Campeones del reciclaje

DP
-
Campeones del reciclaje - Foto: Eva Garrido

Villodre, con 18 vecinos, hace historia en el concurso provincial al ser el primer municipio que gana las dos convocatorias, papel y envases, en un mismo año y con una gran diferencia con respecto a los segundos clasificados

En ocasiones, el más grande no gana. A veces, no es solo la potencia, sino el corazón. El David contra Goliat. La aldea gala contra el imperio romano. En definitiva, que la predisposición de unos pocos puede valer mucho. Y una de esas excepciones es la que se vivió el pasado año en Villodre. Un pequeño municipio (uno de los que menos habitantes tiene, 18 censados) que tuvo que luchar para poder poner su granito de arena en la defensa del medio ambiente. Y ahora, sus vecinos son los campeones del reciclaje, y por partida doble.
Por primera vez un municipio gana los dos concursos que, de forma paralela, organiza el Consorcio Provincial de Residuos: el de papel y cartón (contenedor azul) y el de envases (contenedor amarillo).
«Pertenecemos a la mancomunidad del Pisuerga y hace unos años tuvimos que pedir, y casi rogar, que nos pusieran el contenedor amarillo», señala Fernando González,  alcalde de esta localidad que batió en 2018 los récord del concurso que se basa en kilos por habitante. «Como no teníamos a 100 vecinos, no nos querían poner el amarillo y además, quitarnos el azul, que lo teníamos desde hacía años», recuerda.
Finalmente, y ante la insistencia del Ayuntamiento que quería colaborar lo poco o lo mucho que pudieran aportar sus vecinos, se completó la isla ecológica en el municipio y la apuesta salió a pedir de boca. «En los últimos años hemos estado siempre en los puestos de cabeza», reconoce orgulloso Fernando González.  Y este año, liderando los dos. «En noviembre nos lo dijo el secretario: Oye, que vais a ganar los concursos».
Para ello, «no, no es que hayamos limpiado muchos trasteros o pajares», dice con sorna. «Es que los vecinos colaboramos y tenemos conciencia de reciclar», defiende este regidor que se sorprendió cuando conoció la cantidad que cada uno de sus vecinos depositó.
En el apartado de papel y cartón, hasta 25,52 kilos por habitante, lo que supone seis kilos más que el segundo clasificado de este ranking, Cordovilla La Real, y siete más que el ganador del pasado año, Fuentes de Valdepero.  Lo llamativo es que el pasado año, Villodre, pese a estar en los puestos cabeceros, recicló 9,6 kilos de papel por habitante. «No estaba actualizado el censo, nos marcaba más habitantes de los que teníamos y eso nos perjudicaba», opina el regidor.  En cualquier caso, los 25 kilos y medio de este 2018 en Villodre son la cifra más alta de todo el concurso que se puso en marcha en el año 2013. Por cierto, la media de los 125 municipios participantes fue de algo más de 9 kilos por cada habitante.
envases. En el caso del contenedor de envases, el amarillo, cada uno de los 18 vecinos de Villodre depositó 34,10 kilos, según los datos que exhibe la página del Consorcio Provincial de Residuos, lo que hace un total de 610 kilos. En cifras absolutas no es mucho, pero el esfuerzo de cada vecino dice lo contrario.
En este caso, los habitantes de esta pequeña localidad a 5 kilómetros de Astudillo y 33 de la capital, aventajaron en casi 10 kilos a los habitantes de Calahorra de Boedo, ganadores de la anterior edición con 17 kilos y que a pesar de incrementar en 7 la marca de cada uno los vecinos, ha quedado segunda en 2018. Fuentes de Valdepero está aquí de nuevo tercera, con 19,86 kilos, que son más que cualquier ganador de las pasadas ediciones.
Pero lo que ha impulsado la marca de Villodre es el agua. «En el pueblo, el agua tiene mucha cal, y todos los vecinos lo bebemos embotellada, por lo que son muchas las botellas que depositamos. En invierno, tienen que venir a vaciar el contenedor cada dos meses. En verano, cada mes».
premios. Además del reconocimiento de ser el municipio que más recicla por habitante, que se entregará el próximo día 14, a Villodre le corresponden, dos premios: uno por cada uno de los dos concursos que ha ganado.  En el caso del de papel y cartón, el premio es un taller de reciclaje destinado a niños, en el que se pretende acercar a los niños al conocimiento del entorno, utilizando y reciclando objetos y materiales cotidianos para crear papel, jabón, juguetes, elementos decorativos, abalorios etc, creados por ellos mismos y guiados por un monitor.
Como ganador del concurso de reciclaje de envases, será algo más lúdico, con un día de parque infantil con hinchables, futbolín humano, dos megacamas elásticas, circuito de motoquads y fiestas de la espuma. «Lo dejaremos para verano, cuando hay más gente en el pueblo. Para las fiestas de agosto», advierte Fernando González, orgulloso de la obstinación de sus vecinos para tener un contenedor con el que ayudar a dejar un mundo mejor a las futuras generaciones.