Oier, El Caníbal

Alberto Moreno
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El alavés se llevó la general de la Vuelta a Palencia y cu compañero Etxeberría la última etapa

Oier, El Caníbal - Foto: Á“scar Navarro

La leyenda de la Vuelta a Palencia se cumplirá una vez más. Su ganador, Oier Lazkano, subirá la próxima campaña al primer equipo del Caja Rural continental profesional. De hecho, correrá el final de temporada como stagiare (aprendiz) con el equipo mayor. Pero antes, las puertas se le abren de par en par al formar parte del equipo nacional español que desde este jueves tome parte en el Tour del Porvenir (una especie de Tour de Francia sub’23). Unai Cuadrado (Fundación Euskadi) es baja tras una caída en Portugal y el seleccionador nacional (que no se dignó a acercarse a Palencia) le ha convocado. La ronda a Palencia ha catapultado todavía más al pichichi del pelotón, con nueve triunfos. A Eddy Merckx, el considerado mejor ciclista de todos los tiempos, le conocían como El Caníbal. El belga disputaba todo. Era ver una pancarta, aunque fuese la de ¡¡Bienvenidos a las fiestas!!, y esprintaba a por el triunfo. 
Oier Lazkano tiene ese mismo espíritu competitivo, que tanto admira el espectador y tanto odian sus rivales. Ayer tenía la general en el bolsillo, no llegó a peligrar, pese a los ataques de Lizarte y el equipo noruego, pero se metió de lleno en la lucha por la montaña con el brasileño Zucco, con codazos incluidos y teniendo que rodar entre las zarzas. Por supuesto, ganó el alavés.
Y ya en la meta, cuando cuatro segundos antes había levantado los brazos su compañero Josu Etxeberría, esprintó en el grupo perseguidor buscando la tercera posición. Insaciable el vasco, en un momento impresionante de forma, un peldaño por encima del resto del pelotón, formado, sin apenas excepción, por los mejores corredores sub’23 del país.
La etapa de los páramos siempre es movida, incluso sin apenas viento, como ayer.  Si no produce más estragos es porque hay un equipo que sabe defender el tesoro acumulado y porque las fuerzas escasean, aparte de no haber en el ciclismo nacional amateur muchas nociones de cómo formar abanicos.
Esta etapa de los paramos siendo la primera jornada se convierte en una masacre. Ya hubo en ediciones pasadas que así fue. Un año Moratinos y Zapatero, recién recalificados de profesionales, perdieron hasta el apellido. Contador se tuvo que retirar tras una caída por un abanico. 
En esta edición volvía a ser la última etapa, se recortó el número de páramos (tres), el viento era poco menos que testimonial, pero, aun así hubo trisca y de la buena en Baltanás. Lizarte, herido por irse de vacío, y el Development noruego, intentando sorprender al líder, que respondió en primera persona movieron el manzano.
Antes de ese momento, el Caja Rural encontró aliados inesperados en busca de otros intereses, que para un equipo grande, como el navarro, no pueden tener mucha trascendencia, pero sí para los conjuntos modestos como el Diputación de León.
Un maillot de líder se puede defender de dos formas. Una, con todo el equipo manteniendo un alto ritmo que impida cualquier fuga. Complicado con sólo cinco corredores protegiendo al maillot rojo y con las fuerzas ya justas. Y otra, permitiendo una fuga de corredores perdidos en la general para calmar el fuego del pelotón. Posiblemente esta segunda opción era la elegida por el Caja Rural. Sin embargo, de ese control férreo del pelotón se encargaron aquellos equipos que tenían corredores que luchaban por la general de las metas volantes, especialmente el cuadro leonés.
Una vez que se decidió la general de esta mal llamada clasificación secundaria, y aunque el viento era poco más que un soplido, empezó la batalla, fraccionándose el grupo, quedando en la punta los más fuertes, los mejores clasificados. El ataque al líder lo único que provocó fue que quedase algún sprinter por el camino. Ni siquiera logró desnudar al equipo de Lazkano, que estuvo arropado por tres compañeros en el tramo final. Uno de ellos, una vez que el maillot rojo estaba salvado, tuvo libertad para aventuras. La encontró Etxeberría junto a Raúl González (Aluminios Cortizo) y tuvo premio. Festival cajero.