden en contar con nosotros si surgen más iniciativas de este tipo", comenta Carmen, integrante de la Asociación Cultural Peña Ruz.


En el mismo sentido se expresa César, presidente de la Junta Vecinal de Resoba. "La charla fue en julio, participamos unas 40 ó 50 personas. La chica lo hace muy ameno y pudimos compartir experiencias con el oso", indica a la vez que recuerda que "no estaría mal que los políticos velaran también por los vecinos del medio rural, otra especie en peligro de extinción". No obstante, el representante de Resoba asegura que la crítica no es contra las entidades y colectivos que se preocupan por conservar esta especie salvaje emblemática en la zona.

Ejemplar de oso pardo.Ejemplar de oso pardo. - Foto: FOP


Para Jorge Ibáñez, alcalde de Cervera y descendiente de Rabanal de los Caballeros, donde la conferencia contó con unos 70 asistentes, "el trabajo de difusión que ha efectuado la FOP ha sido increíble". En este sentido, Ibáñez cree que lo mismo que se ha hecho con el oso debería hacerse con el Parque Natural Montaña Palentina, para que la gente sea consciente de los valores que atesora la zona. 


CIFRAS QUE INVITAN AL OPTIMISMO. Cabe señalar, por otro lado, que hace solo unos días los responsables de la conservación de la biodiversidad de las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y León, Asturias y Galicia daban a conocer el censo de osas con crías en la Cordillera Cantábrica correspondiente al año 2018.  De él se desprende la existencia de un total de 38 hembras y 64 crías, lo que supone una media de 1,68 oseznos por unidad familiar.


"Las cifras oficiales invitan al optimismo en cuanto a la conservación y la esperanza de que en pocos años esta especie emblemática deje de estar en peligro de extinción", coincidieron en señalar en rueda de prensa el director general de Biodiversidad, Medio Ambiente y Cambio Climático del Gobierno de Cantabria, Antonio Lucio; el director general de Patrimonio Natural y Política Forestal de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz, y la jefa de servicio de Espacios y Especies Protegidas del Principado de Asturias, Teresa Corominas.

Distribución de la población de osos pardos en la Cordillera Cantábrica según el censo de 2018Distribución de la población de osos pardos en la Cordillera Cantábrica según el censo de 2018 - Foto: ICAL


Atendiendo a estos datos, de las 38 hembras censadas, 31 se encuentran en la subpoblación occidental, de tal manera que 22, con 38 crías, pertenecen a la zona occidental de Asturias, y 9, con 14 crías al oeste de León. Las 7 restantes, que tienen a su cargo 14 crías, se hallan en el núcleo oriental, repartidas entre Palencia (4), León (2) y Cantabria (1). 


Además, tal y como avanzaron los responsables de las comunidades autónomas que participan en el control de la población silvestre de oso pardo en la Cordillera Cantábrica, "en 2019 se han avistado dos ejemplares de segundo año en los concejos de Grandas de Salime (Asturias) y Negueira de Muñiz (Galicia)". Un hecho que, al parecer, apunta a una expansión de la especie hacia el norooccidente.


En lo referente a la realización del censo, se efectúa contando cada dos años consecutivos el número de hembras reproductoras. Para ello, se lleva a cabo un seguimiento coordinado de las unidades familiares existentes mediante la observación directa de los ejemplares, la toma de fotografías y vídeos, la detección y reconocimiento de huella, así como la obtención de imágenes a través del sistema de la foto-trampeo.

Una osa con sus crías avistada en la zona del Cantábrico Oriental.Una osa con sus crías avistada en la zona del Cantábrico Oriental. - Foto: FOP


En su elaboración y desarrollo trabajan técnicos y guardas de los departamentos de Conservación de la Naturaleza de las cuatro comunidades autónomas, con el apoyo de los equipos de campo de organizaciones no gubernamentales dedicadas a la conservación de esta especie, como la Fundación Oso Pardo, la Fundación Oso de Asturias y el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes.


