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Nueva era en marcha

Agencias
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La salida del Barça de Leo Messi, el jugador más dominante de LaLiga en la última década, abre un nuevo escenario, con el Atlético defendiendo título y un Madrid con pocos cambios

El ya excapitán azulgrana pugna con el rojiblanco Kieran Trippier durante el partido de Liga disputado en el Camp Nou entre culés y colchoneros el pasado curso. - Foto: Enric Fontcuberta

La salida de Leo Messi del Barcelona abre una nueva era en el fútbol español. Sin el mejor futbolista, el factor diferencial tantas veces, cuyo adiós propone un reto enorme y desconocido para el Barcelona y el propio torneo, con el Atlético de Madrid como el campeón a batir y sin Sergio Ramos en el Real Madrid, que recurre a Carlo Ancelotti, arranca LaLiga 2021-22.

Quizá jamás hubo un futbolista con tanto impacto ni tanta dimensión en la Liga española como Messi. Es historia, impresionante, inalcanzable e incontestable del campeonato con el Barça; un súper jugador que ha dominado el torneo de forma indiscutible, por sus goles, por sus regates, por su fútbol...

«Estábamos convencidos de que íbamos a seguir aquí, en casa, era lo que más queríamos», expresó en su despedida, entre lágrimas, el fantástico futbolista, desde los 13 años, «desde chiquito», en el club azulgrana, con el que ha traspasado incluso la barrera de la historia más grande del fútbol por sus cualidades ilimitadas.

Campeón 35 veces con el Barcelona -incluidas 10 Ligas-, en seis ocasiones Balón de Oro, otras seis Bota de Oro, máximo goleador con un club de todos los tiempos, nadie ha marcado más tantos que él en la Liga, con 474 en 520 encuentros, ni en una sola campaña, con 50 dianas en las 38 jornadas de 2011-12. Ha sido ocho veces 'pichichi'.

Tampoco nadie ha ganado más partidos que él, con 383 triunfos. Ni nadie ha jugado más que él, con 520. Ni nadie, sobre todo, ya fuera de los números, tan concluyentes, tan irrebatibles, ha marcado tanto la diferencia, ha deslumbrado tanto como Lionel Messi, desde su debut el 16 de octubre de 2004 con una victoria por 0-1 ante el Espanyol hasta su último duelo en la Liga: el 16 de mayo en el Camp Nou, con un gol suyo y con una derrota frente al Celta por 1-2.

Las consecuencias de su adiós aún son impredecibles para el Barça, que pierde a su líder, al mejor, al futbolista que lo aupó a las cotas más altas, imposibles quizá de no haber estado él, al faro sobre el que ha girado todo en el equipo durante la última década y que pone en jaque el segundo proyecto de Ronald Koeman, que mantiene el resto del bloque, incluido Antoine Griezmann; aguarda la recuperación de Ansu Fati y ha sumado a Memphis Depay, 'Kun' Agüero o Eric García.

Ni Ramos ni Zidane

Por su parte, el Real Madrid también ha perdido a su capitán: Sergio Ramos. El líder y mucho más del conjunto blanco, del que se ha ido 16 años después como campeón de todo, cinco Ligas incluidas, como una leyenda sin el entendimiento para continuar unido al club de su vida. Fichado por el Paris Saint-Germain, que también será el destino de Messi, la marcha del jugador con más partidos como internacional español agranda el vacío en la nueva temporada de la Liga.

Y personifica un nuevo ciclo sin el entrenador Zinedine Zidane, otro referente para la eternidad del equipo, que ha recurrido al pasado, a Carlo Ancelotti, para el presente, en el que tampoco figura Raphael Varane, pero en el que persisten futbolistas de la talla de Luka Modric, Toni Kroos o Karim Benzema. Porque la Liga también mantiene a los mejores porteros del mundo. 

A Thibaut Courtois, a Marc Andre Ter Stegen y a Jan Oblak, el guardián del campeón de la Liga del Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone, el único entrenador capaz de doblegar en una Liga entera al Barcelona y al Real Madrid en los últimos 17 años. Y hasta en dos ocasiones.

El 'Cholo', eterno

Una década cumplirá el próximo diciembre al frente del banquillo del conjunto rojiblanco, del que es el indiscutible líder, aunque Luis Suárez sea un goleador fenomenal, el promotor de la Liga ganada el pasado 22 de junio en Valladolid; Jan Oblak sea un guardameta extraordinario; Marcos Llorente sea un jugador de una transcendencia ilimitada o Rodrigo de Paul haya rearmado aún más al actual campeón.

El centrocampista argentino es la novedad del Atlético, que aguarda el fichaje de Rafa Mir -que acaba de regresar a España tras su presencia con la selección en los Juegos Olímpicos- y espera, sobre todo, el paso adelante definitivo de Joao Félix, igual que lo necesita el Barcelona de Griezmann o el Real Madrid de un Eden Hazard todavía por explotar, ninguno a la altura de Lionel Messi, pero sí a mucha más de la que han demostrado hasta ahora o de lo que expresan sus condiciones.