Zacarías Fievet: «Somos la España vacilada, no vaciada»

Rubén Abad
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Conocido a nivel nacional por su papel protagonista en el programa 'Entre ovejas', de 'Televisión Española', reivindica la vida en el campo, la ganadería extensiva, la trashumancia y lo rural

Zacarías Fievet: «Somos la España vacilada, no vaciada»

El pastor de alta montaña Zacarías Fievet inaugura este sábado (18 horas) en el salón de actos de Fundos de Cervera la exposición Tras los ojos del pastor y, acto seguido, ofrece una conferencia sobre ganadería extensiva y trashumancia.

 

Lo rural está de moda. ¿Ha ayudado la pandemia a poner en valor la vida en los pueblos?

A mí me gusta sacar todo lo bueno que hay dentro de lo malo. Con la pandemia la sociedad se ha dado cuenta de que el campo tiene mucha importancia. La ciudad da sobradas facilidades, pero el medio rural ofrece una calidad de vida que no se encuentra en otros sitios.

 

¿Cree que esta tendencia permanecerá o será una moda pasajera?
Creo y deseo que se va a mantener para quienes han cambiado la mentalidad. Hay mucha gente joven que se está hartando de la vida en la ciudad y de las aglomeraciones y que se quiere instalar en los pueblos. 

 

Despoblación, falta de oportunidades laborales o reducción de servicios son algunos de los problemas con los que luchan los pueblos 
En el medio rural hay muchos más beneficios que complicaciones, pero nos falta empleo y que se elimine la brecha informática para poder teletrabajar o estudiar a distancia. También existe un problema en el acceso a la vivienda, que se ha disparado con el turismo.
Se habla mucho de la España vaciada, pero somos la España vacilada. A los pueblos nos tratan como a gallinas a las que nos dan unos granos de maíz para no morirnos de hambre, pero no el puñado que necesitamos para que pongamos los huevos. Quieren que la gente vuelva al campo, pero no se está invirtiendo lo suficiente y necesario. 

 

Viene de un territorio de alta montaña similar al del norte de Palencia. ¿Qué alternativas de futuro hay para estas zonas?
En España hemos sido plenos productores y ahora nos hemos convertido en grandes importadores. El turismo está muy bien, pero hay que pensar en nuevos proyectos e ideas para asegurarnos el futuro. 
Para el medio rural, lo esencial es la educación y la formación como base para la recuperación de oficios que se están perdiendo. Hay que apostar por los grados medios y superiores de Formación Profesional.

 

¿Los problemas son los mismos en todos los pueblos de montaña?
Aunque hay algunos que se repiten en diferentes comarcas, cada localización tiene sus problemas. Por eso es importante que haya gente que estudie las necesidades de cada territorio, que el dinero llegue donde realmente se necesita y que este se invierta bien.
 

Ha aprovechado su popularidad y el altavoz que le da Televisión Española para reivindicar la ganadería extensiva, el pastoreo tradicional y lo rural
Hay mucha gente luchando. Los que apostamos por la vida en el campo tenemos que hacer todo el ruido posible y unirnos, porque las zonas de montaña, la Palentina incluida, se están abandonando. Debemos hacer todo lo posible para remediarlo.

 

El relevo generacional en el sector agropecuario es complicado 
Es importante acondicionar la comunidad del pastor, para que los compañeros tengan unas condiciones del siglo XXI, no del siglo XV, y que el oficio no se pierda. Hay mucha gente de las ciudades que quiere escaparse y no tiene oportunidades. Esta es una de ellas.

 

Para ello también se sirve de la fotografía. ¿Qué se van a encontrar los palentinos en la exposición Tras los ojos del pastor?
Gracias a este proyecto, que comencé a montar con 20 años, intento acercar el mundo del pastoreo y lo que vemos gracias a nuestro trabajo a lo largo del año. Muestro de forma pausada y atenta la naturaleza, porque no es lo mismo visitar la montaña que vivir en ella. Hay fotografías de ganadería extensiva, de paisajes, de flora, de fauna y todo lo que representa el pastor. Detrás de la exposición también está mi vida, mi rutina diaria.

 

También ofrecerá una conferencia sobre ganadería extensiva y trashumancia en un momento en el que proliferan en la provincia los proyectos de macrogranjas
Estoy completamente en contra de la ganadería intensiva. Es el envenenamiento de la carne, la encarcelación de un animal y el abandono del medio rural. Ahí es donde los animalistas tenían que estar dando caña, porque es una vergüenza.
El pastoreo y la ganadería extensiva están llenas de beneficios. Si todos estos animales estuvieran en este modelo productivo tendrían una gran capacidad de matorralización de los bosques.

 

¿Es difícil la convivencia con el oso y el lobo?
La administración debería hacer un análisis sobre su presencia y una compensación de los gastos generados. El lobo tiene que ser una especie controlada. Si hasta ahora era raza cinegética, por qué ahora no. Se darán cuenta, pero lo harán tarde.