Fermín Bocos

CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


Elecciones y cambio de ciclo

12/01/2023

Faltan cinco meses para las elecciones de mayo pero en las palabras y en los excesos verbales de algunos dirigentes políticos se detecta algo así como un temblor de vísperas. Serán comicios locales y autonómicos pero, dada la extremada polarización que padecemos, se perfilan como un primer examen sobre la política nacional. Pero plantearlo como una suerte de plebiscito o sentencia sobre la continuidad de Pedro Sánchez al frente del Gobierno sería sacar conclusiones apresuradas.

En España hay más de 8.000 ayuntamientos y en muchos de ellos los ciudadanos lo que juzgaran será la trayectoria del alcalde del lugar. El ámbito municipal es el reino de la cercanía y los paisanos acostumbran a juzgar por lo que ven. Por eso, en la noche del 28 de mayo, al analizar los resultados y proyectar su significado hacia la siguiente cita electoral -las legislativas- habrá que separar lo acaecido en los ayuntamientos de lo que salga de las urnas autonómicas. Ahí sí que los resultados marcaran tendencia y lo harán con fuerza.

En el PSOE lo saben y por eso han empezado ya a tomar algunas decisiones. La más llamativa es que no habrá un encuentro a modo de cumbre de Pedro Sánchez con los presidentes de las nueve comunidades en las que gobiernan. Figuraba en algunas agendas pero al final la han cancelado. Tal decisión ha sido interpretada como resultado de la reticencia de algunos barones a salir en la foto con quien es sabido que discrepa de sus políticas.

¿Sánchez suma o Sánchez resta? Pues, depende. Para algunos dirigentes autonómicos -caso de Baleares, Navarra o La Rioja- sumaría mientras que para otros -Castilla-La Mancha, Aragón y últimamente la Comunidad Valencia-, restaría. En este registro, Extremadura, por la ambigüedad de su presidente, Fernández Vara, podría ser incluía en cualquiera de los dos apartados. Algunos barones como Emiliano García-Page o Javier Lambán vienen siendo críticos con las cesiones de Sánchez a sus socios separatistas, línea política que, en cambio, cuenta con el respaldo de Francina Armengol (Baleares) María Chivite (Navarra) o Concha Andreu (La Rioja). El relativo desmarque de Ximo Puig en Valencia es más instrumental. En este escenario, el PP, que gobierna en Andalucía, Castilla y León y Galicia, si tras el 28 de mayo consigue arrebatar al PSOE algunas de las nueve cabeceras autonómicas y retener Madrid y Murcia, entonces sí se podría hablar con propiedad del inicio de un cambio de ciclo político en España.