No obstante y como apunta esta última entidad, hay que tener en cuenta que estos censos pueden no ajustarse totalmente a la realidad, dado que si un año una osa pierde a sus crías, al año siguiente vuelve a parir, con lo que se cuenta al mismo ejemplar dos veces. En este sentido, Fapas es especialmente crítico con los datos de la zona oriental, "donde la evolución es mínima desde que se inició el muestreo en el año 1994".


En cualquier caso, lo que es una realidad es que la población local es cada vez más consciente de la importancia de proteger a una especie que se ha convertido en la seña de identidad de lugares como la Montaña Palentina. Para ello, proyectos como el LIFE Natura 2000+Oso son fundamentales a la hora de hacer ver a los vecinos del medio rural que la fauna que les rodea es un motivo más para sentirse orgullosos de su territorio.

 

UNA HISTORIA DE CONVIVENCIA. A diferencia de los osos grizzlies americanos, los osos pardos cantábricos y, en general, los osos europeos, no son agresivos. Después de muchos siglos de convivencia con las actividades humanas, han aprendido a evitar contactos con la gente  y, con su excelente sentido del olfato y del oído, suelen detectar con bastante antelación el acercamiento de un caminante, por lo que se alejan discretamente del lugar sin que en la mayor parte de los casos la persona llegue a darse cuenta de su presencia.


Tal y como explican desde la FOP, a pesar de la estrecha convivencia entre osos y humanos en la Cordillera Cantábrica, solo se han registrado siete incidentes con contacto físico en los últimos veinticinco años, ninguno de ellos con consecuencias fatales. En estos casos aislados, el factor desencadenante que motivó la respuesta defensiva del oso fue la presencia muy próxima o el comportamiento imprudente de los humanos. 


Eso sí, hay que tener en cuenta que un oso puede ser peligroso si está herido, si se trata de una hembra con cachorros, si ha sido hostigado por perros o si ha sido sorprendido en su osera o comiendo carroña, y no hay que olvidar que son animales grandes y bien armados, por lo que no debemos desdeñar su amenaza. 

 

Así y aunque el riesgo de ataque es pequeñísimo, siempre es bueno saber qué hacer en un encuentro con un oso:

 

1. A CORTA DISTANCIA
Retirarse despacio sin alertarle, sin brusquedad y sin bloquear vías de huida. Si avanza hacia nosotros, hacerse notar sin gestos agresivos y hablar suave antes de que esté cerca para que nos identifique y cambie su rumbo. Mostrar que no somos un peligro, sin correr ni gritar porque eso puede desatar su agresividad. Y si hay una hembra con oseznos, no interponernos entre la osa y las crías. Por cierto, si se levanta es para identificarnos, no es una actitud agresiva.


2. A LARGA DISTANCIA
Disfrutar de la observación sin acercarnos.


3. EN LA CARRETERA
Utilizar las luces de emergencia y parar o reducir la marcha hasta que abandone la vía. Si lo perseguimos, estaremos violando la ley         y podemos provocar un accidente.

 

4. DURANTE UNA ACCIÓN DE CAZA
Seguir las recomendaciones anteriores y no disparar al aire para asustarle, podría reaccionar con un ataque.


5. EN CASO DE CARGA DISUASORIA
Si el oso carga con actitud agresiva y frena antes de    llegar a nuestra posición, hay que mantener la calma, hablar suave, no hacer gestos       agresivos y        retirarse despacio sin perder de vista al animal.


6. EN EL CASO EXCEPCIONAL DE ATAQUE
Tumbarse boca abajo o en posición fetal, protegiendo la cara y la cabeza, y permanecer inmóvil.


7. EVITAR ENCUENTROS CON OSOS
Lo mejor es no adentrarse en vegetación cerrada y roquedos. Llevar a los perros atados o muy controlados. No abandonar las rutas y senderos. No acercarse a carroñas. No seguir rastros de oso. Y no dejar restos de comida que puedan atraer a los osos y al resto de fauna.