La calidad y fama de un sabroso pimiento

Noelia Tadeo
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Hortalizas Salus, Hermanos Acítores y Pimientos Piedad son los tres productores que se dedican alcultivo y la comercialización de este alimento carnoso, dulce y con poca piel. La feria se ha cancelado, pero aún se puede adquirir en los comercios

La calidad y fama de un sabroso pimiento

El pimiento de Torquemada «de cuatro morros, con hasta 8 milímetros de carne, con poquita piel -lo que lo convierte en exquisito- y con un sabor dulce muy agradable» ha conseguido situar la localidad en el mapa de la alimentación de gran calidad. Las palabras de Luis Ángel, gerente de Hortalizas Salus, describen a la perfección este producto, que se ha convertido en una seña de identidad del municipio. 
Este año, a consecuencia de la Covid-19, no se podrá disfrutar de la feria del pimiento, sin embargo, los tres productores locales han continuado con su labor para seguir ofreciendo a sus clientes uno de los alimentos más preciados en la zona. 
En cuanto a la cosecha actual hay pequeñas controversias entre ellos, pues Luis Ángel asegura que las condiciones climatológicas «afectan a este cultivo tradicional» pues «un 30 por ciento se ha quemado por las altas temperaturas». En cambio, Óscar, de Pimientos Hermanos Acítores de Bustos, cree que «no ha sido mala». 
En lo que sí coinciden todos ellos es en la calidad del producto. Para Piedad, de Pimientos Piedad, «el sabor y la carne están muy bien», lo que los convierten en «la estrella de la zona», según Óscar. Por su parte, Luis Ángel se queda con «lo blandito que es», una diferencia clara con el pimiento de invernadero que suele tener una carne más dura, algo que lo transforma en un alimento «ideal para asar o para las ensaladas por su reconocido sabor dulce», añade el propietario de Hortalizas Salus, una empresa familiar que durante 30 años se enfrentó en solitario al cultivo de pimientos, cuando tiempo atrás había habido 160 familias dedicadas a ello. De hecho, Salus fue el padre de Luis Ángel, quien, con su empeño y esfuerzo, fue el principal promotor del pueblo.
Y es que, no podemos olvidar que dedicarse al cultivo de estos pimientos no es una tarea sencilla, aunque tampoco de las más complejas. Esta hortaliza requiere el desempeño de un trabajo muy tradicional y los cambios de temperatura afectan en gran medida a su calidad, además la mayoría de las labores deben hacerse a mano. 
Otra desventaja que tiene este producto frente a otra clase de pimientos es su consistencia. Una de sus grandes características para el consumo se convierte en inconveniente a la hora de transportarlo o almacenarlo, pues «cualquier golpe puede estropear un alimento tan delicado», afirma este productor. 
De ahí que los tres gerentes vendan sus productos en los establecimientos habituales y en sus propias huertas, aunque tanto Piedad como Óscar pueden hacer envíos de sus pimientos, eso sí, con gran cuidado para que lleguen al cliente en perfectas condiciones. 
Aunque este año no se podrá celebrar la feria como de costumbre, los tres productores confían en que los vecinos y los clientes vuelvan a comprar sus pimientos favoritos. Es más, Luis Ángel asegura que hasta la fecha «no han dejado de trabajar» y casi les quitan el producto de las manos. De hecho, piden a los interesados que acudan con precaución pues han extremado las medidas de seguridad, igual que sus compañeros, por lo que la atención es más lenta y requiere mayores cuidados en el momento de entrega, de ahí que en ocasiones se vean obligados a trabajar con lista de espera.