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Mujeres con mayúsculas

David Herrero (Ical)
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La pieza audiovisual de la periodista Eva Calleja pretende reflejar la realidad laboral de cuatro palentinas en diferentes ámbitos, con el fin de servir de ejemplo para las generaciones futuras

Mujeres con mayúsculas

En favor de la igualdad de género y en contra de la brecha laboral, con el fin de plasmar la situación que engloba a diversas áreas de trabajo, la periodista Eva Calleja proyecta su trabajo audiovisual ‘Mujeres’, enmarcado en los actos organizados por el Ayuntamiento de Palencia por el Día Internacional de la Mujer.

Además de ser una de las actividades programadas, Calleja explica a la Agencia Ical que “esta especie de documental o corto persigue convertirse en una herramienta formativa para ser utilizada, de manera posterior, en centros escolares o en talleres con niñas, con el fin de conocer las reflexiones, la historia y la trayectoria vital y profesional de estas cuatro palentinas”.

Delante de la cámara, estas mujeres “con mayúsculas, cuentan sus sueños y miedos, pero, en mayor medida, su decisión para dedicarse a una serie de territorios que son básicamente masculinos”. Aunque, este reportaje se centra en el ámbito científico, con Zaida Ortega, y en la programación, con Victoria Fernández de la Reguera, el corto reúne también los testimonios desde el punto de vista del alto nivel empresarial, con Carmen Rodríguez, y la escritura, de la mano de Sari Fernández. Todas ellas tienen diferentes edades, desde los primeros pasos en el mercado laboral hasta la jubilación, al buscarse diferentes perfiles profesionales para desarrollar el trabajo audiovisual.

La temática se ha desarrollado a partir de una conversación distendida, de la que se han obtenido las conclusiones principales del corto, para así “plasmar aspectos como la escasez femenina en determinados sectores laborales”. Con ello, se persigue “generar un sentimiento para empoderar a las mujeres y que sirva, de esta manera, como referentes para otras jóvenes que se plantean en estos momentos sus estudios y el futuro”, afirma Calleja.

Una manera de “enseñar y trasladar al resto que otras compañeras como ellas han dado el salto y han experimentado esos territorios”. Los referentes son una cuestión “importante para modificar la situación actual, por lo que, el objetivo se estructura en escuchar a cuatro mujeres y ver la verdad, porque todo lo que se proyecta es la verdad”, ratifica.

La mujer en la ecología

La bióloga palentina, natural de Soto de Cerrato, Zaida Ortega, es una de las cuatro mujeres que aporta su testimonio y visión laboral en relación a la desigualdad de género en el corto. Actualmente reside en Brasil, tras llevar tres años dedicados a la investigación posdoctoral en el país latinoamericano.

La línea de su investigación se desarrolla en torno a la ecología del comportamiento, donde estudia la influencia de las variables ambientales, principalmente la temperatura, en el comportamiento de vertebrados terrestres, como reptiles o mamíferos. Unos estudios que tienen que ver con el cambio climático, porque “los animales se compartan de forma diferente con mayor calor”.

Respecto a la discriminación de género, reconoce que, “al echar la vista atrás, sí que era consciente de ello, pero parece que no se le ponía nombre a las cosas”. En cambio, a partir de las variaciones en la sociedad y del viaje a Brasil, donde allí “la situación es más intensa”, detalla que se “ha implicado más en este tipo de aspectos para así intentar contribuir con las estudiantes y las chicas que se quieren dedicar a la ciencia, con el fin de poderlas ayudar”, añade.

Ortega subraya que la dinámica general en las carreras de ciencias es que, directamente, en ciertos estudios, “entran menos mujeres al no poseer referentes femeninos, así como por la acción de estereotipos agregados”. Aun así, en otros casos, como la Biología, “la admisión es prácticamente paritaria, pero dicho número va descendiendo según avanza la carrera y los estudios posteriores”.

Empoderar al alumnado

La pérdida de alumnado femenino se debe a ciertos motivos, como la asignación del “cuidado de la familia, aspecto que es dramático” en el país latinoamericano donde reside actualmente Zaida Ortega. Tal es así que, en el momento en el que las mujeres tienen hijos “abandonan la carrera”, asevera.

A mayores, recalca que, de la misma forma, la presencia de estereotipos en Brasil “es muy grande, al penalizar mucho el avance femenino, con interrupciones permanentes o incluso el cuestionamiento del nivel formativo en la materia en la que las mujeres son expertas”. De esta forma, en el ámbito académico, se produce el “sesgo implícito, con rechazo de artículos científicos firmados por mujeres”, comenta.

La bióloga relata que “quiere ayudar a las estudiantes que tiene en Brasil porque casi no hay profesoras, mientras que sí que hay muchas alumnas brillantes de doctorado, quienes no llegan a creérselo”. Por ello, trata de “empoderar a todas ellas para que sigan desarrollando su formación y puedan reivindicar la igualdad desde la Universidad”.

Para todas aquellas chicas que estén en duda en relación con su futuro académico, Ortega deja claro que “deben mirar todas las opciones existentes para que se decanten por la preferida, independientemente de los comentarios u opiniones externas”. Además, recomienda que “se apoyen en otras mujeres para así formar una especie de red con la que superar ciertos sesgos”, apostilla.

La programación femenina

Tras la compañera bióloga, y sin dejar el ámbito tecnológico y científico, Victoria Fernández de la Reguera trabaja como programadora junior en una empresa de desarrollo software, dado que ha finalizado recientemente sus estudios. A mayores, puntualiza que ha realizado prácticas en otras empresas, pero aclara que “está contenta en su actual puesto, aunque aspire a algo más”.

“Querer es poder y quien quiere puede”. Afirma que “para ella todo ha sido fácil porque la vida es una recta y el que se esfuerza tiene su recompensa”, aunque traslada que “se puede hacer algo más cuesta arriba y ponerse más difícil el día a día por el hecho de que, en los estudios tecnológicos, entran mayor número de hombres”. No obstante, asegura que, “a nivel personal, como mucho ha vivido algún comentario”, quien recalca que “no la ha afectado a nivel laboral en el tiempo que lleva”.

“Ha sido muy fácil estudiar este tipo de estudios”. Aun así, para todas aquellas chicas que se encuentran en duda en estos momentos y piensan que no van a tener futuro en este tipo de ámbitos laborales por el hecho de ser mujer, Fernández de la Reguera apunta “que es todo lo contrario”, más todavía “con el boom de las mujeres en relación con el movimiento feminista”. Por ello, es una oportunidad que “deben aprovechar todas ellas para que se exploten personalmente y consigan triunfar”, concluye.